(“¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”
[Juan_1:46]). El Señor Jesús fue conocido como “el hijo del carpintero” (Mateo_13:55; Mar_6:3)
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jueves, 17 de enero de 2013
JAH tip, TITU vet, Esta forma del nombre de Dios es frecuente en la poesía hebrea (Sal_68:5; Sal_89:9). En heb. es «yãh», al que se une a veces la forma completa Yahveh. La forma abreviada «yãh» expresa lo absoluto de la existencia de Dios. Yahveh, que significa «Él es», designa a Dios en su esencia, y en oposición a los falsos dioses (Isa_12:2; Isa_26:4).
miércoles, 16 de enero de 2013
El cantico de Moises - Jonathan Settel (mesianico)
ALZAR
A. Verbo
nasa' (נָשָׂא, H5375), «alzar; partir; remover; llevarse». Este verbo se encuentra en todas las lenguas semíticas, incluyendo en arameo bíblico y hebreo en todos los períodos, unas 650 veces.
La acepción «alzar» o «levantar» se puede ver, por ejemplo, en Gén_7:17 (primera mención del el término), donde se informa que las aguas «alzaron» («levantaron, elevaron») el arca. Un uso especial de este énfasis aparece en Job_6:2, donde Job ora que sus tribulaciones sean puestas («alzadas» RV) en la balanza porque considera que sus penas pesan más que su pecado. También encontramos la connotación de «cargar o soportar», como cuando un asno «carga» con su fardo (Gén_45:23). Nasa' puede usarse con el sentido de «remover» o «llevarse» algo. David y su gente «se llevaron» los ídolos abandonados de los filisteos, o sea, que los «alzaron, cargaron y removieron» (2Sa_5:21 RVA). Este mismo matiz se encuentra en «tomar para sí mujer» (Rut_1:4) incluyendo robar o raptarla (Jue_21:23). La frase «alzar las cabezas» a veces significa «censar» («tomar el número» RVR): el Señor ordenó a Moisés que «alzara las cabezas» de los hijos de Israel (Éxo_30:12). Esta frase bien puede ser un caso de influencia directa de la lengua acádica.
Nasa' a menudo se usa en relación con un gesto, por ejemplo, «alzar la mano». Este gesto puede ser hostil (2Sa_20:21), parte de un juramento (Éxo_6:8) o de una oración (Sal_28:9), o servir de señal (Isa_49:22). «Alzar la cabeza» puede indicar una actitud o declaración de autonomía de autoridad y control (Jue_8:28), o bien señal de libertad (2Re_25:27; cf. Gén_40:13), mientras «perder la cabeza» puede referirse a la muerte (cf. Gén_40:19). «Alzar el rostro» quiere decir «mirar en los ojos», tener la conciencia limpia en cuanto a alguna relación o situación (2Sa_2:22), o bien esperar que todo va a salir bien (Job_22:26). Dios dice que «aceptará» la petición de Lot; le asegura que las cosas andarán como él desea (Gén_19:21). La misma frase puede indicar que se «está bien dispuesto» hacia alguien o que se le «respeta» (2Re_3:14), y también «parcialidad» hacia una persona (Job_13:8). Dios «levanta su rostro» hacia un ser humano en señal de su buena voluntad (Núm_6:26). «Alzar (poner) los ojos» significa ver (Gén_13:10) o codiciar a alguien (Gén_39:7).
Nasa' aparece también en compañía de vocablos que indican sonido y comunicación oral. «Elevar» la voz a menudo quiere decir gemir (Gén_21:16). También puede significar clamar a viva voz (Jue_9:7), contar un proverbio o parábola (Núm_23:7), declarar un oráculo (2Re_9:25), calumniar (Sal_15:3), «levantar» un falso rumor (Éxo_23:1) y pronunciar un nombre (Éxo_20:7).
«Elevar el alma» significa «entregarse totalmente a otro» o «depender de alguna persona o situación». El pobre «alza su alma» [«pone su corazón»] por su salario (Deu_24:15 LBA).
A veces nasa' indica «sostener». Gén_13:6 dice que la tierra «no era suficiente» [para sostener, o brindar el sustento necesario] para Abraham, Lot y la gente de ambos.
La Biblia, en Éxo_28:38, Habla de cargar con el pecado y la iniquidad. Dice que Aarón «cargará con la culpa relacionada con las cosas sagradas» (RVA); el pecado de estos objetos sagrados estará sobre Aarón porque es «Consagrado a Jehovah» (Éxo_28:36 RVA). En Gén_18:24, Abraham ruega a Dios que perdone y «quite» el pecado de Sodoma y Gomorra.
Nombres
nasî' (נָשִׂיא, H5387), «líder elegido». Este nombre aparece 130 veces con relación a una persona que públicamente la han «alzado» u «honrado»: «Doce príncipes engendrará, y haré de él una gran nación» (Gén_17:20; cf. Núm_1:44).
Hay otros nombres, menos frecuentes, que se relacionan con el mismo verbo. Maáa se encuentra 45 veces con el significado de «carga» (Núm_11:11) y 21 veces como «pronunciamiento» (2Re_9:25; «sentencia»). Maset, que aparece 16 veces, se refiere a la acción de «alzar» (cf. Sal_141:2), así como a alguna cosa que se ha «alzado» (Gén_43:34). Seet aparece 14 veces con dos significados: (1) «levantamiento» (Job_41:25) y «dignidad» (Gén_49:3), y (2) «hinchazón o mancha [levantamiento] en la piel» (Lev_13:2). Nesîîm se halla 4 veces y tiene el significado de «humedad, neblina, nubarrones» (Jer_10:13). Tanto maáaah, «carga» (Isa_30:27), como sî, «altivez» (Job_20:6) aparecen una sola vez.
A. Verbo
nasa' (נָשָׂא, H5375), «alzar; partir; remover; llevarse». Este verbo se encuentra en todas las lenguas semíticas, incluyendo en arameo bíblico y hebreo en todos los períodos, unas 650 veces.
La acepción «alzar» o «levantar» se puede ver, por ejemplo, en Gén_7:17 (primera mención del el término), donde se informa que las aguas «alzaron» («levantaron, elevaron») el arca. Un uso especial de este énfasis aparece en Job_6:2, donde Job ora que sus tribulaciones sean puestas («alzadas» RV) en la balanza porque considera que sus penas pesan más que su pecado. También encontramos la connotación de «cargar o soportar», como cuando un asno «carga» con su fardo (Gén_45:23). Nasa' puede usarse con el sentido de «remover» o «llevarse» algo. David y su gente «se llevaron» los ídolos abandonados de los filisteos, o sea, que los «alzaron, cargaron y removieron» (2Sa_5:21 RVA). Este mismo matiz se encuentra en «tomar para sí mujer» (Rut_1:4) incluyendo robar o raptarla (Jue_21:23). La frase «alzar las cabezas» a veces significa «censar» («tomar el número» RVR): el Señor ordenó a Moisés que «alzara las cabezas» de los hijos de Israel (Éxo_30:12). Esta frase bien puede ser un caso de influencia directa de la lengua acádica.
