(“¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”
[Juan_1:46]). El Señor Jesús fue conocido como “el hijo del carpintero” (Mateo_13:55; Mar_6:3)
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martes, 12 de marzo de 2013
Worldwide Human Tracking System -- Implantable RFID Chips Mark of the Be...
Apo 13:16 Además, hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, les pusieran una marca en la mano derecha o en la frente.
Apo 13:17 Y nadie podía comprar ni vender, si no tenía la marca o el nombre del monstruo, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí se verá la sabiduría; el que entienda, calcule el número del monstruo, que es un número de hombre. Ese número es el seiscientos sesenta y seis
Antonio Bolainez : El 666 en el Mundo
Apo 13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
Apo 13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
El Sello De la bestia - Dr. Antonio Bolainez (audio only)
Apo 13:1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.
Apo 13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.
Apo 13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia,
Apo 13:4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
Apo 13:5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.
Apo 13:6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.
Apo 13:7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.
Apo 13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
Apo 13:9 Si alguno tiene oído, oiga.
Apo 13:10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.
Apo 13:11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.
Apo 13:12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.
Apo 13:13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
Apo 13:14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
Apo 13:15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
Apo 13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
Apo 13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
Apo 13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.
Apo 13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia,
Apo 13:4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
Apo 13:5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.
Apo 13:6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.
Apo 13:7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.
Apo 13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
Apo 13:9 Si alguno tiene oído, oiga.
Apo 13:10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.
Apo 13:11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.
Apo 13:12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.
Apo 13:13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
Apo 13:14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
Apo 13:15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
Apo 13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
Apo 13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
VATICANO - 10 REGIONES ECONOMICAS - NUEVO ORDEN MUNDIAL
Gén 1:1
La creación
Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
Gén 1:2 La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu[a] de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas.
Gén 1:3 Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!» Y la luz llegó a existir.
Gén 1:4 Dios consideró que la luz era buena y la separó de las tinieblas.
Gén 1:5 A la luz la llamó «día», y a las tinieblas, «noche». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.
Gén 1:6 Y dijo Dios: «¡Que exista el firmamento en medio de las aguas, y que las separe!»
Gén 1:7 Y así sucedió: Dios hizo el firmamento y separó las aguas que están abajo, de las aguas que están arriba.
Gén 1:8 Al firmamento Dios lo llamó «cielo». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el segundo día.
Gén 1:9 Y dijo Dios: «¡Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un solo lugar, y que aparezca lo seco!» Y así sucedió.
Gén 1:10 A lo seco Dios lo llamó «tierra», y al conjunto de aguas lo llamó «mar». Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:11 Y dijo Dios: «¡Que haya vegetación sobre la tierra; que ésta produzca hierbas que den semilla, y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie!» Y así sucedió.
Gén 1:12 Comenzó a brotar la vegetación: hierbas que dan semilla, y árboles que dan su fruto con semilla, todos según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:13 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el tercer día.
Gén 1:14 Y dijo Dios: «¡Que haya luces en el firmamento que separen el día de la noche; que sirvan como señales de las estaciones, de los días y de los años,
Gén 1:15 y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra!» Y sucedió así.
Gén 1:16 Dios hizo los dos grandes astros: el astro mayor para gobernar el día, y el menor para gobernar la noche. También hizo las estrellas.
Gén 1:17 Dios colocó en el firmamento los astros para alumbrar la tierra.
Gén 1:18 Los hizo para gobernar el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:19 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el cuarto día.
Gén 1:20 Y dijo Dios: «¡Que rebosen de seres vivientes las aguas, y que vuelen las aves sobre la tierra a lo largo del firmamento!»
Gén 1:21 Y creó Dios los grandes animales marinos, y todos los seres vivientes que se mueven y pululan en las aguas y todas las aves, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:22 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares. ¡Que las aves se multipliquen sobre la tierra!»
Gén 1:23 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el quinto día.
Gén 1:24 Y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos, animales salvajes, y reptiles, según su especie!» Y sucedió así.
Gén 1:25 Dios hizo los animales domésticos, los animales salvajes, y todos los reptiles, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:26 y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes,[b] y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó,
Gén 1:28 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:29 También les dijo: «Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto les servirá de alimento.
Gén 1:30 Y doy la hierba verde como alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra.» Y así sucedió.
Gén 1:31 Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno. Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el sexto día.
La creación
Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
Gén 1:2 La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu[a] de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas.
Gén 1:3 Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!» Y la luz llegó a existir.
Gén 1:4 Dios consideró que la luz era buena y la separó de las tinieblas.
Gén 1:5 A la luz la llamó «día», y a las tinieblas, «noche». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.
Gén 1:6 Y dijo Dios: «¡Que exista el firmamento en medio de las aguas, y que las separe!»
