(“¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”

[Juan_1:46]). El Señor Jesús fue conocido como “el hijo del carpintero” (Mateo_13:55; Mar_6:3)



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domingo, 13 de enero de 2013

Evangelista Arnaldo Torres-El diablo no juega,no juegues tú.

INIQUIDAD
A. Verbo

'awa (עָוָה, H5753), «hacer iniquidad». Este verbo se encuentra en la Biblia 17 veces. En arábigo tiene el significado de «doblar» o «desviarse del camino». 'Awah se usa a menudo como sinónimo de jata, «pecar», como en Sal_106:6 : «Hemos pecado [jata] como nuestros padres; hemos hecho iniquidad [awah']; hemos actuado impíamente [rasha']» (RVA).

B. Nombres

'awon (עַוין, H5771), «iniquidad; culpa; castigo». Este nombre, que se encuentra 231 veces en el Antiguo Testamento, se limita al hebreo y arameo bíblico. Los libros proféticos y poéticos usan 'awon con frecuencia. En todo el Pentateuco hay unos 50 casos del vocablo. Además, el uso en los libros históricos es infrecuente. La primera enunciación de 'awon proviene de los labios de Caín, con la connotación especial de «castigo»: «Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado» (Gén_4:13).

El significado básico de 'awon es «iniquidad». El término indica una ofensa, intencional o no, en contra de la Ley de Dios. Posee el mismo significado veterotestamentario fundamental con jatta't, «pecado», por lo que los vocablos jatta't y 'awon son virtualmente sinónimos: «He aquí que esto [el carbón encendido] ha tocado tus labios [los de Isaías]; tu culpa ['awon] ha sido quitada, y tu pecado [jatta't] ha sido perdonado (Isa_6:7 RVA).

La «iniquidad» merece castigo porque es una ofensa a la santidad de Dios. Se advierte que Dios castiga nuestras transgresiones: «Cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera» (Jer_31:30). Hay además un sentido colectivo en que el uno es responsable por los muchos: «No te inclinarás ante ellas ni les rendirás culto, porque yo soy Jehová tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación de los que me aborrecen» (Éxo_20:5 RVA). Ninguna generación, no obstante, debe considerarse bajo el juicio de Dios por la «iniquidad» de otra generación: «Y si preguntáis: ¿Por qué es que el hijo no cargará con el pecado de su padre? Es porque el hijo practicó el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los puso por obra; por eso vivirá. El alma que peca, esa morirá. El hijo no cargará con el pecado del padre, ni el padre cargará con el pecado del hijo. La justicia del justo será sobre él, y la injusticia del impío será sobre él» (Eze_18:19-20 RVA).

Israel fue llevada al cautiverio por los pecados de los padres y los suyos: «Las naciones sabrán también que la casa de Israel fue llevada cautiva por causa de su pecado. Porque se rebelaron contra mí, yo escondí de ellos mi rostro y los entregué en mano de sus enemigos; y todos ellos cayeron a espada» (Eze_39:23 RVA).

A pesar de la seriedad con que Dios trata la «iniquidad» dentro de la relación del pacto entre él y su pueblo, se le recuerda al pueblo que él es el Dios viviente y que está dispuesto a perdonar la «iniquidad»: «¡Jehová, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad, que conserva su misericordia por mil generaciones, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado; pero que de ninguna manera dará por inocente al culpable; que castiga la maldad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación!» (Éxo_34:7 RVA). Dios requiere confesión de pecado: «Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis rebeliones a Jehová y tú perdonaste la maldad de mi pecado» (Sal_32:5 RVA); él también espera una actitud de confianza y fe cuando le pedimos con humildad: «Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado» (Sal_51:2).

En Isaías 53 aprendemos que Dios colocó sobre Jesucristo nuestras «iniquidades» (Isa_53:6), para que él, herido por nuestras «iniquidades» (Isa_53:5), justificara los que en él creyeren: «Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho: por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará sobre sí las iniquidades de ellos» (Isa_53:11 NRV).

El sentido de 'awon abarca las dimensiones de pecado, juicio y «castigo» por el pecado. El Antiguo Testamento enseña que el perdón divino de nuestra «iniquidad» incluye el propio pecado, la culpa del pecado, el juicio de Dios sobre este pecado y el castigo divino por el pecado: «Bienaventurado el hombre a quien Jehová no atribuye iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño» (Sal_32:2 RVA).

En la Septuaginta el vocablo tiene las siguientes acepciones: adikia («maldad; iniquidad»); hamartia («pecado; error») y anomia («sin ley; anarquía»). En las traducciones en castellano (sobre todo en las protestantes) el término «iniquidad» es bastante uniforme, aunque también se encuentra el vocablo «pecado» y términos más especializados como «culpa», «delito», «maldad» y «falta» (particularmente en traducciones católicas).

'awen (אָוֶֶן, H205), «iniquidad; infortunio, desgracia». Este nombre se deriva de una raíz que significa «fuerte», y que se encuentra únicamente en las lenguas semíticas nordoccidentales. El término aparece unas 80 veces y casi exclusivamente en lenguaje profético-poético. Isaías se destaca por su uso del vocablo. La primera vez que se encuentra es en Núm_23:21 : «él no ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto maldad en Israel. Jehová su Dios está con él; en medio de él hay júbilo de rey» (RVA).