Nasa' a menudo se usa en relación con un gesto, por ejemplo, «alzar la mano». Este gesto puede ser hostil (2Sa_20:21), parte de un juramento (Éxo_6:8) o de una oración (Sal_28:9), o servir de señal (Isa_49:22). «Alzar la cabeza» puede indicar una actitud o declaración de autonomía de autoridad y control (Jue_8:28), o bien señal de libertad (2Re_25:27; cf. Gén_40:13), mientras «perder la cabeza» puede referirse a la muerte (cf. Gén_40:19). «Alzar el rostro» quiere decir «mirar en los ojos», tener la conciencia limpia en cuanto a alguna relación o situación (2Sa_2:22), o bien esperar que todo va a salir bien (Job_22:26). Dios dice que «aceptará» la petición de Lot; le asegura que las cosas andarán como él desea (Gén_19:21). La misma frase puede indicar que se «está bien dispuesto» hacia alguien o que se le «respeta» (2Re_3:14), y también «parcialidad» hacia una persona (Job_13:8). Dios «levanta su rostro» hacia un ser humano en señal de su buena voluntad (Núm_6:26). «Alzar (poner) los ojos» significa ver (Gén_13:10) o codiciar a alguien (Gén_39:7).
Nasa' aparece también en compañía de vocablos que indican sonido y comunicación oral. «Elevar» la voz a menudo quiere decir gemir (Gén_21:16). También puede significar clamar a viva voz (Jue_9:7), contar un proverbio o parábola (Núm_23:7), declarar un oráculo (2Re_9:25), calumniar (Sal_15:3), «levantar» un falso rumor (Éxo_23:1) y pronunciar un nombre (Éxo_20:7).
«Elevar el alma» significa «entregarse totalmente a otro» o «depender de alguna persona o situación». El pobre «alza su alma» [«pone su corazón»] por su salario (Deu_24:15 LBA).
A veces nasa' indica «sostener». Gén_13:6 dice que la tierra «no era suficiente» [para sostener, o brindar el sustento necesario] para Abraham, Lot y la gente de ambos.
La Biblia, en Éxo_28:38, Habla de cargar con el pecado y la iniquidad. Dice que Aarón «cargará con la culpa relacionada con las cosas sagradas» (RVA); el pecado de estos objetos sagrados estará sobre Aarón porque es «Consagrado a Jehovah» (Éxo_28:36 RVA). En Gén_18:24, Abraham ruega a Dios que perdone y «quite» el pecado de Sodoma y Gomorra.
Nombres
nasî' (נָשִׂיא, H5387), «líder elegido». Este nombre aparece 130 veces con relación a una persona que públicamente la han «alzado» u «honrado»: «Doce príncipes engendrará, y haré de él una gran nación» (Gén_17:20; cf. Núm_1:44).
Hay otros nombres, menos frecuentes, que se relacionan con el mismo verbo. Maáa se encuentra 45 veces con el significado de «carga» (Núm_11:11) y 21 veces como «pronunciamiento» (2Re_9:25; «sentencia»). Maset, que aparece 16 veces, se refiere a la acción de «alzar» (cf. Sal_141:2), así como a alguna cosa que se ha «alzado» (Gén_43:34). Seet aparece 14 veces con dos significados: (1) «levantamiento» (Job_41:25) y «dignidad» (Gén_49:3), y (2) «hinchazón o mancha [levantamiento] en la piel» (Lev_13:2). Nesîîm se halla 4 veces y tiene el significado de «humedad, neblina, nubarrones» (Jer_10:13). Tanto maáaah, «carga» (Isa_30:27), como sî, «altivez» (Job_20:6) aparecen una sola vez.
FIDELIDAD A. Nombre 'emûnah (אֱמוּנָה, H530), «fidelidad». Este vocablo se encuentra en púnico como emanethi («certeza»). En el Antiguo Testamento hebraico el nombre aparece 49 veces, principalmente en el libro de los Salmos (22 veces). La primera vez que el término aparece se refiere a las manos de Moisés: «Ya las manos de Moisés estaban cansadas; por tanto, tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y él se sentó sobre ella. Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro del otro lado. Así hubo firmeza en sus manos hasta que se puso el sol» (Éxo_17:12 RVA). El significado básico de 'emûnah es «certeza» y «fidelidad». El ser humano puede demostrar «fidelidad» en sus relaciones con su prójimo (1Sa_26:23). Pero en términos generales, la Persona hacia la que se es «fiel» es propiamente el Señor: «Y les mandó diciendo: Habréis de proceder con temor de Jehovah, con fidelidad y con corazón íntegro» (2Cr_19:9 RVA). El Señor ha manifestado su «fidelidad» con su pueblo: «¡La Roca! su obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; Dios de fidelidad y sin injusticia, justo y recto es él» (Deu_32:4 LBA). Todas sus obras revelan su «fidelidad» (Sal_33:4). Sus mandamientos expresan su «fidelidad» (Sal_119:86 RVA); los que obedecen están en el camino de la «fidelidad»: «Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí» (Sal_119:30). El Señor busca a quienes procuran hacer su voluntad de todo corazón. Sus caminos son afirmados y su bendición reposa sobre ellos: «El hombre fiel tendrá muchas bendiciones, pero el que se apresura a enriquecerse no quedará impune» (Pro_28:20). La certeza de vida abundante se encuentra en la expresión tomada de Hab_2:4 que se cita en el Nuevo Testamento (Rom_1:17; Gál_3:11): «He aquí, aquel cuya alma no es recta dentro de sí está envanecido, pero el justo por su fe vivirá» (RVA). El vocablo 'emûnah es sinónimo de tsedeq («rectitud, justicia», cf. Isa_11:5), de jesed («misericordia», «benignidad», cf. Sal_98:3 BNC; «amor», BJ; «lealtad» BLA, NBE; «gracia» SBH) y mishpat («justicia», cf. Jer_5:1). Jesed («amor») describe mejor la relación entre Dios e Israel; pero 'emûnah también se ajusta. Oseas describe la relación de Dios con Israel en términos de un matrimonio y declara la promesa divina de «fidelidad»: «Te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia y derecho, en lealtad y compasión. Yo te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehovah» (Ose_2:19-20 RVA). En estos versículos, los términos «rectitud», «juicio» «derecho», «misericordia», «lealtad» y «fidelidad» demuestran que los sinónimos de 'emûnah son términos relacionados con el pacto y expresan la «fidelidad» y el «amor» de Dios. La naturaleza de Dios avala la certeza del pacto y las promesas; él es «fiel». Los hechos (Pro_12:22) y palabras (Pro_12:17) del ser humano deben reflejar su relación privilegiada con Dios. Como en la relación conyugal, la «fidelidad» no es opcional. Para establecer la relación, se requiere que las dos partes respondan mutuamente en «fidelidad». Isaías y Jeremías condenan al pueblo por no ser «fieles» a Dios: «Recorred las calles de Jerusalén; mirad, pues, y sabed. Buscad en sus plazas a ver si halláis un solo hombre, a ver si hay alguno que practique el derecho y que busque la fidelidad; y yo lo perdonaré» (Jer_5:1 RVA; «verdad» RV, LBA; cf. Isa_59:4; Jer_7:28; Jer_9:3). La fidelidad se establecerá en la era mesiánica (Isa_11:5). La expectativa profética se realizó en Jesucristo cuando sus contemporáneas vieron en él la gracia (cf. jesed) de Dios y la verdad (cf. 'emûnah): «La ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás; el Dios único que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer» (Jua_1:17-18 RVA). Es significativo que Juan usara ambos términos lado a lado, tal como se encuentran juntos en el Antiguo Testamento. Los términos que usa la Septuaginta son: aletheia («veracidad; confiabilidad; rectitud; verdad; realidad») y pistos («veracidad, fidelidad; confianza; fe»). B. Verbo 'aman (אָמַן, H539), «estar seguro, ser duradero; confiar, creer». Esta raíz se encuentra en acádico, ugarítico y fenicio. En el Antiguo Testamento, el número de casos de este vocablo no llega a 100. De este verbo se derivan tres términos: 'amen («amén» 30 veces; p. ej. Sal_106:48), 'emet («verdadero» 127 veces; p. ej. Isa_38:18) y 'emûnah («fidelidad»). El Amor - Juan Carlos Alvarado