Gén 1:7 Y así sucedió: Dios hizo el firmamento y separó las aguas que están abajo, de las aguas que están arriba.
Gén 1:8 Al firmamento Dios lo llamó «cielo». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el segundo día.
Gén 1:9 Y dijo Dios: «¡Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un solo lugar, y que aparezca lo seco!» Y así sucedió.
Gén 1:10 A lo seco Dios lo llamó «tierra», y al conjunto de aguas lo llamó «mar». Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:11 Y dijo Dios: «¡Que haya vegetación sobre la tierra; que ésta produzca hierbas que den semilla, y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie!» Y así sucedió.
Gén 1:12 Comenzó a brotar la vegetación: hierbas que dan semilla, y árboles que dan su fruto con semilla, todos según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:13 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el tercer día.
Gén 1:14 Y dijo Dios: «¡Que haya luces en el firmamento que separen el día de la noche; que sirvan como señales de las estaciones, de los días y de los años,
Gén 1:15 y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra!» Y sucedió así.
Gén 1:16 Dios hizo los dos grandes astros: el astro mayor para gobernar el día, y el menor para gobernar la noche. También hizo las estrellas.
Gén 1:17 Dios colocó en el firmamento los astros para alumbrar la tierra.
Gén 1:18 Los hizo para gobernar el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:19 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el cuarto día.
Gén 1:20 Y dijo Dios: «¡Que rebosen de seres vivientes las aguas, y que vuelen las aves sobre la tierra a lo largo del firmamento!»
Gén 1:21 Y creó Dios los grandes animales marinos, y todos los seres vivientes que se mueven y pululan en las aguas y todas las aves, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:22 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares. ¡Que las aves se multipliquen sobre la tierra!»
Gén 1:23 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el quinto día.
Gén 1:24 Y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos, animales salvajes, y reptiles, según su especie!» Y sucedió así.
Gén 1:25 Dios hizo los animales domésticos, los animales salvajes, y todos los reptiles, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:26 y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes,[b] y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó,
Gén 1:28 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:29 También les dijo: «Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto les servirá de alimento.
Gén 1:30 Y doy la hierba verde como alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra.» Y así sucedió.
Gén 1:31 Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno. Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el sexto día.
lunes, 11 de marzo de 2013
Los 4 Caballos del Apocalipsis 1 de 11.
Apo 1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,
Apo 1:2 que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.
Apo 1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.
¡¡IMPRESIONANTE!!, REVELACION- Miré, y he aquí un caballo amarillo,(AP 6:7)
Apo 6:8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Como Introducir El Mensaje
Jua 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Jua 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Jua 3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del Unigénito Hijo de Dios.
Jua 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Jua 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Jua 3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del Unigénito Hijo de Dios.
Jua 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Jua 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Jua 3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del Unigénito Hijo de Dios.
Testimonio Nelson Ned
Jua 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Jua 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Jua 3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del Unigénito Hijo de Dios.
lunes, 4 de marzo de 2013
CA$H LUNA NIEGA EL ARREBATAMIENTO - BOLAINEZ y DIAMOND LO DESENMASCARAN
Apo 1:1 La revelación de Jesús, el Cristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que conviene que sean hechas presto; y envió, y las indicó por señales por su ángel a Juan su siervo,
Apo 1:2 el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesús, el Cristo, y de todas las cosas que ha visto.
Apo 1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta Profecía, y guardan las cosas que en ella están escritas, porque el tiempo está cerca.
Apo 1:4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era, y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono;
Apo 1:5 y de Jesús, el Cristo, el testigo fiel, el Primogénito de los muertos, y Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,
Apo 1:6 y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre: a él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.
Apo 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén.
Apo 1:8 YO SOY el Alfa y la Omega: principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apo 1:9 Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el Reino, y en la paciencia de Jesús, el Cristo; estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesús, el Cristo.
Apo 1:10 Yo fui en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,
Apo 1:11 que decía: YO SOY el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete Iglesias que están en Asia: a Efeso, y a Esmirna, y a Pérgamo, y a Tiatira, y a Sardis, y a Filadelfia, y a Laodicea.
Apo 1:12 Y me volví a ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro;
Apo 1:13 y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo de hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro.
Apo 1:14 Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego;
Apo 1:15 y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas.
Apo 1:16 Y tenía en su diestra siete estrellas; y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Apo 1:17 Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; YO SOY el primero y el último;
Apo 1:18 y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo para siempre jamás, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte.
Apo 1:19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas.