La acepción «desgracia» o «infortunio» se pone de manifiesto en las maquinaciones de los malos en contra de los justos: «Si alguien viene a verme, habla mentira. Su corazón acumula iniquidad para sí, y saliendo afuera, lo divulga» (Sal_41:6 RVA). 'Awen en este sentido es sinónimo de 'êd, «desastre» (Job_18:12). En un sentido muy real 'awen es parte de la existencia humana, y como tal el vocablo es idéntico a 'amall, «trabajo», como en Sal_90:10 : «Los días de nuestra vida son setenta años; y en los más robustos, ochenta años. La mayor parte de ellos es duro trabajo y vanidad; pronto pasan, y volamos» (RVA).

'Awen, en un sentido más profundo, caracteriza el estilo de vida de los que no tienen a Dios: «Porque el vil habla vilezas; su corazón trama la iniquidad para practicar la impiedad y hablar perversidades contra Jehová, a fin de dejar vacía al alma hambrienta y privar de bebida al sediento» (Isa_32:6 RVA). El ser del hombre se ha corrompido por la «iniquidad». Aunque toda la humanidad está sujeta a 'awen («trabajo, afán»), hay quienes se deleitan en causar dificultades y «desgracias» para otros, tramando, mintiendo y comportándose engañosamente. El salmista describe la iniquidad como estilo de vida de la siguiente manera: «He aquí que gesta maldad, concibe afanes y da a luz mentira» (Sal_7:14 RVA; cf. Job_15:35).

Aquellos que participan en las obras de las tinieblas son «obreros de iniquidad», hacedores de maldad o causantes de «desgracia» y desastre. 'Awen tiene sinónimos que comunican este sentido: ra', «maldad», y ras'ha, «malos» (antónimos de «rectitud» y «justicia»). Ellos buscan la perdición de los justos (Sal_141:9). Entre Sal_5:5 y Sal_141:9 el número de alusiones a «los que obran iniquidad» llega a 16 (cf. «Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad», Sal_5:5). En el contexto de este pasaje, el mal del que se habla es mentira, derramamiento de sangre y engaño (Sal_5:6). El aspecto calificativo de «iniquidad» llega a su máxima expresión en los verbos que acompañan a 'awen. Los malos obran, hablan, engendran, piensan, conciben, recogen, cosechan y aran 'awen. La «iniquidad» se manifiesta en la «desgracia» e «infortunio» que sobreviene a los justos. A la larga, cuando las fiestas religiosas de Israel (Isa_1:13) y sus leyes (Isa_10:1) se vieron afectadas por su estilo de vida apóstata, acabaron actuando y viviendo como los gentiles. La esperanza profética se afianzó en el período posterior a la purificación de Israel, cuando el reino mesiánico traería una era de justicia y rectitud (Isaías 32) y la vanidad e impiedad de los malos se pondría de manifiesto.

La Septuaginta tiene varias traducciones: anomia («sin ley»); kopos («trabajo; obra; afán»); mataios («vacío; estéril; vano; impotente»); poneria («maldad; malicia; injusticia»); y adikia («impiedad; maldad; injusticia»). Las revisiones de la RV favorecen las siguientes traducciones: «iniquidad; vanidad; impiedad». 

Michael Bayard and Ann Roach: Ancient Hebrew Chant "Shema"

ALABAR
A. Verbos

halal (הָלַל, H1984), «alabar, celebrar, glorificar, cantar, alardear». El sentido de «alabar» es, en efecto, la acepción de la forma intensiva del verbo hebreo halal, que en su modalidad activa simple significa «alardear». Este último sentido se encuentra en las formas cognadas del acádico antiguo, cuyos dialectos son las lenguas de Babilonia y de Asiria. En ugarítico, el vocablo tiene la acepción de «gritos» y tal vez de «júbilo». Encontramos halal más de 160 veces en el Antiguo Testamento y por primera vez en Gén_12:15, en donde se indica que, debido a la gran belleza de Sara, los príncipes del faraón la «alabaron» («la ponderaron», BJ, NBE) delante de él.

Aunque halal se usa a menudo solo para indicar la «alabanza» que se hace a personas, incluyendo al rey (2Cr_23:12) o la belleza de Absalón (2Sa_14:25), el término se usa mayormente para «alabar» a Dios. Es más, a todo ser viviente y todas las cosas creadas, incluyendo el sol y la luna, se les llaman a «alabar» a Dios (Sal_148:2-5, Sal_148:13; Sal_150:1). Típicamente, tal «alabanza» se expresa en el santuario, sobre todo durante las grandes fiestas (Isa_62:9).

El nombre hebreo para el libro de Salmos es sencillamente el equivalente del vocablo «alabanzas». Tiene un sentido más apropiado que «Salmos», lo cual proviene del griego y tiene que ver con cánticos acompañados por algún instrumento de cuerda. No es de extrañarse que el libro de Salmos contiene más de la mitad de los casos de halal en sus varias modalidades. A los Salmos 113—118 se les denomina tradicionalmente los «Salmos Hallel», pues tienen que ver con la alabanza a Dios por la liberación de la esclavitud egipcia bajo Moisés. Por esta razón, estos salmos forman una parte importante del culto tradicional de la Pascua. No cabe duda que se tratan de los himnos que Jesús y sus discípulos cantaron en la noche en que instituyó la Cena del Señor (Mat_26:30).

