SALVACIÓN
La idea básica del término "salvación" es rescatar y preservar de un peligro inminente; implica dar salud y seguridad. En su sentido más profundo, sin embargo, es un término cuyo significado está limitado cada vez más a la expresión del milagro divino de la emancipación espiritual del hombre del dominio y culpa del [Ver=] PECADO y la [Ver=] MUERTE, y al goce de una [Ver=] VIDA ETERNA de comunión renovada con Dios. En las Sagradas Escrituras el tema se desarrolla desde el concepto puramente físico, hasta el plano moral y espiritual.
Según el Antiguo Testamento, el peligro y la calamidad física persiguen al hombre hasta la muerte por a causa del pecado (Gén_4:12ss). Su situación es la de un huérfano. Dios es el único que lo puede socorrer y salvar y, cuando la salvación divina se manifiesta, tanto el individuo como la comunidad quedan liberados íntegra y vitalmente. El individuo queda libre de peligros físicos, injusticias y necesidades. La comunidad queda libre de guerras, trastornos políticos, hambres, etc.
Dios tiene en sus manos todos los medios para la salvación del hombre, y es Señor de todos los instrumentos salvadores. Salva en ocasiones por medio de una persona que usa momentáneamente y que al parecer actúa por móviles personales y humanos (1Sa_25:26-33; cf. Jue_14:1-4). Pero otras veces actúa por medio de instrumentos exclusivamente seleccionados y también en forma directa. Dios salva (Éxo_14:13) y Él es la salvación (Éxo_15:12). El [Ver=] ÉXODO es el gran paradigma de la salvación, y su significado teológico se celebra en las grandes [Ver=] FIESTAS de los israelitas (por ejemplo, la [Ver=] PASCUA).
La esperanza y doctrina de la salvación se desarrolla progresivamente. En un principio son los desvalidos y los pobres los que tienen particular motivo para esperar la salvación de Dios. El libro de los Salmos es elocuente en este sentido. Y en varias partes del Antiguo Testamento hay destellos de una salvación más allá de lo finito (por ejemplo, Job_19:26s). Pero, puesto que personal y nacionalmente el hombre trata de escapar de manos de sus enemigos, la salvación generalmente adquiere un concepto político y religioso que llega a su cenit en la presentación del sufrimiento del Siervo en Is 53. En este aspecto el Antiguo Testamento prepara la escena de la salvación en el Nuevo Testamento.
El Nuevo Testamento toma el amplio concepto del Antiguo Testamento y lo liga a la persona de Jesucristo, el [Ver=] SALVADOR que trae salvación a todos los hombres (1Ti_1:15; 1Ti_2:4ss). Jesús es la respuesta definitiva a las esperanzas de salvación del Antiguo Testamento, como se ilustra en la profecía de Simeón en Luc_2:29-32, y en la explicación del significado del nombre de Jesús (Mat_1:21).
Jesús enfoca la salvación desde la perspectiva del deber del hombre (Mat_10:22; Mar_8:35; Luc_7:50) y el significado del ministerio del [Ver=] HIJO DEL HOMBRE. Proclamó que su tarea era servir y dar su vida para la salvación de muchos (Mat_18:11; Mat_20:28; Mar_10:45; Luc_4:18).
El concepto de la salvación en el Evangelio de Juan tiene aspectos aun más significativos. Aquí se pone énfasis en el nuevo nacimiento como requisito esencial para entrar al Reino (Jua_3:5), pero a la vez la vida no es posible sin poner la confianza definitivamente en Cristo (Jn 3 Gén_14:16). El hombre que no cree "ya ha sido condenado" (Jua_3:18; [Ver=] JUICIO; INFIERNO). La salvación se presenta en un plano cristológico y Jesucristo es el agente de la misma. Para ser salvo es necesario volverse a Él, por la fe, en esperanza y confesión.