Apo 1:20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete Iglesias.
domingo, 3 de marzo de 2013
Apocalipsis part 1 vision de Juan
Apo 1:1 La revelación de Jesús, el Cristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que conviene que sean hechas presto; y envió, y las indicó por señales por su ángel a Juan su siervo,
Apo 1:2 el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesús, el Cristo, y de todas las cosas que ha visto.
Apo 1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta Profecía, y guardan las cosas que en ella están escritas, porque el tiempo está cerca.
Apo 1:4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era, y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono;
Apo 1:5 y de Jesús, el Cristo, el testigo fiel, el Primogénito de los muertos, y Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,
Apo 1:6 y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre: a él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.
Apo 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén.
Apo 1:8 YO SOY el Alfa y la Omega: principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apo 1:9 Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el Reino, y en la paciencia de Jesús, el Cristo; estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesús, el Cristo.
Apo 1:10 Yo fui en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,
Apo 1:11 que decía: YO SOY el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete Iglesias que están en Asia: a Efeso, y a Esmirna, y a Pérgamo, y a Tiatira, y a Sardis, y a Filadelfia, y a Laodicea.
Apo 1:12 Y me volví a ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro;
Apo 1:13 y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo de hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro.
Apo 1:14 Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego;
Apo 1:15 y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas.
Apo 1:16 Y tenía en su diestra siete estrellas; y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Apo 1:17 Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; YO SOY el primero y el último;
Apo 1:18 y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo para siempre jamás, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte.
Apo 1:19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas.
Apo 1:20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete Iglesias.
sábado, 2 de marzo de 2013
Deu 4:1 Exhortación a la obediencia »Ahora, israelitas, escuchen los preceptos y las normas que les enseñé, para que los pongan en práctica. Así vivirán y podrán entrar a la tierra que el SEÑOR, el Dios de sus antepasados, les da en posesión. Deu 4:2 No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del SEÑOR su Dios. Deu 4:3 »Ustedes vieron con sus propios ojos lo que el SEÑOR hizo en Baal Peor, y cómo el SEÑOR su Dios destruyó de entre ustedes a todos los que siguieron al dios de ese lugar. Deu 4:4 Pero ustedes, los que se mantuvieron fieles al SEÑOR su Dios, todavía están vivos. Deu 4:5 »Miren, yo les he enseñado los preceptos y las normas que me ordenó el SEÑOR mi Dios, para que ustedes los pongan en práctica en la tierra de la que ahora van a tomar posesión. Deu 4:6 Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostrarán su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos preceptos, y dirán: “En verdad, éste es un pueblo sabio e inteligente; ¡ésta es una gran nación!” Deu 4:7 ¿Qué otra nación hay tan grande como la nuestra? ¿Qué nación tiene dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros el SEÑOR nuestro Dios cada vez que lo invocamos? Deu 4:8 ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y preceptos tan justos, como toda esta ley que hoy les expongo? Deu 4:9 »¡Pero tengan cuidado! Presten atención y no olviden las cosas que han visto sus ojos, ni las aparten de su corazón mientras vivan. Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos. Deu 4:10 El día que ustedes estuvieron ante el SEÑOR su Dios en Horeb, él me dijo: “Convoca al pueblo para que se presente ante mí y oiga mis palabras, para que aprenda a temerme todo el tiempo que viva en la tierra, y para que enseñe esto mismo a sus hijos.” Deu 4:11 Ustedes se acercaron al pie de la montaña, y allí permanecieron, mientras la montaña ardía en llamas que llegaban hasta el cielo mismo, entre negros nubarrones y densa oscuridad. Deu 4:12 Entonces el SEÑOR les habló desde el fuego, y ustedes oyeron el sonido de las palabras, pero no vieron forma alguna; sólo se oía una voz. Deu 4:13 El SEÑOR les dio a conocer su pacto, los diez mandamientos, los cuales escribió en dos tablas de piedra y les ordenó que los pusieran en práctica. Deu 4:14 En aquel tiempo el SEÑOR me ordenó que les enseñara los preceptos y las normas que ustedes deberán poner en práctica en la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán. Deu 4:15 