De la palabra halal proviene «Aleluya» (aleluya), una expresión hebrea de «alabanza» a Dios que se ha incorporado a casi todos los idiomas del mundo. El término hebreo se traduce más exactamente como «Alabemos a Jah» (o «Ya»), la forma abreviada de «Yahveh» (Jehová), el nombre particular israelita de Dios. El término «Jah» se encuentra en la traducción RVR de Sal_68:4, fiel al texto hebreo y la BJlo traduce «Yahveh» (Sal_68:5). [La mayoría de las versiones siguen la traducción tradicional de «Señor», según la práctica que comenzó en el judaísmo antes del Nuevo Testamento. El término hebreo «Señor» se sustituía por «Yahveh» (Jehová), que probablemente significaba «El que hace ser».] La transliteración de aleluya en griego se encuentra 4 veces en el Nuevo Testamento en forma de «Alleluia» (Apo_19:1, Apo_19:3-4, Apo_19:6). Sin duda, los himnos cristianos quedarían muy empobrecidos si se quitara de repente el término «Aleluya» de nuestro lenguaje de alabanza.

yada'h (יָדָה, H3034), «dar gracias, loor y alabanza». Este es un vocablo hebreo muy común a todos los períodos y un término muy importante en el lenguaje de la alabanza. yada'h se encuentra casi 120 veces en la Biblia hebraica. El primero de estos casos lo encontramos en la historia del nacimiento de Judá, el hijo de Jacob y Lea: «Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová; por esto llamó su nombre Judá» (Gén_29:35).

Como era de esperarse, esta palabra aparece con mayor frecuencia en el Libro de Salmos (unas 70 veces). Como expresión de gratitud o alabanza, es un elemento natural del culto ritual público, así como de la alabanza personal a Dios (Sal_30:9, Sal_30:12; Sal_35:18). Muy a menudo las alabanzas se encaminan en nombre del Señor (Sal_106:47; Sal_122:4).

Cierta variación en las traducciones puede percibirse en 1Re_8:33 : «confesar» (RV, NBE, BLA), «alabar» (BJ) su nombre.

B. Nombres

tehillah (תְּּהִלָה, H8416), «gloria; alabanza; canción de loor; acciones loables». tehillah aparece 57 veces durante todos los períodos de la historia bíblica hebrea.

Primero, el término denota una cualidad o atributo de alguna persona o cosa; significa «gloria» o «loable» : «él es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto» (Deu_10:21). Israel es la «gloria» de Dios cuando existe en un estado de exaltación y de bendición divina: «Ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra» (Isa_62:7; cf. Jer_13:11).

Segundo, en algunos casos tehillah representa las palabras o la canción en la que a Dios se alaba en público, o mediante las cuales su «gloria» se declara públicamente: «De ti será mi alabanza [es el Mesías que habla] en la gran congregación» (Sal_22:25). El Sal_22:22 es aun más claro: «Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré».

Tercero, con un matiz particular, tehillah se usa como término técnico musical para una canción (sir) que exalta o alaba a Dios: «Salmo de alabanza de David» (encabezamiento del Salmo 145, que en hebreo es el v. 1). Tal vez Neh_11:17 se refiere a un director de coro o alguien que dirige las canciones de «alabanzas»: «Y Matanías … hijo de Asaf, el principal, el que empezaba las alabanzas y acción de gracias al tiempo de la oración [quien al principio dirigía la alabanza a la hora de la oración]».

Por último, tehillah puede representar acciones dignas de «alabanza», o acciones por las que el responsable merece «alabanza y gloria». Esta acepción se encuentra en la primera vez que el vocablo aparece en la Biblia: «¿Quién como tú Jehová entre los dioses? ¿Quién como tú magnífico en santidad, temible en maravillosas hazañas [hechos loables], hacedor de prodigios?» (Éxo_15:11).

Dos nombres relacionados son mahaalal e hillûlîm. Mahaalal aparece una vez (Pro_27:21) y se refiere al grado de intensidad de la «alabanza» o bien su ausencia. Hillûlîm, que aparece 2 veces, significa «jubilación festiva» durante la cosecha del cuarto año (Lev_19:24; Jue_9:27).

tôda (תּוידָה, H8426), «acción de gracias». Esta importante modalidad sustantiva, que se encuentra unas 30 veces en el Antiguo Testamento, se usa con el sentido de «agradecer». El término se ha preservado en el hebreo moderno como la palabra usual para «dar gracias». En el texto hebreo, tôda se usa para señalar «acción de gracias» mediante canciones de adoración (Sal_26:7; Sal_42:4). A veces el vocablo se usa para referirse a un coro o procesión de alabanza (Neh_12:31, Neh_12:38). Una de las ofrendas del sacrificio de paz se denominaba la ofrenda «en acción de gracias» (Lev_7:12). 

LA ADIVINACION PASTOR HUGO ALVAREZ

ADIVINACIÓN, ADIVINO
qasam (קָסַם, H7080), «adivinar, practicar la adivinación». Cognados de este vocablo aparecen en arameo tardío, en cóptico, siríaco, mandeano, etiópico y arábigo, así como la lengua de Palmira. La raíz hebrea aparece 31 veces en el texto bíblico: 11 veces como verbo, 9 como participio y 11 como nombre.

La adivinación era un paralelo pagano de la profecía: «No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación … Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis» (Deu_18:10, Deu_18:14-15 : primer uso del término).

El término qasam se refiere al acto de buscar la voluntad de los dioses a fin de conocer sus acciones futuras o conseguir su bendición para alguna acción propuesta (Jos_13:22). Es posible que los adivinadores conversaban con demonios (1Co_10:20).

En ciertos casos, la práctica de adivinación involucraba ofrendas y sacrificios sobre un altar a la divinidad (Núm_23:1 ss). A través de un hueco en la tierra, el adivinador se comunicaba también con los muertos (1Sa_28:8). O sacudía saetas, consultaba ídolos domésticos y estudiaba los hígados de animales muertos (Eze_21:21).

La adivinación era uno de los intentos humanos de conocer y controlar el mundo y el futuro, dejando de lado al Dios verdadero. Era lo opuesto a la verdadera profecía, la cual es esencialmente sumisión a la soberanía de Dios (Deu_18:14).