Pablo da al tema su máximo desarrollo en sus cartas, haciendo destacar que la salvación es gratuita y no la puede merecer ningún hombre por sus buenas [Ver=] OBRAS ni por el cumplimiento de la Ley (Gál_2:21; Gál_3:11), sino que estos más bien son la manifestación externa de una salvación interna (Efe_2:10). Todo es de [Ver=] GRACIA (Efe_2:5); la [Ver=] CONVERSIÓN que produce la salvación en el individuo la opera el [Ver=] ESPÍRITU SANTO de Dios (Rom_8:1ss); y es un cambio de vida tan radical como de la noche al día (2Ti_1:10; 2Ti_1:1 P 2.9; [Ver=] RENACIMIENTO). El hombre pecador puede valerse de la salvación únicamente identificándose por la [Ver=] FE con Cristo, el [Ver=] CORDERO DE DIOS, quien expió la culpa del mundo ([Ver=] EXPIACIÓN; SACRIFICIO) y quien por su muerte y [Ver=] RESURRECCIÓN se califica como único salvador y mediador del [Ver=] PACTO entre Dios y la humanidad (1Ti_2:5).
Un elemento enteramente específico de la salvación neotestamentaria es su carácter escatológico. La salvación constituye el objeto de la herencia cristiana, la posesión de la gloria divina (2Ti_2:10), sin que esto quiera decir que esa vida no sea ya posesión actual nuestra (escatología anticipada, Efe_2:5-8) porque no estamos plenamente salvados más que en esperanza (Mat_10:22; Mar_13:13; Rom_8:24). ([Ver=] ELECCIÓN; JUSTIFICACIÓN; SANTIFICACIÓN.)
(“¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”
[Juan_1:46]). El Señor Jesús fue conocido como “el hijo del carpintero” (Mateo_13:55; Mar_6:3)
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domingo, 6 de enero de 2013
Testimonio De Una Niña De 8 Años Que Vio el Cielo El Infierno y La Gran ...
VENIR
bô' (בּויא, H935), «entrar, venir, ir». Esta raíz se encuentra en la mayoría de las lenguas semíticas, aunque con diversos significados. Por ejemplo, la acepción «venir» aparece en las cartas babilónicas con el reino de Mari (1750—1697 a.C.). El término ugarítico que corresponde a este (1550—1200 a.C.) significa lo mismo que en su equivalente hebreo, mientras que la raíz fenicia (a partir de ca. 900 a.C.) quiere decir «aparecer». Bô' se encuentra unas 2.570 veces en el Antiguo Testamento hebreo.
Primero, el verbo connota movimiento de un lugar a otro. La acepción «entrar» se encuentra en Gén_7:7, donde dice que Noé y su familia «entraron» al arca. En su modalidad causativa, el verbo puede significar «meter, introducir» (Gén_6:19) o «traer a» (este es el significado la primera vez que aparece en la Biblia: Gén_2:19). En Gén_10:19 el verbo tiene un uso más absoluto en la frase «en dirección de Sodoma». Como dato interesante, el verbo puede significar tanto «venir» como «regresar». Abram y su familia «partieron hacia la tierra de Canaán» (Gén_12:5), mientras que en Deu_28:6 Dios bendice a los justos en su «salida» (para trabajar en la mañana) y «salida» o «regreso» (a sus hogares en la noche).
A veces bô' se refiere a la «puesta» del sol (Gén_15:12). Puede connotar «morir», en el sentido de «partir para estar con los antepasados» (Gén_15:15). Otro uso especial tiene que ver con «entrar» a su mujer, o sea, cohabitar con ella (Gén_6:4). Bô' puede usarse con relación a movimientos del tiempo. Por ejemplo, los profetas hablaron de los días de juicio que «vendrían» (1Sa_2:31). Y para concluir este uso, el verbo puede indicar la «venida» de un acontecimiento tal como una señal que un falso profeta vaticinó (Deu_13:2).