FALSEDAD sheqer (שֶׁקֶר, H8267), «falsedad; mentira». Esta raíz se encuentra únicamente en hebreo y arameo antiguo. La palabra sheqer se halla 113 veces en el Antiguo Testamento. Es muy poco frecuente en todos los libros menos los poéticos y proféticos, y aun así, su uso se concentra en los Salmos (24 casos), Proverbios (20 veces) y Jeremías (37 casos). Aparece por primera vez en Éxo_5:9 : «Hágase más pesado el trabajo de los hombres, para que se ocupen en él y no presten atención a palabras mentirosas». En unos treinta y cinco pasajes, sheqer describe el campo de acción de la «lengua engañosa»: «hablar» (Isa_59:3), «enseñar» (Isa_9:15), «profetizar» (Jer_14:14) y «mentir» (Miq_2:11). También revela un «carácter engañoso» que se expresa en la forma de actuar: «actuar traicioneramente» (2Sa_18:13) y «tratar engañosamente» (Ose_7:1). Por tanto, sheqer define una manera de vivir que contradice la Ley de Dios. El salmista, deseoso de seguir a Dios, ora: «Aparta de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu Ley. Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí» (Sal_119:29-30 RV-95; cf. Sal_119:104, Sal_119:118, Sal_119:128). En este pasaje encontramos los antónimos «falsedad» y «fidelidad». Tal como «fidelidad» es un término que indica relaciones, la «falsedad» denota la «incapacidad de ser fiel» a lo que uno ha dicho o de responder positivamente a la fidelidad de otro ser. Se instruye a los santos en el Antiguo Testamento a evitar la «acusación falsa» y la mentira: «Aléjate de acusación falsa, y no mates al inocente ni al justo, porque yo no absolveré al culpable» (Éxo_23:7 LBA; cf. Pro_13:5). En la Septuaginta encontramos las siguientes traducciones: adikos/adikia («injusto; maldad; iniquidad») y pseudes («falsedad; mentira»). Dr Miguel Nuñez: Falsos Maestros (Evangelio de la Prosperidad)
Hermenéutica Bíblica (1)
ESPADA
A. Nombre
jereb (חֶרֶב, H2719), «espada; puñal; cuchillo de pedernal; cincel». Este nombre tiene cognados en varias lenguas semíticas incluyendo ugarítico, arameo, siríaco, acádico y arábigo. El término aparece unas 410 veces en todos los períodos del hebreo bíblico.
Por lo general, jereb se refiere a un implemento bélico tal como una «espada». Sin embargo, el vocablo en sí no específica la forma exacta del arma. Los arqueólogos han desenterrado varias espadas y puñales en forma de hoz de los períodos más antiguos. Dichas armas tenían forma de hoz, pero con el filo hacia afuera (una especie de cimitarra). Eran «espadas» largas de un solo filo. Este es el uso de jereb cuando se habla de matar a «filo de espada»: «También mataron a filo de espada a Hamor y a su hijo Siquem, y tomando a Dina de la casa de Siquem, se fueron» (Gén_34:26 RVA). En la primera vez en que se usa el término (Gén_3:24) tal vez se refiera a un implemento como este: «Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida».
El significado muy preciso de jereb se vuelve confuso, sin embargo, cuando se aplica a lo que hoy conocemos como un «puñal», en realidad es una espada corta de doble filo: «Pero Aod [o Ehud RVA] se había hecho un puñal de dos filos, de un codo de largo; y se lo ciñó del lado derecho debajo de sus vestidos» (Jue_3:16 RV-95).
La cimitarra fue tal vez el arma que se usó hasta la conquista de Palestina y durante ella. Más o menos en el mismo período los Pueblos del Mar (entre ellos se contaban los filisteos) invadían el Oriente Medio antiguo. Consigo trajeron una nueva arma (la «espada» larga de doble filo). La primera mención clara de una de estas «espadas» en la Biblia se encuentra en 1Sa_17:51 : «Entonces David corrió, se puso sobre el filisteo [Goliat], y tomando la espada de este, la sacó de su vaina y lo mató cortándole la cabeza con ella» (RVA). Aunque no se especifica, tal vez Saúl usara también el muy superior armamento y «espada» de los filisteos (1Sa_17:39). Es también posible que el ángel que confrontó a Balaam con la «espada» desenvainada usara una de estas «espadas» largas de dos filos (Núm_22:23). Lo cierto es que, desde una perspectiva humana su apariencia sería por demás impresionante. Ya por los tiempos de David, con su experiencia y conocimientos en materia bélica, la espada larga de doble filo se usaba mucho más, aun cuando no fuera la principal que usaba la infantería pesada de Israel.
La «espada» de doble filo se compara a la lengua: «Estoy tendido entre hombres que devoran. Sus dientes son lanzas y flechas, y su lengua es como espada afilada» (Sal_57:4 RVA). Esta metáfora no solo nos informa acerca de la forma de la «espada», sino también que la lengua es un arma de ataque violento y despiadado. En Gén_27:40 la «espada» simboliza violencia: «De tu espada vivirás». Pro_5:4 usa jereb para describir los dolorosos resultados de tratar con una adúltera; es muerte segura: «Pero su fin es amargo como el ajenjo, agudo como una espada de dos filos» (RVA).
La «espada» se presenta a menudo como agente de Dios. Salvaguarda el huerto de Edén y participa en el juicio de Dios contra sus enemigos: «Porque en los cielos se embriagará mi espada; descenderá sobre Edom para juicio» (Isa_34:5 RV-95; cf. Deu_28:22).
Jereb puede referirse a otros instrumentos cortantes. En Jos_5:2 significa «cuchillo»: «Hazte cuchillos de pedernal y de nuevo vuelve a circuncidar a los hijos de Israel» (RVA). En Eze_5:1, jereb se refiere a una «navaja» de barbero: «Y tú, oh hijo de hombre, toma una cuchilla afilada, una navaja de barbero. Tómala y hazla pasar sobre tu cabeza y sobre tu barba» (RVA). Aunque no se sabe el tamaño exacto ni la forma de esta herramienta, su función (navaja de barbero) queda clara. Por último, el vocablo se usa también para «cinceles» de cortar piedra: «Y si me haces un altar de piedras, no lo construyas con piedras labradas; porque si alzas una herramienta sobre él, lo profanarás» (Éxo_20:25 RVA). Labrar la cantería de un altar (instrumento de vida) con una «espada» (implemento de muerte) equivale a profanación.
B. Verbo
Jarab [H2717] significa «aplastar, exterminar». El verbo, que aparece 3 veces en el hebreo bíblico, tiene cognados en arábigo. Un ejemplo de su uso se encuentra en 2Re_3:23 : «¡Esto es sangre de espada! Los reyes se han vuelto uno contra otro».
Hermenéutica Bíblica (2)
ESCOGER
A. Verbo
bajar (בָּחַר, H977), «escoger, hacer una opción». Este verbo se encuentra 170 veces en todo el Antiguo Testamento. También lo encontramos en arameo, siríaco y asirio. El vocablo tiene términos paralelos en egipcio, acádico y en las lenguas cananeas.