Prohibición de la idolatría »El día que el SEÑOR les habló en Horeb, en medio del fuego, ustedes no vieron ninguna figura. Por lo tanto, tengan mucho cuidado Deu 4:16 de no corromperse haciendo ídolos o figuras que tengan alguna forma o imagen de hombre o de mujer, Deu 4:17 o imágenes de animales terrestres o de aves que vuelan por el aire, Deu 4:18 o imágenes de animales que se arrastran por la tierra, o peces que viven en las aguas debajo de la tierra. Deu 4:19 De lo contrario, cuando levanten los ojos y vean todo el ejército del cielo —es decir, el sol, la luna y las estrellas—, pueden sentirse tentados a postrarse ante ellos y adorarlos. Esos astros los ha designado el SEÑOR, el Dios de ustedes, como dioses de todas las naciones que están debajo del cielo. Deu 4:20 Pero a ustedes el SEÑOR los tomó y los sacó de Egipto, de ese horno donde se funde el hierro, para que fueran el pueblo de su propiedad, como lo son ahora. Deu 4:21 »Sin embargo, por culpa de ustedes el SEÑOR se enojó conmigo y juró que yo no cruzaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que el SEÑOR su Dios les da en posesión. Deu 4:22 Yo moriré en esta tierra sin haber cruzado el Jordán, pero ustedes sí lo cruzarán y tomarán posesión de esa buena tierra. Deu 4:23 Tengan, pues, cuidado de no olvidar el pacto que el SEÑOR su Dios ha hecho con ustedes. No se fabriquen ídolos de ninguna figura que el SEÑOR su Dios les haya prohibido, Deu 4:24 porque el SEÑOR su Dios es fuego consumidor y Dios celoso. Deu 4:25 »Si después de haber tenido hijos y nietos, y de haber vivido en la tierra mucho tiempo, ustedes se corrompen y se fabrican ídolos y toda clase de figuras, haciendo así lo malo ante el SEÑOR su Dios y provocándolo a ira, Deu 4:26 hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ustedes, de que muy pronto desaparecerán de la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán. No vivirán allí mucho tiempo, sino que serán destruidos por completo. Deu 4:27 El SEÑOR los dispersará entre las naciones, y entre todas ellas sólo quedarán esparcidos unos pocos. Deu 4:28 Allí ustedes adorarán a dioses de madera y de piedra, hechos por seres humanos: dioses que no pueden ver ni oír, ni comer ni oler. Deu 4:29 »Pero si desde allí buscas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás. Deu 4:30 Y al cabo del tiempo, cuando hayas vivido en medio de todas esas angustias y dolores, volverás al SEÑOR tu Dios y escucharás su voz. Deu 4:31 Porque el SEÑOR tu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados. Deu 4:32 El SEÑOR es Dios »Pregúntales ahora a los tiempos pasados que te precedieron, desde el día que Dios creó al ser humano en la tierra, e investiga de un extremo a otro del cielo. ¿Ha sucedido algo así de grandioso, o se ha sabido alguna vez de algo semejante? Deu 4:33 ¿Qué pueblo ha oído a Dios[a] hablarle en medio del fuego, como lo has oído tú, y ha vivido para contarlo? Deu 4:34 ¿Qué dios ha intentado entrar en una nación y tomarla para sí mediante pruebas, señales, milagros, guerras, actos portentosos y gran despliegue de fuerza y de poder[b], como lo hizo por ti el SEÑOR tu Dios en Egipto, ante tus propios ojos? Deu 4:35 »A ti se te ha mostrado todo esto para que sepas que el SEÑOR es Dios, y que no hay otro fuera de él. Deu 4:36 Desde el cielo te permitió escuchar su voz, para instruirte. Y en la tierra te permitió ver su gran fuego, desde el cual te habló. Deu 4:37 El SEÑOR amó a tus antepasados y escogió a la descendencia de ellos; por eso te sacó de Egipto con su presencia y gran poder, Deu 4:38 y ante tus propios ojos desalojó a naciones más grandes y más fuertes que tú, para hacerte entrar en su tierra y dártela en posesión, como sucede hoy. Deu 4:39 »Reconoce y considera seriamente hoy que el SEÑOR es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y que no hay otro. Deu 4:40 Obedece sus preceptos y normas que hoy te mando cumplir. De este modo a ti y a tus descendientes les irá bien, y permanecerán mucho tiempo en la tierra que el SEÑOR su Dios les da para siempre.»
Testimonio Impactante - Dios salva y libera a un Ex-prisionero condenado...
Deu 4:1
Exhortación a la obediencia
»Ahora, israelitas, escuchen los preceptos y las normas que les enseñé, para que los pongan en práctica. Así vivirán y podrán entrar a la tierra que el SEÑOR, el Dios de sus antepasados, les da en posesión.
Deu 4:2 No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del SEÑOR su Dios.
Deu 4:3 »Ustedes vieron con sus propios ojos lo que el SEÑOR hizo en Baal Peor, y cómo el SEÑOR su Dios destruyó de entre ustedes a todos los que siguieron al dios de ese lugar.
Deu 4:4 Pero ustedes, los que se mantuvieron fieles al SEÑOR su Dios, todavía están vivos.
Deu 4:5 »Miren, yo les he enseñado los preceptos y las normas que me ordenó el SEÑOR mi Dios, para que ustedes los pongan en práctica en la tierra de la que ahora van a tomar posesión.