Hay tres sentidos en que se dice que Dios «viene». «Viene» (aparece) a través de un ángel (Jue_6:11) o de algún otro ser encarnado (cf. Gén_18:14). Dios «aparece» y habla con los seres humanos mediante sueños (Gén_20:3) y también con otras manifestaciones concretas (Éxo_20:20). Por ejemplo, durante el éxodo, Dios «apareció» en la nube y el fuego que anduvo delante del pueblo (Éxo_19:9).
Segundo, Dios promete «venir» a los fieles cuando y dondequiera que le adoren debidamente (Éxo_20:24). Los filisteos creyeron que Dios había «venido» («entrado») al campamento israelita cuando llegó el arca del testimonio (1Sa_4:7). Tal vez Sal_24:7 tenga que ver con este uso, relacionándolo con el culto formal, cuando dice que las puertas de Sion se abren para que «entre» el Rey de gloria en Jerusalén. También, el Señor ha de «regresar» («venir de vuelta») a su nuevo templo descrito en Eze_43:2.
Por último, hay un grupo de imágenes proféticas de las «venidas» de Dios. Este tema puede haber surgido en los himnos que se cantaban acerca de la «venida» de Dios para ayudarles en la batalla (cf. Deu_33:2). En los salmos (p. ej.,Sal_50:39) y profetas (p. ej., Isa_30:27) el Señor «viene» con juicio y bendición; este es un lenguaje poético figurado que se tomó prestado de la mitología del Oriente Medio (cf. Eze_1:4).
También se usa bô' para hablar de la «venida» del Mesías. Dice Zac_9:9 que el rey mesiánico «vendrá» montado en un pollino de asna. Algunos de los pasajes nos plantean problemas que son particularmente difíciles. Un ejemplo se encuentra en Gén_49:10 donde se profetiza que el cetro permanecerá en Judá «hasta que venga Siloh». Otro pasaje difícil es Eze_21:27 : «Hasta que venga aquel cuyo es el derecho». Una profecía muy conocida que usa el término bô' es la que habla concerniente a la «venida» del Hijo del Hombre (Dan_7:13). Un último ejemplo es la «venida» del día final (Amó_8:2) y del día del Señor (Isa_13:6).
La Septuaginta traduce este verbo con muchos términos griegos paralelos a las connotaciones del verbo hebreo; pero en particular usa vocablos que significan «venir», «entrar» e «ir».
LA CANCION CRISTIANA MAS TRISTE DEL MUNDO, BETHEL TV MUSICALES
Juan 10:1
Parábola del redil
»De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador.
Jua 10:2 Pero el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
Jua 10:3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca.
Jua 10:4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.
Jua 10:5 Pero al extraño no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
Jua 10:6 Esta alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir.
Jua 10:7
Jesús, el buen pastor
Volvió, pues, Jesús a decirles:
–De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.[a]
Jua 10:8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores,[b] pero no los oyeron las ovejas.
Jua 10:9 Yo soy la puerta:[c] el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos.
Jua 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Jua 10:11 »Yo soy el buen pastor;[d] el buen pastor su vida da por las ovejas.
Jua 10:12 Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.
Jua 10:13 Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas.
NICODEMO JUAN 3.
Jua 3:1
Jesús y Nicodemo
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, dignatario de los judíos.
Jua 3:2 Este vino a Jesús de noche y le dijo:
–Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Jua 3:3 Le respondió Jesús:
–De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo[a] no puede ver el reino de Dios.[b]
Jua 3:4 Nicodemo le preguntó:
–¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?[c]
Jua 3:5 Respondió Jesús:
–De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.[d]
Jua 3:6 Lo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Espíritu, espíritu es.
Jua 3:7 No te maravilles de que te dije: “Os es necesario nacer de nuevo”.
Jua 3:8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va.[e] Así es todo aquel que nace del Espíritu.[f]
Jua 3:9 Le preguntó Nicodemo:
–¿Cómo puede hacerse esto?
Jua 3:10 Jesús le respondió:
–Tú, que eres el maestro de Israel, ¿no sabes esto?
Jua 3:11 De cierto, de cierto te digo que de lo que sabemos, hablamos, y de lo que hemos visto, testificamos; pero no recibís nuestro testimonio.