El primer caso de bajar en la Biblia se encuentra en Gén_6:2 : «Tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas» (RVA). A menudo se usa cuando el sujeto es un hombre: «Y escogió Lot para sí todo el valle del Jordán» (Gén_13:11 LBA). En más de la mitad de los casos, Dios es el sujeto de bajar, como en Núm_16:5 : «Jehovah dará a conocer mañana por la mañana a los que son suyos … y a quien escoja lo hará que se acerque a él» (RVA).
Neh_9:7-8 describe cómo Dios «escoge» (elección) a personas desde Abram: «Tú, eres oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram … e hiciste un pacto con él». Bajar se usa 30 veces en Deuteronomio y con solo dos excepciones se refiere a que Dios «escogió» a Israel o algo en la vida de Israel. «Y por cuanto él amó a tus padres … escogió a sus descendientes después de ellos» (Deu_4:37). El hecho de ser «escogidos» por Dios acerca a las personas a una relación más íntima con él: «Sois hijos del Señor vuestro Dios … y el Señor te ha escogido para que le seas un pueblo de su exclusiva posesión de entre los pueblos que están sobre la faz de la tierra» (Deu_14:1-2 LBA).
Las «opciones» de Dios formaron la historia de Israel; fue su «opción» guiarlos en su redención de Egipto (Deu_7:7-8), enviar a Moisés y Aarón para hacer milagros en Egipto (Sal_105:26-27) y les dio a los levitas «para bendecir en el nombre del Señor» (Deu_21:5 LBA). «Escogió» su heredad (Sal_47:4), incluyendo Jerusalén, donde moró entre ellos (Deu_12:5; 2Cr_6:5, 2Cr_6:21). Sin embargo, «ellos escogieron sus propios caminos … yo también escogeré tratarlos con penurias y traeré sobre ellos lo que temen» (Isa_66:3-4 RVA). El pacto llamó a los seres humanos a responder a la elección divina: «Oseas he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición, escoge pues la vida» (Deu_30:19; cf. Jos_24:22).
La versión Septuaginta (griega) traduce bajar mayormente como eklegein, y por medio de su palabra el concepto teológico importante de la «elección» divina entró al Nuevo Testamento. El verbo se usa para decirnos cómo Dios o Cristo «escogieron» a hombres para su servicio, según Luc_6:13 («escogió a doce») o para ser objetos de su gracia: «Nos escogió en él desde antes de la fundación del mundo» (Efe_1:4 RVA). En Jua_15:16 se expresa la verdad esencial sobre la elección en ambos Testamentos: «Vosotros no me elegisteis a mí; más bien, yo os elegí a vosotros … para que vuestro fruto permanezca» (RVA).
B. Nombre
bajîr (בָּחִיר, H972), «escogidos». Otro nombre, bajîr, se usa 13 veces y siempre acerca de los «escogidos» del Señor: «Saúl, el escogido de Jehová» (2Sa_21:6); «hijos de Jacob, sus escogidos» (1Cr_16:13).
Hermenéutica Bíblica (3)
ENUMERAR, CONTAR
A. Verbo
sapar (סָפַר, H5608), «enumerar, contar, relatar, proclamar, declarar». La relación de este verbo con verbos similares en otras lenguas es muy discutido, pero sí aparece en ugarítico, etiópico y en el antiguo sudarábigo. Presente en todos los períodos del hebreo bíblico, el vocablo aparece unas 110 veces.
En su modalidad verbal básica, el término significa «enumerar o contar». Es el significado que encontramos la primera vez que aparece el término, en Gén_15:5 : «Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar» (RVR). En este caso, el conteo es un proceso que no prevé una conclusión. En Lev_15:13 se enfatiza una tarea conclusa: «Cuando el que tiene flujo se haya purificado de su flujo, contará siete días para su purificación. Entonces lavará su ropa, lavará su cuerpo» (RVA). Otro matiz de esta acepción es «enumerar» o «censar»: «Después que David contó el pueblo le pesó en su corazón» (2Sa_24:10 LBA). El verbo también se usa para asignar a personas a tareas específicas: «Y contó Salomón setenta mil hombres que llevasen cargas» (2Cr_2:2 RV; «reclutó» RVA; «designó» NRV). Otro uso especial aparece en Esd_1:8, donde sapar quiere decir «ir contando de acuerdo a una lista» en presencia de un interlocutor: «Ciro, rey de Persia, los sacó por medio del tesorero Mitrídates, el cual se los dio contados a Sesbasar, dirigente de Judá» (RVA). En Sal_56:8 el vocablo significa «tomar nota», o sea, estar atento a cada detalle y preocupado por el mismo: «Mis huidas tú has contado». El verbo también puede referirse a «contar» en el sentido de «medir»: «José acumuló trigo como la arena del mar, tantísimo que dejó de calcularlo, porque era incalculable» (Gén_41:49 RVA; «acopió» (RV); «recogió» RVR, NRV; «almacenó» LBA). Finalmente, el verbo sapar puede significar «enumerar o poner por escrito». Por ejemplo: «El Señor contará al inscribir los pueblos: Este nació allí» (Sal_87:6).
Hay unos 90 casos en que el verbo aparece en su forma intensiva. Lo más frecuente es que el término en esta modalidad se refiera a un «recuento» o a un listado oral detallado. La única excepción a este concepto está en Job_38:37 : «¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría?» En todos los casos restantes el verbo quiere decir una relación oral (un listado o enumeración) de una serie de hechos que se han dado. En Gén_24:66, Eliezer, el siervo de Abraham, «contó a Isaac todo lo que había hecho»; le dio un resumen completo de sus actividades. De esta manera, Isaac se dio cuenta de quién era Rebeca y por qué estaba allí, y la desposó. En un sentido similar, aunque un tanto diferente, Jacob «contó a Labán» sobre sí mismo y que eran de la misma familia (Gén_29:12-13). En este caso, el término denota algo más que un simple informe; se refiere a un relato de la genealogía de Jacob y quizás a los acontecimientos en la vida de sus padres. Este énfasis en relatos precisos queda bien claro en Núm_13:27, cuando los espías informaron a Moisés sobre lo que vieron en Palestina. Éxo_24:3 es aun más enfático cuando una sola palabra implica una repetición detallada de lo que Moisés aprendió de Dios: «Moisés fue y le contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todas las leyes» (RV-95). Otra vez, en Isa_43:26 encontramos claramente un recuento detallado y exacto. Aquí el profeta plantea un caso jurídico: «Házmelo recordar; entremos juntos a juicio. Habla tú para justificarte» (RVA). En base al significado preponderante que expusimos, Sal_40:5 se podría traducir de la siguiente manera: «Si pudiera referirme y hablar de ellos, serían muy numerosos para relatarlos» (en lugar de «contarse» o «enumerarse»).
En al menos un caso el verbo con radical intensivo quiere decir «exhibir», es decir, «recontar», «relatar» o «enumerar» mediante la vivencia. Este significado aparece por primera vez en Éxo_9:16, donde Dios ordena a Moisés a que diga al faraón: «A la verdad yo te he puesto para declarar en ti mi potencia, y que mi Nombre sea contado en toda la tierra» (RV).