Tal vez el uso más ambiguo y complicado del término aparece en Números 22—23 y Pro_16:10, en donde parece ser equivalente a «profecía». Balaam tenía fama de adivino entre los paganos; al mismo tiempo, reconocía a Jehová como su Dios (Núm_22:18). Aceptó dinero por sus servicios y probablemente no tenía problemas con ajustar su mensaje al agrado de sus clientes. Esto explicaría el porqué Dios se enojó con él y lo confrontó (Núm_22:22 ss), aun cuando ya le había dicho que aceptara la comisión y acompañara a los enviados del rey (Núm_22:20). Según parece, Balaam había resuelto agradar a sus clientes. Pero, una vez que esa actitud se volvió sumisión, Dios le permitió seguir su camino (Núm_22:35). 

Pastor Hugo Alvarez posesiones diabólicas

Rom 1:1  Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,
Rom 1:2  que El ya había prometido por medio de sus profetas en las santas Escrituras, 
Rom 1:3  acerca de su Hijo, que nació de la descendencia de David según la carne, 
Rom 1:4  y que fue declarado Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo, 
Rom 1:5  por medio de quien hemos recibido la gracia y el apostolado para promover la obediencia a la fe entre todos los gentiles, por amor a su nombre; 
Rom 1:6  entre los cuales estáis también vosotros, llamados de Jesucristo; 
Rom 1:7  a todos los amados de Dios que están en Roma, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 
Rom 1:8  En primer lugar, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo por todos vosotros, porque por todo el mundo se habla de vuestra fe. 
Rom 1:9  Pues Dios, a quien sirvo en mi espíritu en la predicación del evangelio de su Hijo, me es testigo de cómo sin cesar hago mención de vosotros 
Rom 1:10  siempre en mis oraciones, implorando que ahora, al fin, por la voluntad de Dios, logre ir a vosotros. 
Rom 1:11  Porque anhelo veros para impartiros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; 
Rom 1:12  es decir, para que cuando esté entre vosotros nos confortemos mutuamente, cada uno por la fe del otro, tanto la vuestra como la mía. 
Rom 1:13  Y no quiero que ignoréis, hermanos, que con frecuencia he hecho planes para ir a visitaros (y hasta ahora me he visto impedido) a fin de obtener algún fruto también entre vosotros, así como entre los demás gentiles. 
Rom 1:14  Tengo obligación tanto para con los griegos como para con los bárbaros, para con los sabios como para con los ignorantes. 
Rom 1:15  Así que, por mi parte, ansioso estoy de anunciar el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. 
Rom 1:16  Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego. 
Rom 1:17  Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe; como está escrito: MAS EL JUSTO POR LA FE VIVIRA. 
Rom 1:18  Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad; 
Rom 1:19  porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente. 
Rom 1:20  Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa. 
Rom 1:21  Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. 
Rom 1:22  Profesando ser sabios, se volvieron necios, 
Rom 1:23  y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 
Rom 1:24  Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; 
Rom 1:25  porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Amén. 
Rom 1:26  Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza; 
Rom 1:27  y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío. 
Rom 1:28  Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen; 
Rom 1:29  estando llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; colmados de envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidad; son chismosos, 
Rom 1:30  detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo, desobedientes a los padres, 
Rom 1:31  sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor, despiadados; 
Rom 1:32  los cuales, aunque conocen el decreto de Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también dan su aprobación a los que las practican. 

lunes, 7 de enero de 2013

Sensualidad, fornicación y adulterio en la Iglesia. Pastor Arzu

INIQUIDAD

En el AT se traduce así el término hebreo awon, que señala al •pecado con énfasis en su depravación y perversión. También desde el punto de vista de su carácter de injusticia grande, causa de especial culpabilidad frente a Dios. Dios aborrece “a todos los que hacen i.” (Sal_5:5), pero “guarda misericordia a millares ... perdona la i., la rebelión y el pecado” (Exo_34:7-9). Tanto la acción de pecar como el resultado y la culpabilidad que de ella resultan son i. Así, se habla de “hacer i.” (Sal_14:4; Sal_53:4; Isa_29:20). En el NT i. traduce el griego anomia. Como en Rom_4:7 (“Bienaventurados aquellos cuyas i. son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos”). O en Tit_2:13-14 (“... nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda i.”). En 2Te_2:7-12 Pablo habla del “misterio de la i.” que ya actúa en el mundo y que se manifestará plenamente cuando surja “aquel inicuo ... cuyo advenimiento es por obra de Satanás...” Se trata del •anticristo, que “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2Te_2:3-4). •Pecado.