Jua 3:12 Si os he dicho cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis si os digo las celestiales?
Jua 3:13 Nadie subió al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.[g]
Jua 3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado,[h]
Jua 3:15 para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.[i]
Jua 3:16
De tal manera amó Dios al mundo
»De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree[j] no se pierda,[k] sino que tenga vida eterna.[l]
Jua 3:17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Jua 3:18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.[m]
Jua 3:19 Y esta es la condenación: la luz vino al mundo,[n] pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas,[ñ]
Jua 3:20 pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto.[o]
Jua 3:21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.[p]
La Viuda y el Aceite ( 2 Reyes 4; 1 al 7 ..)
2Re 4:1
El aceite de la viuda
Una de las mujeres de los hijos de los profetas clamó a Eliseo diciendo:
–Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová. Pero el acreedor ha venido para llevarse a dos hijos míos como siervos.
2Re 4:2 Eliseo le dijo:
–¿Qué puedo yo hacer por ti? Dime qué tienes en tu casa.
Ella respondió:
–Tu sierva no tiene ninguna cosa en la casa, sino una vasija de aceite.
2Re 4:3 Él le dijo:
–Ve y pídeles vasijas prestadas a todos tus vecinos, vasijas vacías, todas las que puedas conseguir.
2Re 4:4 Luego entra y enciérrate junto a tus hijos. Ve llenando todas las vasijas y poniendo aparte las que estén llenas.
2Re 4:5 Se fue la mujer y se encerró con sus hijos. Ellos le traían las vasijas y ella echaba del aceite.
2Re 4:6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a uno de sus hijos:
–Tráeme otras vasijas.
–No hay más vasijas –respondió él.
Entonces cesó el aceite.
2Re 4:7 Ella fue a contárselo al hombre de Dios, el cual dijo:
–Ve, vende el aceite y paga a tus acreedores; tú y tus hijos vivid de lo que quede.[a]
muvyz (lista de reproducción)
2Re 4:1
El aceite de la viuda
Una de las mujeres de los hijos de los profetas clamó a Eliseo diciendo:
–Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová. Pero el acreedor ha venido para llevarse a dos hijos míos como siervos.
2Re 4:2 Eliseo le dijo:
–¿Qué puedo yo hacer por ti? Dime qué tienes en tu casa.
Ella respondió:
–Tu sierva no tiene ninguna cosa en la casa, sino una vasija de aceite.
2Re 4:3 Él le dijo:
–Ve y pídeles vasijas prestadas a todos tus vecinos, vasijas vacías, todas las que puedas conseguir.
2Re 4:4 Luego entra y enciérrate junto a tus hijos. Ve llenando todas las vasijas y poniendo aparte las que estén llenas.
2Re 4:5 Se fue la mujer y se encerró con sus hijos. Ellos le traían las vasijas y ella echaba del aceite.
2Re 4:6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a uno de sus hijos:
–Tráeme otras vasijas.
–No hay más vasijas –respondió él.
Entonces cesó el aceite.
2Re 4:7 Ella fue a contárselo al hombre de Dios, el cual dijo:
–Ve, vende el aceite y paga a tus acreedores; tú y tus hijos vivid de lo que quede.[a]
sábado, 5 de enero de 2013
Testimonio de Ex Brujo Convertido A Jesucristo (video entero).avi
Mat 5:27
Sobre el adulterio
»Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”.[m]
Mat 5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Mat 5:29 »Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
Mat 5:30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.[n]
Mat 5:31
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)[ñ]
»También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, déle carta de divorcio”.[o]
Mat 5:32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación,[p] hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
Mat 5:33
Sobre los juramentos
»Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: “No jurarás en falso, sino cumplirás al Señor tus juramentos”.[q]
Mat 5:34 Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
Mat 5:35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.[r],[s]
Mat 5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
Mat 5:37 Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede.[t],[u]
Mat 5:38
Sobre la venganza
(Lc 6.29-30)
»Oísteis que fue dicho: “Ojo por ojo y diente por diente”.[v]
Mat 5:39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;[w]
Mat 5:40 al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica,[x] déjale también la capa;
Mat 5:41 a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.[y]
Mat 5:42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.[z]
Mat 5:43
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
»Oísteis que fue dicho: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”.[a]
Mat 5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,[b],[c]
Mat 5:45 para que seáis hijos[d] de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.