B. Nombres
mispar (מִסְפָּר, H4557) «medida; (cierto) número; cuenta». Este nombre se halla unas 132 veces en el Antiguo Testamento. Mispar puede significar «medida» (cantidad) como en Gén_41:49. En Gén_34:30 (primera vez que aparece el término) el vocablo quiere decir «cierto número» de un total enumerado: «Teniendo yo pocos hombres, se juntarán contra mí y me atacarán». En Jue_7:15, el término significa «estado de cuenta» (se trata de dar un informe detallado).
seper (סֵפֶר, H5612), «libro; tablilla». Este nombre se encuentra en acádico, fenicio y arameo (incluyendo en la Biblia) y en todos los períodos del hebreo bíblico. Aparece 187 veces en el Antiguo Testamento. Se refiere básicamente a un objeto sobre el que se escribe alguna información. Así, en Éxo_17:14, «Jehovah dijo a Moisés: «Escribe esto en un libro como memorial»» (RVA). En Isa_30:8 seper representa una tabla. En Gén_5:1 (primer caso bíblico del vocablo) quiere decir un objeto (tal vez una tablilla) sobre el que se ha registrado algo: «Este es el libro de las generaciones de Adán». Este documento escrito puede ser un resumen de la Ley divina (Éxo_24:7). Durante la monarquía, seper adquirió la acepción de «carta» (2Sa_11:14). Más adelante significaría un decreto escrito por un rey para distribuirse en todo su imperio (Est_1:22). Por regla general, el vocablo significa «libro» (Éxo_32:32), o sea, un registro completo de cualquier información que se desea preservar con exactitud. A menudo, el término puede referirse a la manera en que un pueblo escribe, a su lengua escrita o caracteres (Isa_29:11).
soper (סיפֵר, H5608), «escriba». Soper, que aparece unas 50 veces en el hebreo bíblico, también se encuentra en acádico, ugarítico y en arameo. A principios de la monarquía el «escriba» principal era el más alto oficial de la corte después del rey (2Sa_8:17). Tenía la responsabilidad de recibir y evaluar toda la correspondencia real; responder a lo de menor importancia y entregar el resto a un oficial encargado o al mismo rey. También escribía o redactaba todas las comunicaciones reales dentro del reino. Tal vez trabajaba bajo su dirección todo un cuerpo de escribas menores. Como un oficial de suma confianza se involucraba a veces en contar y administrar grandes sumas por concepto de rentas (2Re_12:10), como también en ciertas tareas diplomáticas (2Re_19:2). Posteriormente soper significaría el oficial judío dentro de la corte de Persia con la responsabilidad de las propiedades de los judíos (Esd_7:11). En la comunidad posterior al cautiverio el término llegó a significar alguien docto en las Escrituras veterotestamentarias y en particular en la Ley Mosaica (el Pentateuco; Esd_7:6). Los peritos no están de acuerdo sobre el significado del vocablo en la primera vez que aparece (Jue_5:14). Únicamente la RV lo traduce como «escriba» («los que solían manejar punzón de escribiente»). Las demás versiones (RVR, RVA, NRV, LBA, NBA, SBH) han traducido «vara o bastón de mando» («capitanes» BNC).
Hay otros verbos relacionados con zapar. Tres de ellos aparecen solo una vez: separ, «conteo o censo» (2Cr_2:17); siprah, «libro» (Sal_56:8); seporah («número o suma» (Sal_71:15).
Hermenéutica Bíblica (4)
son tremendas estas enseñanzas hoy para muchos Pastores .hoy son esta Revelaciones hoy para no andar por las iglesias ,con solo pedir Prosperidad - y nada de Santidad y Arrepentimiento y conversión....estos estudios serán para desmentir esa Doctrina de MENTIRA prosperidad (Satánica).. bienvenida esta Doctrina entonces ) si pone de manifiesto la GRAN VERDAD DEL EVANGELIO .. QUE ES SALVACIÓN ETERNA ..Isaias 61,1 al 11 ) Marcos 16,15 .16 17 .)Mateo 10 ,40 al 42,) Mateo 11 ; 1 al 19 )
Hermenéutica Bíblica (5)
ENTREGAR
natan (נָתַן, H5414), «entregar, dar, colocar, establecerse, poner, hacer». Este verbo aparece en las diferentes lenguas semíticas con ciertas diferencias. La forma natan no solo aparece en arameo (incluyendo la Biblia) y en hebreo en todos los períodos. También existen en hebreo los cognados nadanu (acádico) y yatan (fenicio). Estos verbos aparecen unas 2.010 veces en la Biblia.
Primero, natan es poner en marcha o iniciar una acción. Acsa pidió que su padre Caleb le «diera» una bendición como dote, o sea, un pedazo de tierra con agua abundante; pidió que se lo «transfiriera» a ella (Jos_15:10). El verbo tiene un uso técnico sin un objeto cuando Moisés instruye a Israel a «dar» generosamente a la persona que se encuentra en mucha necesidad (Deu_15:10). En algunas casos, natan puede significar «enviar» y puede traducirse de varias maneras, por ejemplo, cuando una fragancia se «da» (Cnt_1:12 RV, BBC; «libera» RVA; «esparce» RV-95, LBA; «exhala» BJ; «despide» NBE; «difunde» SBH; «exhala» BNC). Cuando se refiere a un líquido, el vocablo significa «enviar» en el sentido de «derramar», p. ej., sangre (Deu_21:8).
Natan también tiene una acepción técnica en la jurisprudencia, es decir, entregar alguna cosa a alguien (p. ej. «pagar» Gén_23:9, o «prestar» Deu_15:8, Deu_15:10). El padre de una joven, o algún otro autorizado, puede «entregarla» a un hombre en matrimonio (Gén_16:3), siempre que presente el precio combinado (Gén_34:12) y entrega la dote (1Re_9:16). El verbo también se usa en el sentido de «conceder» o «acceder» a una petición (Gén_15:2).
A veces, natan puede usarse simplemente para significar el acto de «poner» a alguien bajo custodia (2Sa_14:7) o en prisión (Jer_37:4), o aun para significar la idea de «destruir» (Jue_6:30). El mismo significado básico se encuentra en el acto de «dedicar» («entregar») algún objeto o persona a Dios, como p. ej., el primogénito (Éxo_22:29). Un caso de esta «entrega» fue el de los levitas (Núm_3:9). El término se usa con la connotación de «traer venganza» sobre alguien o de «darle» su merecido; en algunos casos, se enfatiza la propia represalia: hacer «recaer su conducta sobre su cabeza» (1Re_8:32).
Natan puede usarse en el sentido de «dar» o «atribuir», como p. ej. «dar» gloria y alabanza a Dios (Jos_7:19). Sin duda, no le entregamos nada a Dios, puesto que a él no se le puede añadir porque es perfecto. Esto significa, entonces, que el adorador reconoce y confiesa lo que realmente él es.
Otra acepción prominente de natan tiene que ver con «dar» o «efectuar» algún resultado. Por ejemplo, la tierra «dará» («producirá») su fruto (Deu_26:2). En algunos pasajes, el verbo significa «procurar» («establecer»), como cuando Dios le «dio» («procuró, estableció») a José gracia delante de Potifar (Gén_39:21). El término se usa, además, para referirse al contacto sexual (cópula), que a veces se traduce como «acostarse con», incluso, un animal (Lev_18:23 NBE).
Dios «colocó» (literalmente, «dio») las luces celestes en la expansión de los cielos (Gén_1:17 : primera mención del verbo). En Pro_4:9 (LBA) se habla de «ponerse» (literalmente, «darse» RVA) una guirnalda o diadema sobre la cabeza. A los hijos de Israel se les ordena no «poner» ídolos en su tierra.
Encontramos una tercera acepción de natan en Gén_17:5 (RVR): «Te he puesto [literalmente, «dado»] por padre de muchedumbre de gentes». Hay varios ejemplos de este significado.