domingo, 6 de enero de 2013

Las Maquinaciones Del Enemigo Part I

SALVACIÓN
La idea básica del término "salvación" es rescatar y preservar de un peligro inminente; implica dar salud y seguridad. En su sentido más profundo, sin embargo, es un término cuyo significado está limitado cada vez más a la expresión del milagro divino de la emancipación espiritual del hombre del dominio y culpa del [Ver=]  PECADO y la [Ver=]  MUERTE, y al goce de una [Ver=]  VIDA ETERNA de comunión renovada con Dios. En las Sagradas Escrituras el tema se desarrolla desde el concepto puramente físico, hasta el plano moral y espiritual.
Según el Antiguo Testamento, el peligro y la calamidad física persiguen al hombre hasta la muerte por a causa del pecado (Gén_4:12ss). Su situación es la de un huérfano. Dios es el único que lo puede socorrer y salvar y, cuando la salvación divina se manifiesta, tanto el individuo como la comunidad quedan liberados íntegra y vitalmente. El individuo queda libre de peligros físicos, injusticias y necesidades. La comunidad queda libre de guerras, trastornos políticos, hambres, etc.
Dios tiene en sus manos todos los medios para la salvación del hombre, y es Señor de todos los instrumentos salvadores. Salva en ocasiones por medio de una persona que usa momentáneamente y que al parecer actúa por móviles personales y humanos (1Sa_25:26-33; cf. Jue_14:1-4). Pero otras veces actúa por medio de instrumentos exclusivamente seleccionados y también en forma directa. Dios salva (Éxo_14:13) y Él es la salvación (Éxo_15:12). El [Ver=]  ÉXODO es el gran paradigma de la salvación, y su significado teológico se celebra en las grandes [Ver=]  FIESTAS de los israelitas (por ejemplo, la [Ver=]  PASCUA).
La esperanza y doctrina de la salvación se desarrolla progresivamente. En un principio son los desvalidos y los pobres los que tienen particular motivo para esperar la salvación de Dios. El libro de los Salmos es elocuente en este sentido. Y en varias partes del Antiguo Testamento hay destellos de una salvación más allá de lo finito (por ejemplo, Job_19:26s). Pero, puesto que personal y nacionalmente el hombre trata de escapar de manos de sus enemigos, la salvación generalmente adquiere un concepto político y religioso que llega a su cenit en la presentación del sufrimiento del Siervo en Is 53. En este aspecto el Antiguo Testamento prepara la escena de la salvación en el Nuevo Testamento.
El Nuevo Testamento toma el amplio concepto del Antiguo Testamento y lo liga a la persona de Jesucristo, el [Ver=]  SALVADOR que trae salvación a todos los hombres (1Ti_1:15; 1Ti_2:4ss). Jesús es la respuesta definitiva a las esperanzas de salvación del Antiguo Testamento, como se ilustra en la profecía de Simeón en Luc_2:29-32, y en la explicación del significado del nombre de Jesús (Mat_1:21).
Jesús enfoca la salvación desde la perspectiva del deber del hombre (Mat_10:22; Mar_8:35; Luc_7:50) y el significado del ministerio del [Ver=]  HIJO DEL HOMBRE. Proclamó que su tarea era servir y dar su vida para la salvación de muchos (Mat_18:11; Mat_20:28; Mar_10:45; Luc_4:18).
El concepto de la salvación en el Evangelio de Juan tiene aspectos aun más significativos. Aquí se pone énfasis en el nuevo nacimiento como requisito esencial para entrar al Reino (Jua_3:5), pero a la vez la vida no es posible sin poner la confianza definitivamente en Cristo (Jn 3 Gén_14:16). El hombre que no cree "ya ha sido condenado" (Jua_3:18; [Ver=]  JUICIO; INFIERNO). La salvación se presenta en un plano cristológico y Jesucristo es el agente de la misma. Para ser salvo es necesario volverse a Él, por la fe, en esperanza y confesión.
Pablo da al tema su máximo desarrollo en sus cartas, haciendo destacar que la salvación es gratuita y no la puede merecer ningún hombre por sus buenas [Ver=]  OBRAS ni por el cumplimiento de la Ley (Gál_2:21; Gál_3:11), sino que estos más bien son la manifestación externa de una salvación interna (Efe_2:10). Todo es de [Ver=]  GRACIA (Efe_2:5); la [Ver=]  CONVERSIÓN que produce la salvación en el individuo la opera el [Ver=]  ESPÍRITU SANTO de Dios (Rom_8:1ss); y es un cambio de vida tan radical como de la noche al día (2Ti_1:10; 2Ti_1:1 P 2.9; [Ver=]  RENACIMIENTO). El hombre pecador puede valerse de la salvación únicamente identificándose por la [Ver=]  FE con Cristo, el [Ver=]  CORDERO DE DIOS, quien expió la culpa del mundo ([Ver=]  EXPIACIÓN; SACRIFICIO) y quien por su muerte y [Ver=]  RESURRECCIÓN se califica como único salvador y mediador del [Ver=]  PACTO entre Dios y la humanidad (1Ti_2:5).
Un elemento enteramente específico de la salvación neotestamentaria es su carácter escatológico. La salvación constituye el objeto de la herencia cristiana, la posesión de la gloria divina (2Ti_2:10), sin que esto quiera decir que esa vida no sea ya posesión actual nuestra (escatología anticipada, Efe_2:5-8) porque no estamos plenamente salvados más que en esperanza (Mat_10:22; Mar_13:13; Rom_8:24). ([Ver=]  ELECCIÓN; JUSTIFICACIÓN; SANTIFICACIÓN.)

Testimonio De Una Niña De 8 Años Que Vio el Cielo El Infierno y La Gran ...

VENIR
bô' (בּויא, H935), «entrar, venir, ir». Esta raíz se encuentra en la mayoría de las lenguas semíticas, aunque con diversos significados. Por ejemplo, la acepción «venir» aparece en las cartas babilónicas con el reino de Mari (1750—1697 a.C.). El término ugarítico que corresponde a este (1550—1200 a.C.) significa lo mismo que en su equivalente hebreo, mientras que la raíz fenicia (a partir de ca. 900 a.C.) quiere decir «aparecer». Bô' se encuentra unas 2.570 veces en el Antiguo Testamento hebreo.