Deu 4:6 Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostrarán su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos preceptos, y dirán: “En verdad, éste es un pueblo sabio e inteligente; ¡ésta es una gran nación!”
Deu 4:7 ¿Qué otra nación hay tan grande como la nuestra? ¿Qué nación tiene dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros el SEÑOR nuestro Dios cada vez que lo invocamos?
Deu 4:8 ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y preceptos tan justos, como toda esta ley que hoy les expongo?
Deu 4:9 »¡Pero tengan cuidado! Presten atención y no olviden las cosas que han visto sus ojos, ni las aparten de su corazón mientras vivan. Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos.
Deu 4:10 El día que ustedes estuvieron ante el SEÑOR su Dios en Horeb, él me dijo: “Convoca al pueblo para que se presente ante mí y oiga mis palabras, para que aprenda a temerme todo el tiempo que viva en la tierra, y para que enseñe esto mismo a sus hijos.”
Deu 4:11 Ustedes se acercaron al pie de la montaña, y allí permanecieron, mientras la montaña ardía en llamas que llegaban hasta el cielo mismo, entre negros nubarrones y densa oscuridad.
Deu 4:12 Entonces el SEÑOR les habló desde el fuego, y ustedes oyeron el sonido de las palabras, pero no vieron forma alguna; sólo se oía una voz.
Deu 4:13 El SEÑOR les dio a conocer su pacto, los diez mandamientos, los cuales escribió en dos tablas de piedra y les ordenó que los pusieran en práctica.
Deu 4:14 En aquel tiempo el SEÑOR me ordenó que les enseñara los preceptos y las normas que ustedes deberán poner en práctica en la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán.
Deu 4:15
Prohibición de la idolatría
»El día que el SEÑOR les habló en Horeb, en medio del fuego, ustedes no vieron ninguna figura. Por lo tanto, tengan mucho cuidado
Deu 4:16 de no corromperse haciendo ídolos o figuras que tengan alguna forma o imagen de hombre o de mujer,
Deu 4:17 o imágenes de animales terrestres o de aves que vuelan por el aire,
Deu 4:18 o imágenes de animales que se arrastran por la tierra, o peces que viven en las aguas debajo de la tierra.
Deu 4:19 De lo contrario, cuando levanten los ojos y vean todo el ejército del cielo —es decir, el sol, la luna y las estrellas—, pueden sentirse tentados a postrarse ante ellos y adorarlos. Esos astros los ha designado el SEÑOR, el Dios de ustedes, como dioses de todas las naciones que están debajo del cielo.
Deu 4:20 Pero a ustedes el SEÑOR los tomó y los sacó de Egipto, de ese horno donde se funde el hierro, para que fueran el pueblo de su propiedad, como lo son ahora.
Deu 4:21 »Sin embargo, por culpa de ustedes el SEÑOR se enojó conmigo y juró que yo no cruzaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que el SEÑOR su Dios les da en posesión.
Deu 4:22 Yo moriré en esta tierra sin haber cruzado el Jordán, pero ustedes sí lo cruzarán y tomarán posesión de esa buena tierra.
Deu 4:23 Tengan, pues, cuidado de no olvidar el pacto que el SEÑOR su Dios ha hecho con ustedes. No se fabriquen ídolos de ninguna figura que el SEÑOR su Dios les haya prohibido,
Deu 4:24 porque el SEÑOR su Dios es fuego consumidor y Dios celoso.
Deu 4:25 »Si después de haber tenido hijos y nietos, y de haber vivido en la tierra mucho tiempo, ustedes se corrompen y se fabrican ídolos y toda clase de figuras, haciendo así lo malo ante el SEÑOR su Dios y provocándolo a ira,
Deu 4:26 hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ustedes, de que muy pronto desaparecerán de la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán. No vivirán allí mucho tiempo, sino que serán destruidos por completo.
Deu 4:27 El SEÑOR los dispersará entre las naciones, y entre todas ellas sólo quedarán esparcidos unos pocos.
Deu 4:28 Allí ustedes adorarán a dioses de madera y de piedra, hechos por seres humanos: dioses que no pueden ver ni oír, ni comer ni oler.
Deu 4:29 »Pero si desde allí buscas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás.
Deu 4:30 Y al cabo del tiempo, cuando hayas vivido en medio de todas esas angustias y dolores, volverás al SEÑOR tu Dios y escucharás su voz.
Deu 4:31 Porque el SEÑOR tu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados.
Deu 4:32
El SEÑOR es Dios
»Pregúntales ahora a los tiempos pasados que te precedieron, desde el día que Dios creó al ser humano en la tierra, e investiga de un extremo a otro del cielo. ¿Ha sucedido algo así de grandioso, o se ha sabido alguna vez de algo semejante?