Natan tiene una cantidad de implicaciones especiales cuando se usa en relación con los miembros del cuerpo humano, por ejemplo, «dar las espaldas en rebeldía» (Neh_9:29 LBA). De manera similar, compárense expresiones tales como: «Apartar los rostros» (2Cr_29:6). «Volver las espaldas» (LBA) significa «huir» (Éxo_23:27 RVA). «Extender la mano» puede solo significar «sacarla», como cuando Tamar parió a Zara (Gén_38:28). O puede denotar un acto de amistad, como cuando Jonadab «extendió su mano» (en lugar de una espada) a Jehú para ayudarle a subir a su carruaje (2Re_10:15); levantar las manos en juramento, como hicieron los sacerdotes que «extendieron sus manos» prometiendo deshacerse de sus esposas extranjeras (Esd_10:19); o bien «hacer» o «renovar» un pacto, como cuando los líderes de Israel se «comprometieron» («extendieron sus manos») a seguir a Salomón (1Cr_29:24).
«Poner algún objeto en la mano de alguien» significa «comprometerlo» a su cuidado. Así fue que, después del diluvio, Dios «puso» la tierra en manos de Noé (Gén_9:2). Esta frase se usa para indicar la «transferencia de poder político», como el derecho divino de reinar (2Sa_16:8). Natan se usa particularmente en un sentido militar y jurídico, denotando «la entrega de poder o de control» o «entregar la victoria a otro»; de esta manera Moisés dijo que Dios «entregaría» a los reyes de Canaán en manos de Israel (Deu_7:24). «Poner el corazón» (RV) significa «estar preocupado»; Faraón «no hizo caso» (LBA; «no prestó atención» RVA) al mensaje de Dios (Éxo_7:23). «Poner en el corazón» equivale a conceder a alguien la capacidad y motivación de hacer algo; p. ej., cuando Dios «puso» sabiduría en el corazón de los artesanos hebreos para enseñar a otros (Éxo_36:2).
«Ponerle la cara» es enfocar la atención en algo, como cuando Josafat tuvo temor de la alianza de los reyes de la Cisjordania y «puso … su rostro para consultar a Jehová» (2Cr_20:3 RV). La misma frase puede significar sencillamente «enfrentarse» (cf. Gén_30:39). «Poner el rostro en contra» implica una acción hostil (Lev_17:10). Cuando se usa con lipnê (literalmente, «delante del rostro de»), el verbo puede significar «poner (o dejar) delante de» (Éxo_30:6; Deu_11:26). Puede también significar «entregar» (aplastar) un enemigo (cf. Deu_2:33) o «dar en posesión» (Deu_1:8).
Hermenéutica Bíblica (6)
ENTENDER
A. Verbos
sakal (שָׂכַל, H7919), «ser prudente, sabio; prestar atención, ponderar, prosperar». Este vocablo, que es corriente en hebreo antiguo y moderno, se encuentra unas 75 veces en la Biblia hebraica. La primera vez que se usa en el texto, en Gén_3:6, contribuye a una paradoja muy interesante: aunque el fruto prohibido era «deseable para alcanzar sabiduría» (LBA), ¡no fue de ninguna manera prudente probarlo!
El significado fundamental de sakal parece ser «mirar, prestar atención», como lo ilustra el siguiente paralelismo: «Para que vean y conozcan; para que juntos reflexionen y entiendan» (Isa_41:20). De lo anterior se desarrolla la idea de perspicacia, comprensión intelectual: «No se alabe el sabio en su sabiduría … Más bien, alábese en esto el que se alabe: en entenderme y conocerme» (Jer_9:23-24 RVA). Como en este caso, el término se usa a menudo paralelamente al hebreo yadah', «conocer» (principalmente por experiencia). Como sucede con jakam, «ser sabio», sakal nunca se refiere a la prudencia en abstracto, sino a ser prudente: «Por tanto, el prudente en tal tiempo calla» (Amó_5:13); «Ha dejado de ser sabio» (Sal_36:3 LBA).
bîn (בִּין, H995), «comprender, ser capaz, actuar sabiamente, considerar, prestar atención, tomar en cuenta, notar, discernir, percibir, indagar». Este verbo, que aparece 126 veces en el hebreo bíblico, tiene cognados en ugarítico, arábigo, etiópico, arameo tardío y en siríaco. Bîn se encuentra en todos los períodos del hebreo bíblico.
Bîn aparece en Jer_9:12 con el significado de «entender»: «¿Quién es el hombre sabio que entienda esto?» En Job_6:30 el vocablo significa «discernir» y en Deu_32:7 quiere decir «considerar».
B. Nombres
bînah (בִּינָה, H998), «entendimiento». Bînah aparece 37 veces y en todos los períodos del hebreo bíblico, aun cuando pertenece principalmente al campo de la sabiduría y de la literatura sapiencial.
El nombre representa el «acto de entender»: «En todo asunto de sabiduría y entendimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces mejores que todos los magos» (Dan_1:20 RVA).
En Job_20:3 bînah significa la facultad de «entender»: «El espíritu de mi entendimiento me hace responder» (LBA; «comprender» RVA).
En otros pasajes bînah indica el objeto del conocimiento, es decir, lo que uno desea saber: «Guardadlos, pues, y ponedlos por obra, porque esto es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales al oír de todas estas leyes dirán: ¡Ciertamente esta gran nación es un pueblo sabio y entendido!» (Deu_4:6 RVA; cf. 1Cr_22:12). La Ley de Dios es, por tanto, sabiduría y «entendimiento»: lo que debemos saber.
El término a veces se personifica: «Si invocas a la inteligencia y al entendimiento llamas a gritos; si como a la plata la buscas y la rebuscas como a tesoros escondidos» (Pro_2:3-4).
tebûnah (תְּבוּנָה, H8394), «entendimiento». Este vocablo, que aparece 42 veces, es también un término sapiencial. Como bînah, representa el acto (Job_26:12), la facultad (Éxo_31:3), el objeto (Pro_2:3) y la personificación de la sabiduría (Pro_8:1).
maskîl (מָשְׂכִּיל, H4905), «salmo didáctico(?)». Esta forma del nombre, que se deriva de sakal, aparece en el título de 13 salmos y también en el Sal_47:7. Los estudiosos no están de acuerdo acerca de lo que esto significa, pero a partir del significado general de sakal, estos salmos deben haberse considerado didácticos o pedagógicos.
Hermenéutica Bíblica (7)
ENSEÑAR
A. Verbos
lamad (לָמַד, H3925), «enseñar, aprender, motivar a aprender». Este término semítico común se halla a lo largo de la historia del lenguaje hebraico y en el antiguo acádico y ugarítico. Lamad se encuentra alrededor de 85 veces en el hebreo veterotestamentario. En su modo simple y activo, el verbo tiene la acepción de «aprender», pero también puede encontrarse en una modalidad que da el sentido causativo de «enseñar». El vocablo se usa por vez primera en Deu_4:1 : «Ahora pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño».
En Deu_5:1 lamad tiene que ver con aprender las leyes divinas: «Escucha, Israel, las leyes y decretos que proclamo hoy a vuestros oídos. Aprendedlos y tened cuidado de ponerlos por obra» (RVA). En Sal_119:7 encontramos un significado similar. El término puede usarse en relación a aprender otras cosas: las obras de paganos (Sal_106:35); sabiduría (Pro_30:3); y guerra (Miq_4:3).