Primero, el verbo connota movimiento de un lugar a otro. La acepción «entrar» se encuentra en Gén_7:7, donde dice que Noé y su familia «entraron» al arca. En su modalidad causativa, el verbo puede significar «meter, introducir» (Gén_6:19) o «traer a» (este es el significado la primera vez que aparece en la Biblia: Gén_2:19). En Gén_10:19 el verbo tiene un uso más absoluto en la frase «en dirección de Sodoma». Como dato interesante, el verbo puede significar tanto «venir» como «regresar». Abram y su familia «partieron hacia la tierra de Canaán» (Gén_12:5), mientras que en Deu_28:6 Dios bendice a los justos en su «salida» (para trabajar en la mañana) y «salida» o «regreso» (a sus hogares en la noche).

A veces bô' se refiere a la «puesta» del sol (Gén_15:12). Puede connotar «morir», en el sentido de «partir para estar con los antepasados» (Gén_15:15). Otro uso especial tiene que ver con «entrar» a su mujer, o sea, cohabitar con ella (Gén_6:4). Bô' puede usarse con relación a movimientos del tiempo. Por ejemplo, los profetas hablaron de los días de juicio que «vendrían» (1Sa_2:31). Y para concluir este uso, el verbo puede indicar la «venida» de un acontecimiento tal como una señal que un falso profeta vaticinó (Deu_13:2).

Hay tres sentidos en que se dice que Dios «viene». «Viene» (aparece) a través de un ángel (Jue_6:11) o de algún otro ser encarnado (cf. Gén_18:14). Dios «aparece» y habla con los seres humanos mediante sueños (Gén_20:3) y también con otras manifestaciones concretas (Éxo_20:20). Por ejemplo, durante el éxodo, Dios «apareció» en la nube y el fuego que anduvo delante del pueblo (Éxo_19:9).

Segundo, Dios promete «venir» a los fieles cuando y dondequiera que le adoren debidamente (Éxo_20:24). Los filisteos creyeron que Dios había «venido» («entrado») al campamento israelita cuando llegó el arca del testimonio (1Sa_4:7). Tal vez Sal_24:7 tenga que ver con este uso, relacionándolo con el culto formal, cuando dice que las puertas de Sion se abren para que «entre» el Rey de gloria en Jerusalén. También, el Señor ha de «regresar» («venir de vuelta») a su nuevo templo descrito en Eze_43:2.

Por último, hay un grupo de imágenes proféticas de las «venidas» de Dios. Este tema puede haber surgido en los himnos que se cantaban acerca de la «venida» de Dios para ayudarles en la batalla (cf. Deu_33:2). En los salmos (p. ej.,Sal_50:39) y profetas (p. ej., Isa_30:27) el Señor «viene» con juicio y bendición; este es un lenguaje poético figurado que se tomó prestado de la mitología del Oriente Medio (cf. Eze_1:4).

También se usa bô' para hablar de la «venida» del Mesías. Dice Zac_9:9 que el rey mesiánico «vendrá» montado en un pollino de asna. Algunos de los pasajes nos plantean problemas que son particularmente difíciles. Un ejemplo se encuentra en Gén_49:10 donde se profetiza que el cetro permanecerá en Judá «hasta que venga Siloh». Otro pasaje difícil es Eze_21:27 : «Hasta que venga aquel cuyo es el derecho». Una profecía muy conocida que usa el término bô' es la que habla concerniente a la «venida» del Hijo del Hombre (Dan_7:13). Un último ejemplo es la «venida» del día final (Amó_8:2) y del día del Señor (Isa_13:6).

La Septuaginta traduce este verbo con muchos términos griegos paralelos a las connotaciones del verbo hebreo; pero en particular usa vocablos que significan «venir», «entrar» e «ir». 

LA CANCION CRISTIANA MAS TRISTE DEL MUNDO, BETHEL TV MUSICALES

Juan 10:1
Parábola del redil 
»De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. 
Jua 10:2  Pero el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 
Jua 10:3  A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca. 
Jua 10:4  Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. 
Jua 10:5  Pero al extraño no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 
Jua 10:6  Esta alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir. 
 
Jua 10:7  
Jesús, el buen pastor 
Volvió, pues, Jesús a decirles: 
–De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.[a] 
Jua 10:8  Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores,[b] pero no los oyeron las ovejas. 
Jua 10:9  Yo soy la puerta:[c] el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos. 
Jua 10:10  El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 
 
Jua 10:11  »Yo soy el buen pastor;[d] el buen pastor su vida da por las ovejas. 
Jua 10:12  Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 
Jua 10:13  Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas. 
 

La eficacia de la oración

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NICODEMO JUAN 3.

Jua 3:1
Jesús y Nicodemo 
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, dignatario de los judíos. 
Jua 3:2  Este vino a Jesús de noche y le dijo: 
–Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 
 
Jua 3:3  Le respondió Jesús: 
–De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo[a] no puede ver el reino de Dios.[b] 
 
Jua 3:4  Nicodemo le preguntó: 
–¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?[c] 
 
Jua 3:5  Respondió Jesús: 
–De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.[d] 
Jua 3:6  Lo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Espíritu, espíritu es. 
Jua 3:7  No te maravilles de que te dije: “Os es necesario nacer de nuevo”. 
Jua 3:8  El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va.[e] Así es todo aquel que nace del Espíritu.[f] 
 
Jua 3:9  Le preguntó Nicodemo: 
–¿Cómo puede hacerse esto? 
 
Jua 3:10  Jesús le respondió: 
–Tú, que eres el maestro de Israel, ¿no sabes esto? 
Jua 3:11  De cierto, de cierto te digo que de lo que sabemos, hablamos, y de lo que hemos visto, testificamos; pero no recibís nuestro testimonio. 
Jua 3:12  Si os he dicho cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis si os digo las celestiales? 
Jua 3:13  Nadie subió al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.[g] 
Jua 3:14  Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado,[h] 
Jua 3:15  para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.[i] 
 
Jua 3:16  
De tal manera amó Dios al mundo 
»De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree[j] no se pierda,[k] sino que tenga vida eterna.[l] 
Jua 3:17  Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 
Jua 3:18  El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.[m] 
Jua 3:19  Y esta es la condenación: la luz vino al mundo,[n] pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas,[ñ] 
Jua 3:20  pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto.[o] 
Jua 3:21  Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.[p] 
 

La Viuda y el Aceite ( 2 Reyes 4; 1 al 7 ..)