Mat 5:46 Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?[e]
Mat 5:47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
Mat 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.[f]
Sobre el adulterio
»Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”.[m]
Mat 5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Mat 5:29 »Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
Mat 5:30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.[n]
Mat 5:31
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)[ñ]
»También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, déle carta de divorcio”.[o]
Mat 5:32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación,[p] hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
Mat 5:33
Sobre los juramentos
»Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: “No jurarás en falso, sino cumplirás al Señor tus juramentos”.[q]
Mat 5:34 Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
Mat 5:35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.[r],[s]
Mat 5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
Mat 5:37 Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede.[t],[u]
Mat 5:38
Sobre la venganza
(Lc 6.29-30)
»Oísteis que fue dicho: “Ojo por ojo y diente por diente”.[v]
Mat 5:39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;[w]
Mat 5:40 al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica,[x] déjale también la capa;
Mat 5:41 a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.[y]
Mat 5:42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.[z]
Mat 5:43
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
»Oísteis que fue dicho: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”.[a]
Mat 5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,[b],[c]
Mat 5:45 para que seáis hijos[d] de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.
Mat 5:46 Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?[e]
Mat 5:47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
Mat 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.[f]
★TESTIMONIO DE EX BRUJO EL INFIERNO
TESTIGO, TESTIMONIO
A. Nombre
'ed (עֵד, H5707), «testigo». Los 69 casos de esta palabra están esparcidos a lo largo de los varios géneros y períodos de la literatura, aun cuando no se encuentra en los escritos históricos fuera del Pentateuco.
El término se relaciona con el campo legal o jurídico. Primero, en el campo de asuntos civiles el vocablo puede referirse a alguien que está presente durante un trámite legal y que puede atestiguar al respecto en caso de necesidad. Por lo general, se trataba de escribanos o notarios; por ejemplo, para constatar un acuerdo verbal sobre traspaso de propiedad: «Y la costumbre en tiempos pasados en Israel tocante a la redención y el intercambio de tierras para confirmar cualquier asunto … Entonces Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: Vosotros sois testigos hoy de que he comprado de la mano de Noemí todo lo que pertenecía a Elimelec y todo lo que pertenecía a Quelión y a Mahlón» (Rut_4:7, Rut_4:9 LBA). Más adelante los «testigos» no solo testificaban en cuanto a la transacción y lo confirmaban oralmente, sino firmaban un documento o escritura legal. Es así como el término adquiere un matiz adicional que indica tanto la capacidad como la disponibilidad del «testigo», lo cual les permite avalar con su firma: «Entregué el documento de la compra a Baruc hijo de Nerías … en presencia de Hanameel, hijo de mi tío, en presencia de los testigos que habían firmado el documento de la compra» (Jer_32:12 RVA). Un objeto o un animal podían testificar de la veracidad de una acción o de un acuerdo. Su existencia o aceptación por las partes involucradas servía como «testigo» (así como en el caso de los animales que se entregaron a Abimelec en Gén_21:30): «Ven, pues, ahora, y hagamos pacto tú y yo, y sea por testimonio entre nosotros dos [que atestigüe sobre nuestra mutua relación]» (Gén_31:44 : primer pasaje con el término). Jacob entonces levantó un majano o montículo de piedras como «testimonio» adicional (Gén_31:48) y apela a Dios como «testigo» y juez si el pacto no se cumple.