Deu 4:33 ¿Qué pueblo ha oído a Dios[a] hablarle en medio del fuego, como lo has oído tú, y ha vivido para contarlo?
Deu 4:34 ¿Qué dios ha intentado entrar en una nación y tomarla para sí mediante pruebas, señales, milagros, guerras, actos portentosos y gran despliegue de fuerza y de poder[b], como lo hizo por ti el SEÑOR tu Dios en Egipto, ante tus propios ojos?
Deu 4:35 »A ti se te ha mostrado todo esto para que sepas que el SEÑOR es Dios, y que no hay otro fuera de él.
Deu 4:36 Desde el cielo te permitió escuchar su voz, para instruirte. Y en la tierra te permitió ver su gran fuego, desde el cual te habló.
Deu 4:37 El SEÑOR amó a tus antepasados y escogió a la descendencia de ellos; por eso te sacó de Egipto con su presencia y gran poder,
Deu 4:38 y ante tus propios ojos desalojó a naciones más grandes y más fuertes que tú, para hacerte entrar en su tierra y dártela en posesión, como sucede hoy.
Deu 4:39 »Reconoce y considera seriamente hoy que el SEÑOR es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y que no hay otro.
Deu 4:40 Obedece sus preceptos y normas que hoy te mando cumplir. De este modo a ti y a tus descendientes les irá bien, y permanecerán mucho tiempo en la tierra que el SEÑOR su Dios les da para siempre.»
martes, 26 de febrero de 2013
Pro 6:1 Hijo mío, si has salido fiador por la deuda de un amigo o has aceptado garantizar la deuda de un extraño, Pro 6:2 si quedaste atrapado por el acuerdo que hiciste y estás enredado por tus palabras, Pro 6:3 sigue mi consejo y sálvate, pues te has puesto a merced de tu amigo. Ahora trágate tu orgullo; ve y suplica que tu amigo borre tu nombre. Pro 6:4 No postergues el asunto, ¡hazlo enseguida! No descanses hasta haberlo realizado. Pro 6:5 Sálvate como una gacela que escapa del cazador, como un pájaro que huye de la red. Pro 6:6 Tú, holgazán, aprende una lección de las hormigas. ¡Aprende de lo que hacen y hazte sabio! Pro 6:7 A pesar de que no tienen príncipe ni gobernador ni líder que las haga trabajar, Pro 6:8 se esfuerzan todo el verano, juntando alimento para el invierno. Pro 6:9 Pero tú, holgazán, ¿hasta cuándo seguirás durmiendo? ¿Cuándo despertarás? Pro 6:10 Un rato más de sueño, una breve siesta, un pequeño descanso cruzado de brazos. Pro 6:11 Entonces la pobreza te asaltará como un bandido; la escasez te atacará como un ladrón armado. Pro 6:12 ¿Cómo son las personas despreciables y perversas? Nunca dejan de mentir, Pro 6:13 demuestran su engaño al guiñar con los ojos, al dar golpes suaves con los pies o hacer gestos con los dedos. Pro 6:14 Sus corazones pervertidos traman el mal, y andan siempre provocando problemas. Pro 6:15 Sin embargo, serán destruidos de repente, quebrantados en un instante y sin la menor esperanza de recuperarse. Pro 6:16 Hay seis cosas que el SEÑOR odia, no, son siete las que detesta: Pro 6:17 los ojos arrogantes, la lengua mentirosa, las manos que matan al inocente, Pro 6:18 el corazón que trama el mal, los pies que corren a hacer lo malo, Pro 6:19 el testigo falso que respira mentiras, y el que siembra discordia en una familia. Pro 6:20 Hijo mío, obedece los mandatos de tu padre, y no descuides la instrucción de tu madre. Pro 6:21 Guarda siempre sus palabras en tu corazón; átalas alrededor de tu cuello. Pro 6:22 Cuando camines, su consejo te guiará. Cuando duermas, te protegerá. Cuando despiertes, te orientará. Pro 6:23 Pues su mandato es una lámpara y su instrucción es una luz; su disciplina correctiva es el camino que lleva a la vida. Pro 6:24 Te protegerán de la mujer inmoral, de la lengua suave de la mujer promiscua. Pro 6:25 No codicies su belleza; no dejes que sus miradas coquetas te seduzcan. Pro 6:26 Pues una prostituta te llevará a la pobreza,* pero dormir con la mujer de otro hombre te costará la vida. Pro 6:27 ¿Acaso puede un hombre echarse fuego sobre las piernas sin quemarse la ropa? Pro 6:28 ¿Podrá caminar sobre carbones encendidos sin ampollarse los pies? Pro 6:29 Así le sucederá al hombre que duerme con la esposa de otro hombre. El que la abrace no quedará sin castigo. Pro 6:30 Tal vez haya excusas para un ladrón que roba porque se muere de hambre. Pro 6:31 Pero si lo atrapan, deberá pagar siete veces la cantidad que robó, aunque tenga que vender todo lo que hay en su casa. Pro 6:32 Pero el hombre que comete adulterio es un necio total, porque se destruye a sí mismo. Pro 6:33 Será herido y deshonrado. Su vergüenza no se borrará jamás. Pro 6:34 Pues el marido celoso de la mujer se enfurecerá, y no tendrá misericordia cuando se cobre venganza. Pro 6:35 No aceptará ninguna clase de compensación ni habrá suma de dinero que lo satisfaga.