2Re 4:1
El aceite de la viuda 
Una de las mujeres de los hijos de los profetas clamó a Eliseo diciendo: 
–Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová. Pero el acreedor ha venido para llevarse a dos hijos míos como siervos. 
 
2Re 4:2  Eliseo le dijo: 
–¿Qué puedo yo hacer por ti? Dime qué tienes en tu casa. 
Ella respondió: 
–Tu sierva no tiene ninguna cosa en la casa, sino una vasija de aceite. 
 
2Re 4:3  Él le dijo: 
–Ve y pídeles vasijas prestadas a todos tus vecinos, vasijas vacías, todas las que puedas conseguir. 
2Re 4:4  Luego entra y enciérrate junto a tus hijos. Ve llenando todas las vasijas y poniendo aparte las que estén llenas. 
 
2Re 4:5  Se fue la mujer y se encerró con sus hijos. Ellos le traían las vasijas y ella echaba del aceite. 
2Re 4:6  Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a uno de sus hijos: 
–Tráeme otras vasijas. 
–No hay más vasijas –respondió él. 
Entonces cesó el aceite. 
2Re 4:7  Ella fue a contárselo al hombre de Dios, el cual dijo: 
–Ve, vende el aceite y paga a tus acreedores; tú y tus hijos vivid de lo que quede.[a] 
 

muvyz (lista de reproducción)

2Re 4:1
El aceite de la viuda 
Una de las mujeres de los hijos de los profetas clamó a Eliseo diciendo: 
–Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová. Pero el acreedor ha venido para llevarse a dos hijos míos como siervos. 
 
2Re 4:2  Eliseo le dijo: 
–¿Qué puedo yo hacer por ti? Dime qué tienes en tu casa. 
Ella respondió: 
–Tu sierva no tiene ninguna cosa en la casa, sino una vasija de aceite. 
 
2Re 4:3  Él le dijo: 
–Ve y pídeles vasijas prestadas a todos tus vecinos, vasijas vacías, todas las que puedas conseguir. 
2Re 4:4  Luego entra y enciérrate junto a tus hijos. Ve llenando todas las vasijas y poniendo aparte las que estén llenas. 
 
2Re 4:5  Se fue la mujer y se encerró con sus hijos. Ellos le traían las vasijas y ella echaba del aceite. 
2Re 4:6  Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a uno de sus hijos: 
–Tráeme otras vasijas. 
–No hay más vasijas –respondió él. 
Entonces cesó el aceite. 
2Re 4:7  Ella fue a contárselo al hombre de Dios, el cual dijo: 
–Ve, vende el aceite y paga a tus acreedores; tú y tus hijos vivid de lo que quede.[a] 
 

sábado, 5 de enero de 2013

Audio Testimonio - Carlos López (Ex-Brujo)

Testimonio de Ex Brujo Convertido A Jesucristo (video entero).avi

Mat 5:27
Sobre el adulterio
»Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”.[m]
Mat 5:28  Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Mat 5:29  »Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
Mat 5:30  Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.[n]

Mat 5:31
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)[ñ]
»También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, déle carta de divorcio”.[o]
Mat 5:32  Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación,[p] hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

Mat 5:33
Sobre los juramentos
»Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: “No jurarás en falso, sino cumplirás al Señor tus juramentos”.[q]
Mat 5:34  Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
Mat 5:35  ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.[r],[s]
Mat 5:36  Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
Mat 5:37  Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede.[t],[u]

Mat 5:38
Sobre la venganza
(Lc 6.29-30)
»Oísteis que fue dicho: “Ojo por ojo y diente por diente”.[v]
Mat 5:39  Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;[w]
Mat 5:40  al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica,[x] déjale también la capa;
Mat 5:41  a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.[y]
Mat 5:42  Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.[z]

Mat 5:43
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
»Oísteis que fue dicho: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”.[a]
Mat 5:44  Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,[b],[c]
Mat 5:45  para que seáis hijos[d] de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.
Mat 5:46  Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?[e]
Mat 5:47  Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
Mat 5:48  Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.[f]

★TESTIMONIO DE EX BRUJO EL INFIERNO

TESTIGO, TESTIMONIO
A. Nombre

'ed (עֵד, H5707), «testigo». Los 69 casos de esta palabra están esparcidos a lo largo de los varios géneros y períodos de la literatura, aun cuando no se encuentra en los escritos históricos fuera del Pentateuco.