En el derecho penal mosaico el acusado tiene la facultad de carearse con su acusador y de aportar evidencia en cuanto a su inocencia. En el caso de una mujer recién casada acusada por su marido de adulterio, el testimonio de este es suficiente para comprobar la culpabilidad a menos que los padres de la mujer tengan, antes del matrimonio, claras evidencias de su virginidad (Deu_22:14 ss). Por lo general, confrontaban al acusado con alguien que presenció o escuchó su culpabilidad: «Si alguno pecare por haber sido llamado a testificar, y fuere testigo que vio, o supo, y no lo denunciare, él llevará su pecado» (Lev_5:1). Quien miente en un tribunal de justicia incurre en severas penalidades. El noveno mandamiento puede tener como referencia inmediata un contexto concreto como este (Éxo_20:16). De ser así, sirve para sancionar procedimientos jurídicos concretos, salvaguardar a las personas de acusaciones y condenas secretas y asegurarles su derecho y privilegio de autodefensa. En el intercambio entre Jacob y Labán antes mencionado, el primero también llama a Dios como «testigo» (Gén_31:50), entre ellos, aquel que vigilará las violaciones y, que al mismo tiempo por ser Dios, es Juez. Aunque en la mayoría de los casos los tribunales procuraban separar las funciones de juez y «testigos», estos últimos sí tomaban parte en ejecutar las penas contra los culpables (Deu_17:7), tal como lo hace Dios.
'edût (עֵדוּת, H5715), «testimonio; ordenanza». Los 83 casos de esta palabra se encuentran a través de todos los tipos de literatura bíblica y en todos los períodos (desde la Ley sinaítica en adelante).
El vocablo se refiere a los Diez Mandamientos como mandato o deber de origen divino. En particular se refiere a los mandamientos escritos sobre tablas de piedra que perduran como memoria y «testimonio» de la relación de Israel con Dios y su consiguiente responsabilidad: «Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios» (Éxo_31:18). En otros pasajes, estas tablas se indican solamente como «el testimonio» (Éxo_25:16). Debido a que se guardaban en el arca, esta se llegó a conocer como el «arca del testimonio» (Éxo_25:22) o simplemente «el testimonio»: «Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehová lo mandó a Moisés» (Éxo_16:34 : primera mención del vocablo en la Biblia). A veces, al tabernáculo, donde se guardaba el arca con las tablas de la Ley, se le denominaba «tabernáculo del testimonio» (Éxo_38:21) o la «tienda del testimonio» (Núm_9:15).
El término a veces se refiere a toda la Ley de Dios: «La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma: El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo» (Sal_19:7). En este caso, 'edût es un paralelismo sinónimo de «ley», por lo que «testimonio» llega a ser paralelo al concepto más amplio de «ley». Las leyes especiales o particulares a veces se denominan «testimonios»: «Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos» (1Re_2:3). En Sal_122:4, los peregrinajes festivos anuales se llaman «el testimonio dado a Israel».
B. Verbo
'ûd (עוּד, H5749), «aceptar como testigo, testificar, repetir, amonestar, advertir, prometer protección, aliviar o mitigar». El verbo, que aparece 42 veces en la Biblia hebrea, tiene cognados en ugarítico (tal vez), arábigo, arameo, siríaco, fenicio y etiópico.
En 1Re_21:10, 'ûd quiere decir «testificar»: «Y poned a dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él». En Jer_6:10, el vocablo significa «amonestar»: «¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan?».
A. Nombre
'ed (עֵד, H5707), «testigo». Los 69 casos de esta palabra están esparcidos a lo largo de los varios géneros y períodos de la literatura, aun cuando no se encuentra en los escritos históricos fuera del Pentateuco.