lunes, 25 de febrero de 2013
El Primer Milagro De Jesus (Agua En Vino)
Jua 2:1
Las bodas en Caná de Galilea
Al tercer día se celebraron unas bodas[a] en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús.[b]
Jua 2:2 También fueron invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.
Jua 2:3 Y faltó vino. Entonces la madre de Jesús le dijo:
–No tienen vino.
Jua 2:4 Jesús le dijo:
–¿Qué tiene que ver esto con nosotros,[c] mujer?[d] Aún no ha llegado mi hora.[e]
Jua 2:5 Su madre dijo a los que servían:
–Haced todo lo que él os diga.[f]
Jua 2:6 Había allí seis tinajas de piedra para agua, dispuestas para el rito de purificación de los judíos;[g] en cada una de ellas cabían dos o tres cántaros.[h]
Jua 2:7 Jesús les dijo:
–Llenad de agua estas tinajas.
Y las llenaron hasta arriba.
Jua 2:8 Entonces les dijo:
–Sacad ahora un poco y presentadlo al encargado del banquete.
Y se lo presentaron.
Jua 2:9 Cuando el encargado del banquete probó el agua hecha vino, sin saber de dónde era (aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), llamó al esposo
Jua 2:10 y le dijo:
–Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando han bebido mucho, el inferior; sin embargo, tú has reservado el buen vino hasta ahora.[i]
Jua 2:11 Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.[j]
Jua 2:12 Después de esto descendieron a Capernaúm[k] él, su madre, sus hermanos[l] y sus discípulos; y se quedaron allí no muchos días.
viernes, 22 de febrero de 2013
Isa 1:2 Oíd, cielos, y escucha tú, tierra,[e] porque habla Jehová: «Crié hijos[f] y los engrandecí, pero ellos se rebelaron contra mí. Isa 1:3 El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende,[g] mi pueblo no tiene conocimiento. Isa 1:4 »¡Ay gente pecadora,[h] pueblo cargado de maldad, generación de malhechores, hijos depravados! ¡Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel,[i] se volvieron atrás! Isa 1:5 ¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma y todo corazón doliente. Isa 1:6 Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas ni vendadas ni suavizadas con aceite.[j] Isa 1:7 Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros[k] y asolada como asolamiento de extraños.[l] Isa 1:8 Y queda la hija de Sión[m] como enramada en viña, como cabaña en melonar, como ciudad asolada». Isa 1:9 Si Jehová de los ejércitos no nos hubiera dejado un resto pequeño,[n] seríamos como Sodoma, semejantes a Gomorra.[ñ] Isa 1:10 Exhortación a un arrepentimiento sincero[o] ¡Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová! ¡Escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra![p] Isa 1:11 «¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de grasa de animales gordos; no quiero sangre de bueyes ni de ovejas ni de machos cabríos. Isa 1:12 ¿Quién pide esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para pisotear mis atrios? Isa 1:13 No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación. Luna nueva,[q] sábado y el convocar asambleas, no lo puedo sufrir. ¡Son iniquidad vuestras fiestas solemnes! Isa 1:14 Mi alma aborrece vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes; me son gravosas y cansado estoy de soportarlas.[r] Isa 1:15 Cuando extendáis vuestras manos,[s] yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. Isa 1:16 Lavaos y limpiaos, quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos, dejad de hacer lo malo, Isa 1:17 aprended a hacer el bien, buscad el derecho, socorred al agraviado, haced justicia[t] al huérfano, amparad a la viuda.[u] Isa 1:18 »Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta:[v] aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Isa 1:19 Si queréis y escucháis, comeréis de lo mejor de la tierra; Isa 1:20 si no queréis y sois rebeldes, seréis consumidos a espada». La boca de Jehová lo ha dicho. Isa 1:21 Juicio y redención de Jerusalén ¿Cómo te has convertido en ramera, tú, la ciudad fiel?[w] Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad, ¡pero ahora la habitan los homicidas! Isa 1:22 Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino está mezclado con agua. Isa 1:23 Tus gobernantes son rebeldes y cómplices de ladrones. Todos aman el soborno y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano ni llega a ellos la causa de la viuda.