Casi la mitad de los casos de lamad se encuentran en Deuteronomio y Salmos, resaltando el énfasis pedagógico de estos libros. El énfasis tradicional del judaísmo sobre la enseñanza y consiguiente preservación de su fe tiene su fundamento bien en claro en el afán de enseñar la fe del Antiguo Testamento y, en particular, Deu_6:4-9. Después del Shemá, la «consigna del judaísmo» que declara que Yahveh es Uno (Deu_6:4), precede al «primer gran mandamiento» (Deu_6:5; Mar_12:28-29). Cuando Moisés entregó la Ley a su pueblo, dijo: «En aquel tiempo Jehovah también me mandó a mí que os enseñara las leyes y los decretos» (Deu_4:14 RVA).
El término judío tardío talmud, «instrucción», se deriva de este verbo.
yarah (יָרָה, H3384), «lanzar, enseñar, disparar, señalar». Esta raíz, que se encuentra en todos los períodos del lenguaje hebreo, aparece en el antiguo ugarítico con el significado de «disparar»; en hebreo moderno quiere decir «disparar» un arma de fuego. Yarah aparece alrededor de 80 veces en el Antiguo Testamento hebreo.
El primer caso veterotestamentario del verbo es en Gén_31:51 : «He aquí este montón, y he aquí el memorial que he levantado [yarah, «lanzado»] entre tú y yo» (RVA). Este significado básico de «lanzar» o «echar» se expresa en «echar» suertes (Jos_18:6) y cuando el ejército del faraón es «echado» o «arrojado» al mar (Éxo_15:4).
La idea de «lanzar» se extiende fácilmente al acto de «tirar» flechas (1Sa_20:36-37). «Lanzar», aparentemente, se prolonga para significar «apuntar» o «señalar», o sea, que los dedos se «lanzan» en cierta dirección (Pro_6:13).
A partir de esta acepción, solo hay que dar un pequeño paso para llegar al concepto de «enseñar» el «señalamiento» de un hecho o de una verdad. Fue así que Dios inspiró a Bezaleel para que «enseñara» su arte a otros (Éxo_35:34); los falsos profetas «enseñan» mentiras (Isa_9:15); y el padre «enseñó» a su hijo (Pro_4:4). Los sacerdotes tenían la responsabilidad de «interpretar» y «enseñar» lo relacionado con los requisitos del culto y los juicios de Dios: «Ellos enseñarán tus juicios a Jacob, y tu ley a Israel» (Deu_33:10; cf. Deu_17:10-11). Como dato interesante, a los sacerdotes más tarde se les acusó de «enseñar» por sueldo, para «enseñar» lo que se quería en lugar de lo que era la verdadera interpretación de la Palabra de Dios (Miq_3:11).
B. Nombre
t'ôrah (תּוירָה, H8451), «dirección; instrucción; orientación». T'ôrah, una de las palabras más importantes del Antiguo Testamento, se deriva de yarah. Si lo analizamos con el antecedente del verbo yarah, se hace evidente que t'ôrah es mucho más que ley o que una serie de reglas. T'ôrah no es restricción ni impedimento, sino todo lo contrario, el medio por el que se puede lograr una meta u objetivo. En su sentido más puro, t'ôrah se le dio a Israel para permitir que llegara a ser en realidad el pueblo especial de Dios y permaneciera como tal. Se podría decir que al guardar la t'ôrah, Israel se resguardaba. Es lamentable, pero Israel cayó en la trampa de guardar la t'ôrah como algo impuesto, un objeto en sí, en vez de ser un medio para llegar a ser lo que Dios se propuso con ella. El fin llegó a ser un medio. En vez de percibir la t'ôrah como una orientación, se desvirtuó en un cuerpo externo de reglamentos y, por tanto, una carga en lugar de un poder liberador y orientador. Esta carga, más el legalismo de la ley romana, forman el antecedente de la tradición de la ley que se discute en el Nuevo Testamento, en particular cuando Pablo lucha con ello en su carta a la iglesia de Roma.
C. Adjetivo
Limmûd significa «enseñado». Este adjetivo integra el equivalente exacto a la idea neotestamentaria de «discípulo, uno que es enseñado». La idea se expresa muy bien en Isa_8:16 : «Sella la ley entre mis discípulos». El vocablo aparece también en Isa_54:13 : «Todos tus hijos serán enseñados por Jehová».
Hermenéutica Bíblica (8)
DESPERTAR
'ûr (עוּר, H5782), «despertar, despertarse, remover, provocar». El vocablo se halla tanto en el hebreo antiguo como en el moderno y también en el antiguo ugarítico. Se encuentra unas 80 veces en el Antiguo Testamento hebreo. Aparece por primera vez con la acepción de «despertar» («provocar») a alguien para la acción: «¡Despierta, despierta, oh Débora!» (Jue_5:12 RVA). Encontramos este mismo sentido en Sal_7:6, donde se usa paralelamente con «levántate»: «¡Levántate, oh Jehovah, con tu furor … Despierta el juicio que has ordenado para mí» (RVA).
Por lo general, 'ûr significa despertarse de un sueño natural (Zac_4:1) o del sueño de los muertos (Job_14:12). En Job_31:29, el término expresa la idea de «provocar» alguna emoción, de sentirse «emocionado: «Si me he alegrado por el infortunio del que me aborrece» (RVA). El verbo aparece varias veces en Cantares, por ejemplo, contrapuesto con dormir: «Yo dormía, pero mi corazón velaba» (Cnt_5:2). El término aparece tres veces como parte de una idéntica frase: «No despertaréis ni provocaréis el amor, hasta que quiera» (Cnt_2:7; Cnt_3:5; Cnt_8:4 RVA).
Hermenéutica Bíblica (9)
DECIR, PRONUNCIAR, RESPONDER
A. Verbos
'amar (אָמַר, H559), «decir, hablar, relatar, ordenar, responder». Este verbo se encuentra en todas las lenguas semíticas. Aunque está en todos los períodos de estas lenguas, significa «decir, hablar» únicamente en los así llamados dialectos semíticos «nordoccidentales» (excepto el ugarítico) y en arameo. Por lo demás, significa «decir» o «ver». El término se usa unas 5.280 veces en el Antiguo Testamento hebreo.
'Amar se refiere sencillamente a la comunicación oral. Generalmente el vocablo implica la comunicación directa («decir»), aunque puede usarse también para la comunicación indirecta («hablar»).
Por regla general, el sujeto del verbo es alguna persona: un ser humano (Gén_2:23) o Dios (Gén_1:3 : primera mención del verbo). Contadas veces animales (Gén_3:1) o, metafóricamente, objetos inanimados «dicen» alguna cosa (Jue_9:8 ss). El término tiene muchas connotaciones que requieren, particularmente en algunos pasajes, una traducción adecuada (p. ej., «responder», o sea, «decir en respuesta a»), como se puede apreciar en las diferentes versiones. En Gén_9:8 leemos: «Dios habló a Noé» (RVA, LBA; «dijo» NRV, BJ, NBE, BLA, LVP); en este caso no se aclara el contenido específico de la comunicación. En Gén_22:2 Abraham debe ofrecer a Isaac «sobre uno de los montes» que Dios le «dirá» (RVA, LBA, BJ; «indicará» NBE, BLA; «señalará» LVP). Moisés pide permiso al faraón para que Israel vaya a ofrecer sacrificios a Dios como él «manda» (Éxo_8:27 LBA; «ordene» LVP; «dice» RV, RVA, NRV). El impacto de la comunicación divina es más que una simple declaración. Tiene autoridad.