El término se relaciona con el campo legal o jurídico. Primero, en el campo de asuntos civiles el vocablo puede referirse a alguien que está presente durante un trámite legal y que puede atestiguar al respecto en caso de necesidad. Por lo general, se trataba de escribanos o notarios; por ejemplo, para constatar un acuerdo verbal sobre traspaso de propiedad: «Y la costumbre en tiempos pasados en Israel tocante a la redención y el intercambio de tierras para confirmar cualquier asunto … Entonces Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: Vosotros sois testigos hoy de que he comprado de la mano de Noemí todo lo que pertenecía a Elimelec y todo lo que pertenecía a Quelión y a Mahlón» (Rut_4:7, Rut_4:9 LBA). Más adelante los «testigos» no solo testificaban en cuanto a la transacción y lo confirmaban oralmente, sino firmaban un documento o escritura legal. Es así como el término adquiere un matiz adicional que indica tanto la capacidad como la disponibilidad del «testigo», lo cual les permite avalar con su firma: «Entregué el documento de la compra a Baruc hijo de Nerías … en presencia de Hanameel, hijo de mi tío, en presencia de los testigos que habían firmado el documento de la compra» (Jer_32:12 RVA). Un objeto o un animal podían testificar de la veracidad de una acción o de un acuerdo. Su existencia o aceptación por las partes involucradas servía como «testigo» (así como en el caso de los animales que se entregaron a Abimelec en Gén_21:30): «Ven, pues, ahora, y hagamos pacto tú y yo, y sea por testimonio entre nosotros dos [que atestigüe sobre nuestra mutua relación]» (Gén_31:44 : primer pasaje con el término). Jacob entonces levantó un majano o montículo de piedras como «testimonio» adicional (Gén_31:48) y apela a Dios como «testigo» y juez si el pacto no se cumple.
En el derecho penal mosaico el acusado tiene la facultad de carearse con su acusador y de aportar evidencia en cuanto a su inocencia. En el caso de una mujer recién casada acusada por su marido de adulterio, el testimonio de este es suficiente para comprobar la culpabilidad a menos que los padres de la mujer tengan, antes del matrimonio, claras evidencias de su virginidad (Deu_22:14 ss). Por lo general, confrontaban al acusado con alguien que presenció o escuchó su culpabilidad: «Si alguno pecare por haber sido llamado a testificar, y fuere testigo que vio, o supo, y no lo denunciare, él llevará su pecado» (Lev_5:1). Quien miente en un tribunal de justicia incurre en severas penalidades. El noveno mandamiento puede tener como referencia inmediata un contexto concreto como este (Éxo_20:16). De ser así, sirve para sancionar procedimientos jurídicos concretos, salvaguardar a las personas de acusaciones y condenas secretas y asegurarles su derecho y privilegio de autodefensa. En el intercambio entre Jacob y Labán antes mencionado, el primero también llama a Dios como «testigo» (Gén_31:50), entre ellos, aquel que vigilará las violaciones y, que al mismo tiempo por ser Dios, es Juez. Aunque en la mayoría de los casos los tribunales procuraban separar las funciones de juez y «testigos», estos últimos sí tomaban parte en ejecutar las penas contra los culpables (Deu_17:7), tal como lo hace Dios.
'edût (עֵדוּת, H5715), «testimonio; ordenanza». Los 83 casos de esta palabra se encuentran a través de todos los tipos de literatura bíblica y en todos los períodos (desde la Ley sinaítica en adelante).
El vocablo se refiere a los Diez Mandamientos como mandato o deber de origen divino. En particular se refiere a los mandamientos escritos sobre tablas de piedra que perduran como memoria y «testimonio» de la relación de Israel con Dios y su consiguiente responsabilidad: «Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios» (Éxo_31:18). En otros pasajes, estas tablas se indican solamente como «el testimonio» (Éxo_25:16). Debido a que se guardaban en el arca, esta se llegó a conocer como el «arca del testimonio» (Éxo_25:22) o simplemente «el testimonio»: «Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehová lo mandó a Moisés» (Éxo_16:34 : primera mención del vocablo en la Biblia). A veces, al tabernáculo, donde se guardaba el arca con las tablas de la Ley, se le denominaba «tabernáculo del testimonio» (Éxo_38:21) o la «tienda del testimonio» (Núm_9:15).