[x] Isa 1:24 Por tanto, dice el Señor, Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: «¡Basta ya! ¡Tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios! Isa 1:25 Volveré mi mano contra ti, limpiaré hasta con lejía tus escorias y quitaré toda tu impureza. Isa 1:26 Haré que tus jueces sean como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán “Ciudad de justicia”, “Ciudad fiel”.[y] Isa 1:27 Sión será rescatada con el derecho y los convertidos de ella con la justicia. Isa 1:28 Pero los rebeldes y pecadores serán a una quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos. Isa 1:29 Entonces os avergonzarán las encinas que amasteis y os sonrojarán los huertos que escogisteis.[z] Isa 1:30 Porque seréis como encina que pierde la hoja y como huerto al que le faltan las aguas. Isa 1:31 El fuerte será como estopa, y lo que hizo, como una chispa; ambos serán encendidos juntamente y no habrá quien apague el fuego». Salfate, rayo misterioso y ultimo papa del fin del mundo
jueves, 21 de febrero de 2013
[אֵל עֶלְיוֹן] Significado: El Dios Altísimo. Aplicación: Él es el Dios soberano en quien podemos colocar nuestra confianza. El Elyón tiene supremacía sobre todos los Dioses falsos. Referencias bíblicas: Gén_14:17-22; Sal_78:35; Dan_4:34 (Hch_16:17) Comentario: Melquisedec, el rey de Salem (Jeru “Salem”) y sacerdote del Dios Altísimo, se refirió en dos oportunidades a Dios como “El Elyón” cuando bendijo a Abraham.DAVID DIAMOND 2013 IRAN: EL DOMINIO NUCLEAR VS ISRAEL : EL PODER DE DIOS...
miércoles, 20 de febrero de 2013
¿Lo Sabia Usted? - La Armadura Espiritual
Efe 6:12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernantes) de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.
Efe 6:13 Por tanto, tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.
Efe 6:14 Estén, pues, firmes, CEÑIDA SU CINTURA CON LA VERDAD, REVESTIDOS CON LA CORAZA DE LA JUSTICIA,
Efe 6:15 y calzados LOS PIES CON LA PREPARACION PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO DE LA PAZ.
Efe 6:16 Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno.
Efe 6:17 Tomen también el CASCO DE LA SALVACION, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.
Efe 6:18 Con toda oración y súplica oren en todo tiempo en el Espíritu, y así, velen con toda perseverancia y súplica por todos los santos.
Efe 6:13 Por tanto, tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.
Efe 6:14 Estén, pues, firmes, CEÑIDA SU CINTURA CON LA VERDAD, REVESTIDOS CON LA CORAZA DE LA JUSTICIA,
Efe 6:15 y calzados LOS PIES CON LA PREPARACION PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO DE LA PAZ.
Efe 6:16 Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno.
Efe 6:17 Tomen también el CASCO DE LA SALVACION, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.
Efe 6:18 Con toda oración y súplica oren en todo tiempo en el Espíritu, y así, velen con toda perseverancia y súplica por todos los santos.
martes, 19 de febrero de 2013
Testimonio de ex-Sacerdote Jesuita Jose Luciano Luna Díaz. La iglesia Ca...
ABBA
Palabra de origen arameo. Manera familiar de llamar al progenitor (padre o papá). No aparece en el AT ni en la literatura intertestamentaria, pero sí en papiros o en documentos de carácter no religioso. En el NT, cuando se usa esta palabra se le acompaña con su traducción al griego (Abba, Padre), quizás pensando quien oraba (mayormente el Señor Jesús) en el bilingüísmo de sus amigos. El Señor Jesús la utilizó para expresar su íntima relación con el Padre celestial (Mar_14:36). Pablo utiliza el término, lo cual significa que era de uso común en la iglesia primitiva. Con él se manifiesta “el espíritu de •adopción”, pues “el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Rom_8:15; Gal_4:6).
Palabra de origen arameo. Manera familiar de llamar al progenitor (padre o papá). No aparece en el AT ni en la literatura intertestamentaria, pero sí en papiros o en documentos de carácter no religioso. En el NT, cuando se usa esta palabra se le acompaña con su traducción al griego (Abba, Padre), quizás pensando quien oraba (mayormente el Señor Jesús) en el bilingüísmo de sus amigos. El Señor Jesús la utilizó para expresar su íntima relación con el Padre celestial (Mar_14:36). Pablo utiliza el término, lo cual significa que era de uso común en la iglesia primitiva. Con él se manifiesta “el espíritu de •adopción”, pues “el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Rom_8:15; Gal_4:6).
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