El término se relaciona con el campo legal o jurídico. Primero, en el campo de asuntos civiles el vocablo puede referirse a alguien que está presente durante un trámite legal y que puede atestiguar al respecto en caso de necesidad. Por lo general, se trataba de escribanos o notarios; por ejemplo, para constatar un acuerdo verbal sobre traspaso de propiedad: «Y la costumbre en tiempos pasados en Israel tocante a la redención y el intercambio de tierras para confirmar cualquier asunto … Entonces Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: Vosotros sois testigos hoy de que he comprado de la mano de Noemí todo lo que pertenecía a Elimelec y todo lo que pertenecía a Quelión y a Mahlón» (Rut_4:7, Rut_4:9 LBA). Más adelante los «testigos» no solo testificaban en cuanto a la transacción y lo confirmaban oralmente, sino firmaban un documento o escritura legal. Es así como el término adquiere un matiz adicional que indica tanto la capacidad como la disponibilidad del «testigo», lo cual les permite avalar con su firma: «Entregué el documento de la compra a Baruc hijo de Nerías … en presencia de Hanameel, hijo de mi tío, en presencia de los testigos que habían firmado el documento de la compra» (Jer_32:12 RVA). Un objeto o un animal podían testificar de la veracidad de una acción o de un acuerdo. Su existencia o aceptación por las partes involucradas servía como «testigo» (así como en el caso de los animales que se entregaron a Abimelec en Gén_21:30): «Ven, pues, ahora, y hagamos pacto tú y yo, y sea por testimonio entre nosotros dos [que atestigüe sobre nuestra mutua relación]» (Gén_31:44 : primer pasaje con el término). Jacob entonces levantó un majano o montículo de piedras como «testimonio» adicional (Gén_31:48) y apela a Dios como «testigo» y juez si el pacto no se cumple.

En el derecho penal mosaico el acusado tiene la facultad de carearse con su acusador y de aportar evidencia en cuanto a su inocencia. En el caso de una mujer recién casada acusada por su marido de adulterio, el testimonio de este es suficiente para comprobar la culpabilidad a menos que los padres de la mujer tengan, antes del matrimonio, claras evidencias de su virginidad (Deu_22:14 ss). Por lo general, confrontaban al acusado con alguien que presenció o escuchó su culpabilidad: «Si alguno pecare por haber sido llamado a testificar, y fuere testigo que vio, o supo, y no lo denunciare, él llevará su pecado» (Lev_5:1). Quien miente en un tribunal de justicia incurre en severas penalidades. El noveno mandamiento puede tener como referencia inmediata un contexto concreto como este (Éxo_20:16). De ser así, sirve para sancionar procedimientos jurídicos concretos, salvaguardar a las personas de acusaciones y condenas secretas y asegurarles su derecho y privilegio de autodefensa. En el intercambio entre Jacob y Labán antes mencionado, el primero también llama a Dios como «testigo» (Gén_31:50), entre ellos, aquel que vigilará las violaciones y, que al mismo tiempo por ser Dios, es Juez. Aunque en la mayoría de los casos los tribunales procuraban separar las funciones de juez y «testigos», estos últimos sí tomaban parte en ejecutar las penas contra los culpables (Deu_17:7), tal como lo hace Dios.

'edût (עֵדוּת, H5715), «testimonio; ordenanza». Los 83 casos de esta palabra se encuentran a través de todos los tipos de literatura bíblica y en todos los períodos (desde la Ley sinaítica en adelante).

El vocablo se refiere a los Diez Mandamientos como mandato o deber de origen divino. En particular se refiere a los mandamientos escritos sobre tablas de piedra que perduran como memoria y «testimonio» de la relación de Israel con Dios y su consiguiente responsabilidad: «Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios» (Éxo_31:18). En otros pasajes, estas tablas se indican solamente como «el testimonio» (Éxo_25:16). Debido a que se guardaban en el arca, esta se llegó a conocer como el «arca del testimonio» (Éxo_25:22) o simplemente «el testimonio»: «Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehová lo mandó a Moisés» (Éxo_16:34 : primera mención del vocablo en la Biblia). A veces, al tabernáculo, donde se guardaba el arca con las tablas de la Ley, se le denominaba «tabernáculo del testimonio» (Éxo_38:21) o la «tienda del testimonio» (Núm_9:15).

El término a veces se refiere a toda la Ley de Dios: «La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma: El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo» (Sal_19:7). En este caso, 'edût es un paralelismo sinónimo de «ley», por lo que «testimonio» llega a ser paralelo al concepto más amplio de «ley». Las leyes especiales o particulares a veces se denominan «testimonios»: «Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos» (1Re_2:3). En Sal_122:4, los peregrinajes festivos anuales se llaman «el testimonio dado a Israel».

B. Verbo

'ûd (עוּד, H5749), «aceptar como testigo, testificar, repetir, amonestar, advertir, prometer protección, aliviar o mitigar». El verbo, que aparece 42 veces en la Biblia hebrea, tiene cognados en ugarítico (tal vez), arábigo, arameo, siríaco, fenicio y etiópico.

En 1Re_21:10, 'ûd quiere decir «testificar»: «Y poned a dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él». En Jer_6:10, el vocablo significa «amonestar»: «¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan?».

INIQUIDAD En el AT se traduce así el término hebreo awon, que señala al •pecado con énfasis en su depravación y perversión. También desde el punto de vista de su carácter de injusticia grande, causa de especial culpabilidad frente a Dios. Dios aborrece “a todos los que hacen i.” (Sal_5:5), pero “guarda misericordia a millares ... perdona la i., la rebelión y el pecado” (Exo_34:7-9). Tanto la acción de pecar como el resultado y la culpabilidad que de ella resultan son i. Así, se habla de “hacer i.” (Sal_14:4; Sal_53:4; Isa_29:20). En el NT i. traduce el griego anomia. Como en Rom_4:7 (“Bienaventurados aquellos cuyas i. son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos”). O en Tit_2:13-14 (“... nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda i.”). En 2Te_2:7-12 Pablo habla del “misterio de la i.” que ya actúa en el mundo y que se manifestará plenamente cuando surja “aquel inicuo ... cuyo advenimiento es por obra de Satanás...” Se trata del •anticristo, que “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2Te_2:3-4). •Pecado.La Iniquidad por Ana Méndez Ferrell

Ana Mendéz:Regiones de cautividad 1 de 2

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