1Ma 1:1
1. Introducción (1.1-64)
Alejandro y sus sucesores[a]
Alejandro de Macedonia, hijo de Filipo, partió de su país[b] y derrotó a Darío, rey de los persas y los medos, y reinó en lugar de él; primeramente fue rey de Grecia.
1Ma 1:2 Emprendió muchas guerras, se apoderó de ciudades fortificadas, mató a varios reyes de la región,
1Ma 1:3 llegó hasta los lugares más apartados de la tierra[c] y saqueó muchas naciones. Después, toda la tierra quedó en paz bajo su dominio, y Alejandro se llenó de orgullo y soberbia.
1Ma 1:4 Luego de haber reunido un poderosísimo ejército, sometió provincias, naciones y gobernantes, y los obligó a pagarle tributo.
1Ma 1:5 Pero al fin cayó enfermo; y presintiendo que iba a morir,
1Ma 1:6 llamó a sus generales más ilustres, que se habían educado con él desde jóvenes, y antes de morir les repartió su reino.[d]
1Ma 1:7 Después de un reinado de doce años, Alejandro murió.[e]
1Ma 1:8 Entonces sus generales tomaron el poder, cada uno en su propia región,
1Ma 1:9 y tras la muerte de Alejandro fueron coronados como reyes, lo mismo que sus descendientes después de ellos, durante muchos años, y así llenaron de calamidades la tierra.
1Ma 1:10
Antíoco IV Epífanes. Se introducen costumbres paganas en Israel
(2 Mac 4.7–17)
De esa raíz salió un retoño, el malvado Antíoco Epífanes,[f] hijo del rey Antíoco, que había estado como rehén en Roma y empezó a reinar el año ciento treinta y siete de la dominación griega.[g]
1Ma 1:11 Por aquel tiempo aparecieron en Israel renegados que engañaron a muchos diciéndoles: “Hagamos un pacto con las naciones que nos rodean, porque desde que nos separamos de ellas nos han venido muchas calamidades.”[h]
1Ma 1:12 A algunos del pueblo les gustó esto,
1Ma 1:13 y se animaron a ir al rey, y este les dio autorización para seguir las costumbres paganas.
1Ma 1:14 Construyeron un gimnasio en Jerusalén, como acostumbran los paganos;[i]
1Ma 1:15 se hicieron operaciones para ocultar la circuncisión, renegando así de la alianza sagrada;[j] se unieron a los paganos[k] y se vendieron para practicar el mal.
1Ma 1:16
Campaña de Egipto y saqueo del templo de Jerusalén
(2 Mac 5.11–20)
Al ver Antíoco que su reino estaba firme, decidió apoderarse de Egipto para ser rey de los dos países.
1Ma 1:17 Así pues, invadió a Egipto con un poderoso ejército, con carros, elefantes[l] y una gran flota,
1Ma 1:18 y atacó al rey Tolomeo, el cual retrocedió ante él y huyó dejando muchos muertos en el campo.
1Ma 1:19 Antíoco ocupó las ciudades fortificadas de Egipto y saqueó el país.[m]
1Ma 1:20 Después de esta victoria sobre Egipto, en el año ciento cuarenta y tres,[n] Antíoco se puso en marcha con un poderoso ejército contra Israel, y llegó a Jerusalén.
1Ma 1:21 Entró con arrogancia en el santuario y se apoderó del altar de oro, del candelabro con todos sus accesorios,
1Ma 1:22 de la mesa para los panes sagrados, de las copas, las tazas, los cucharones de oro, el velo y las coronas, y arrancó todo el enchapado de oro que adornaba la fachada del templo.[ñ]
1Ma 1:23 Se apoderó también de la plata, el oro, los utensilios preciosos y los tesoros escondidos,[o] los cuales logró encontrar.
1Ma 1:24 Con todas esas cosas se fue a su país. También mató a mucha gente y habló con grandísima insolencia.[p]
1Ma 1:25 En todo Israel hubo una gran tristeza;
1Ma 1:26 los jefes y los ancianos lanzaban ayes de dolor,
las muchachas y los jóvenes perdieron su vigor,
desapareció la belleza de las mujeres.
1Ma 1:27 Los recién casados entonaban lamentaciones,
las novias guardaban luto, sentadas en sus alcobas.
1Ma 1:28 La tierra entera se conmovió
al ver la suerte de sus habitantes;
todo el pueblo de Jacob se vio cubierto de deshonra.
1Ma 1:29
Destrucción de Jerusalén
(2 Mac 5.21–26)
Dos años más tarde,[q] el rey envió a las ciudades de Judea a un funcionario[r] encargado de cobrar los impuestos, el cual llegó a Jerusalén con un poderoso ejército;
1Ma 1:30 con intención de engañar a los habitantes les habló en son de paz, y ellos le creyeron. Pero de repente se lanzó sobre la ciudad, descargó sobre ella un terrible golpe, matando a muchos israelitas,
1Ma 1:31 y después de saquearla la incendió y destruyó las casas y la muralla que la rodeaba.