El término a veces se refiere a toda la Ley de Dios: «La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma: El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo» (Sal_19:7). En este caso, 'edût es un paralelismo sinónimo de «ley», por lo que «testimonio» llega a ser paralelo al concepto más amplio de «ley». Las leyes especiales o particulares a veces se denominan «testimonios»: «Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos» (1Re_2:3). En Sal_122:4, los peregrinajes festivos anuales se llaman «el testimonio dado a Israel».
B. Verbo
'ûd (עוּד, H5749), «aceptar como testigo, testificar, repetir, amonestar, advertir, prometer protección, aliviar o mitigar». El verbo, que aparece 42 veces en la Biblia hebrea, tiene cognados en ugarítico (tal vez), arábigo, arameo, siríaco, fenicio y etiópico.
En 1Re_21:10, 'ûd quiere decir «testificar»: «Y poned a dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él». En Jer_6:10, el vocablo significa «amonestar»: «¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan?».
INIQUIDAD En el AT se traduce así el término hebreo awon, que señala al •pecado con énfasis en su depravación y perversión. También desde el punto de vista de su carácter de injusticia grande, causa de especial culpabilidad frente a Dios. Dios aborrece “a todos los que hacen i.” (Sal_5:5), pero “guarda misericordia a millares ... perdona la i., la rebelión y el pecado” (Exo_34:7-9). Tanto la acción de pecar como el resultado y la culpabilidad que de ella resultan son i. Así, se habla de “hacer i.” (Sal_14:4; Sal_53:4; Isa_29:20). En el NT i. traduce el griego anomia. Como en Rom_4:7 (“Bienaventurados aquellos cuyas i. son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos”). O en Tit_2:13-14 (“... nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda i.”). En 2Te_2:7-12 Pablo habla del “misterio de la i.” que ya actúa en el mundo y que se manifestará plenamente cuando surja “aquel inicuo ... cuyo advenimiento es por obra de Satanás...” Se trata del •anticristo, que “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2Te_2:3-4). •Pecado.La Iniquidad por Ana Méndez Ferrell
viernes, 4 de enero de 2013
Miguel Sánchez Ávila , Los tatuajes 1/4
Lev 19:28 Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.
Lev 19:29 No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.
Lev 19:30 Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová.
Lev 19:31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev 19:32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.
Lev 19:33 Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiréis.
Lev 19:34 Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev 19:35 No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida.
Lev 19:36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
Lev 19:37 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo Jehová.
Lev 19:29 No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.
Lev 19:30 Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová.
Lev 19:31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev 19:32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.
Lev 19:33 Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiréis.
Lev 19:34 Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev 19:35 No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida.
Lev 19:36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
Lev 19:37 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo Jehová.
Cristianos (Marcos Vidal) - Esto es verdad y esta pasando en las iglesia...
Col 1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo,
Col 1:2 a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Col 1:3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Col 1:4 habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos,
Col 1:5 a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio,
Col 1:6 que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,
Col 1:7 como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros,
Col 1:8 quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.
Col 1:9 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,
Col 1:10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;
Col 1:11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad;
Col 1:12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
Col 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
Col 1:14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Col 1:15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Col 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Col 1:17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
Col 1:18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;
Col 1:19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,
Col 1:20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
Col 1:21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
Col 1:22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
Col 1:23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.
Col 1:24 Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;
Col 1:25 de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios,
Col 1:26 el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,
Col 1:27 a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,
Col 1:28 a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;
Col 1:29 para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.
Col 1:2 a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Col 1:3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Col 1:4 habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos,
Col 1:5 a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio,
Col 1:6 que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,
Col 1:7 como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros,
Col 1:8 quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.
Col 1:9 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,
Col 1:10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;
Col 1:11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad;
Col 1:12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
Col 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
Col 1:14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Col 1:15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Col 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Col 1:17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
Col 1:18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;
Col 1:19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,
Col 1:20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
Col 1:21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
Col 1:22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
Col 1:23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.
Col 1:24 Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;
Col 1:25 de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios,
Col 1:26 el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,
Col 1:27 a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,
Col 1:28 a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;
Col 1:29 para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.
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