1Ma 1:32 Sus hombres se llevaron cautivos a las mujeres y a los niños, y se apoderaron del ganado.
1Ma 1:33 Alrededor de la Ciudad de David construyeron una muralla alta y fuerte, con torres fortificadas, y la convirtieron en ciudadela.[s]
1Ma 1:34 Pusieron en ella a paganos impíos y a judíos renegados, que se fortificaron allí.
1Ma 1:35 Almacenaron armas y provisiones, y guardaron allí las cosas que habían robado en Jerusalén. Allí se pusieron al acecho.
1Ma 1:36 Fue un peligro para el santuario
y una constante amenaza[t] para Israel.
1Ma 1:37 Derramaron sangre inocente
alrededor del santuario, y lo profanaron.[u]
1Ma 1:38 Por temor a ellos huyeron los habitantes de Jerusalén;
la ciudad se convirtió en residencia de extranjeros,
sus propios hijos llegaron a ser extraños en ella
y tuvieron que abandonarla.
1Ma 1:39 El templo quedó en ruinas y desierto,
las fiestas se volvieron días de tristeza,
los sábados fueron causa de vergüenza,
y el honor de la ciudad se convirtió en ignominia.
1Ma 1:40 Como fue de grande su gloria,
así de grande fue su humillación.
Su altivez quedó convertida en tristeza.[v]
1Ma 1:41
Antíoco IV introduce cultos paganos
(2 Mac 6.1–11)
El rey publicó entonces en todo su reino un decreto que ordenaba a todos formar un solo pueblo,
1Ma 1:42 abandonando cada uno sus costumbres propias.[w] Todas las otras naciones obedecieron la orden del rey,
1Ma 1:43 y aun muchos israelitas aceptaron la religión del rey,[x] ofrecieron sacrificios a los ídolos y profanaron el sábado.
1Ma 1:44 Por medio de mensajeros, el rey envió a Jerusalén y demás ciudades de Judea decretos que obligaban a seguir costumbres extrañas en el país
1Ma 1:45 y que prohibían ofrecer holocaustos, sacrificios y ofrendas en el santuario, que hacían profanar el sábado, las fiestas,
1Ma 1:46 el santuario y todo lo que era sagrado;
1Ma 1:47 que mandaban construir altares, templos y capillas para el culto idolátrico, así como sacrificar cerdos y otros animales impuros,
1Ma 1:48 dejar sin circuncidar a los niños y mancharse con toda clase de cosas impuras y profanas,
1Ma 1:49 olvidando la ley y cambiando todos los mandamientos.
1Ma 1:50 Aquel que no obedeciera las órdenes del rey, sería condenado a muerte.
1Ma 1:51 Esta orden fue enviada por escrito a todo su reino; además, el rey nombró inspectores para todo el pueblo, y dio orden de que en cada una de las ciudades de Judea se ofrecieran sacrificios.
1Ma 1:52 Muchos judíos, traicionando la ley, acudieron a cumplir estas órdenes; con su perversa manera de proceder
1Ma 1:53 obligaron a los verdaderos israelitas a esconderse en toda clase de refugios.
1Ma 1:54 El día quince del mes de Quisleu del año ciento cuarenta y cinco,[y] el rey cometió un horrible sacrilegio,[z] pues construyó un altar pagano encima del altar de los holocaustos. Igualmente, se construyeron altares en las demás ciudades de Judea.
1Ma 1:55 En las puertas de las casas y en las calles se ofrecía incienso.
1Ma 1:56 Destrozaron y quemaron los libros de la ley que encontraron,
1Ma 1:57 y si a alguien se le encontraba un libro de la alianza de Dios,[a] o alguno simpatizaba con la ley, se le condenaba a muerte, según el decreto del rey.
1Ma 1:58 Así, usando de la fuerza, procedía esa gente mes tras mes contra los israelitas que encontraban en las diversas ciudades.
1Ma 1:59 El día veinticinco de cada mes[b] se ofrecían sacrificios en el altar pagano que estaba sobre el altar de los holocaustos.
1Ma 1:60 De acuerdo con el decreto, a las mujeres que habían hecho circuncidar a sus hijos, las mataron
1Ma 1:61 con sus niños colgados del cuello, y mataron también a sus familiares y a los que habían hecho la circuncisión.
1Ma 1:62 Sin embargo, hubo muchos israelitas que tuvieron la fuerza y el valor para negarse a comer alimentos impuros.
1Ma 1:63 Prefirieron morir antes que profanarse comiendo tales alimentos y violar la alianza sagrada;[c] y, en efecto, murieron.
1Ma 1:64 Fueron días de terribles calamidades para Israel.
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