Además de estas connotaciones frecuentes, 'amar se traduce con muchos vocablos que representan varios aspectos de la comunicación oral; como «asignar» (1Re_11:18 LBA; «señalar» RV; «prometer» RVA; «regalar» LVP), «mencionar» (Gén_43:27 RVA), «llamar» (Isa_5:20 RVA, LBA) y «prometer» (2Re_8:19). Aunque no siempre se traduce de esta manera, el término puede implicar el hecho de pensar dentro de sí mismo (Gén_44:28) y la intención de actuar (Éxo_2:14).
Cuando se trata del «hablar» divino, el verbo puede referirse a una simple comunicación (Gén_1:26). Sin embargo, encontramos a menudo un sentido más pleno donde el «decir» de Dios efectúa lo que dice (cf. Génesis 1). La frase «así ha dicho el Señor», tan frecuente en los profetas, se ha analizado como una fórmula de uso frecuente en mensajes. Se han encontrado cartas en el Medio Oriente, en Mari (1750-1697 a.C.) y Amarna (1400-1360 a.C.), por ejemplo, que contienen una fórmula similar. Las cartas de hoy comienzan con un «Estimado Señor», pero los mensajes divinos concluyen con «así ha dicho el Señor». La Biblia reconoce que detrás del hablar divino hay autoridad y poder.
La Septuaginta traduce este verbo mediante más de 40 vocablos griegos diferentes y con mayor frecuencia con lego («decir») y eipen («él dijo»).
ne'um (נְאֻם, H5002), «decir, pronunciar una afirmación». El término es un derivado del verbo na'am, que aparece en un solo pasaje en todo el Antiguo Testamento: «He aquí, estoy contra los profetas, declara [ne'um] el Señor, que usan sus lenguas y dicen [na'am]: «El Señor declara [ne'um]»» (Jer_23:31 LBA). El vocablo ne'um aparece unas 361 veces, siendo característico de los pronunciamientos proféticos, por lo que es frecuente en estos libros.
ne'um es un indicador que generalmente aparece al final de una cita: ««¿Qué motivos tenéis para aplastar a mi pueblo y moler las caras de los pobres?», dice [ne'um] el Señor Jehovah de los Ejércitos» (Isa_3:15 RVA). El vocablo puede también aparecer en medio de un argumento: «Levanté profetas de vuestros hijos, y nazareos de vuestros jóvenes. ¿No es esto así, hijos de Israel?, dice [ne'um] Jehovah. Pero vosotros disteis de beber vino a los nazareos y a los profetas mandasteis diciendo: «¡No profeticéis!»» (Amó_2:11-12 RVA).
B. Nombres
'emer (אֵמֶר, H561), «palabra, habla». Este nombre aparece 48 veces. 'Emer se refiere a «palabras» en Pro_2:1 : «Hijo mío, si aceptas mis palabras y atesoras mis mandamientos dentro de ti».
Hay varios otros nombres que se relacionan con el verbo 'amar. 'Imrah, que se encuentra 37 veces, también quiere decir «palabra, habla». Un caso de 'imrah está en 2Sa_22:31 (cf. Sal_18:30). El nombre 'omer se halla 6 veces y significa «palabra, habla, promesa» (Sal_68:11; Hab_3:9). Ma'amar y me'mar significan «palabra, mandamiento». Ma'amar aparece 3 veces (Est_1:15; Est_2:22; Est_9:32) y me'mar 2 veces (Esd_6:9; Dan_4:17).
ne'um (נְאֻם, H5002), «pronunciamiento; dicho». El uso de ne'um es poco usual al inicio de una afirmación como la siguiente: «Dice el Señor a mi Señor [literalmente, «una declaración de Jehová a mi Señor»]: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies» (Sal_110:1 LBA).
Con una excepción (Pro_30:1) en los dichos de Agur, el uso del término a lo largo del Antiguo Testamento esta prácticamente limitado a la palabra que proviene de Dios. En Números los pronunciamientos de Balaam se introducen con la fórmula «y comenzando su profecía»: « Oráculo de Balaam, hijo de Beor, y oráculo del hombre de ojos abiertos» (Núm_24:3 LBA; cf. Núm_24:15). La última declaración de David comienza de la siguiente manera: «Estas son las últimas palabras de David: Oráculo de David, hijo de Jesé, oráculo del hombre puesto en alto, el ungido del Dios de Jacob, el suave salmista de Israel» (2Sa_23:1 BJ). De casos como estos no hay muchos; pero por regla general, ne'um es un término profético, que aun en la literatura no profética está relacionado con un pronunciamiento divino.
La Septuaginta ofrece las siguientes traducciones: legein («pronunciamento oral») y hode (con referencia a lo que sigue, p. ej., «esto es lo que … dice»).
domingo, 13 de enero de 2013
Evangelista Arnaldo Torres-El diablo no juega,no juegues tú.
INIQUIDAD
A. Verbo
'awa (עָוָה, H5753), «hacer iniquidad». Este verbo se encuentra en la Biblia 17 veces. En arábigo tiene el significado de «doblar» o «desviarse del camino». 'Awah se usa a menudo como sinónimo de jata, «pecar», como en Sal_106:6 : «Hemos pecado [jata] como nuestros padres; hemos hecho iniquidad [awah']; hemos actuado impíamente [rasha']» (RVA).
B. Nombres
'awon (עַוין, H5771), «iniquidad; culpa; castigo». Este nombre, que se encuentra 231 veces en el Antiguo Testamento, se limita al hebreo y arameo bíblico. Los libros proféticos y poéticos usan 'awon con frecuencia. En todo el Pentateuco hay unos 50 casos del vocablo. Además, el uso en los libros históricos es infrecuente. La primera enunciación de 'awon proviene de los labios de Caín, con la connotación especial de «castigo»: «Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado» (Gén_4:13).
El significado básico de 'awon es «iniquidad». El término indica una ofensa, intencional o no, en contra de la Ley de Dios. Posee el mismo significado veterotestamentario fundamental con jatta't, «pecado», por lo que los vocablos jatta't y 'awon son virtualmente sinónimos: «He aquí que esto [el carbón encendido] ha tocado tus labios [los de Isaías]; tu culpa ['awon] ha sido quitada, y tu pecado [jatta't] ha sido perdonado (Isa_6:7 RVA).
La «iniquidad» merece castigo porque es una ofensa a la santidad de Dios. Se advierte que Dios castiga nuestras transgresiones: «Cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera» (Jer_31:30). Hay además un sentido colectivo en que el uno es responsable por los muchos: «No te inclinarás ante ellas ni les rendirás culto, porque yo soy Jehová tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación de los que me aborrecen» (Éxo_20:5 RVA). Ninguna generación, no obstante, debe considerarse bajo el juicio de Dios por la «iniquidad» de otra generación: «Y si preguntáis: ¿Por qué es que el hijo no cargará con el pecado de su padre? Es porque el hijo practicó el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los puso por obra; por eso vivirá. El alma que peca, esa morirá. El hijo no cargará con el pecado del padre, ni el padre cargará con el pecado del hijo. La justicia del justo será sobre él, y la injusticia del impío será sobre él» (Eze_18:19-20 RVA).
Israel fue llevada al cautiverio por los pecados de los padres y los suyos: «Las naciones sabrán también que la casa de Israel fue llevada cautiva por causa de su pecado. Porque se rebelaron contra mí, yo escondí de ellos mi rostro y los entregué en mano de sus enemigos; y todos ellos cayeron a espada» (Eze_39:23 RVA).
A pesar de la seriedad con que Dios trata la «iniquidad» dentro de la relación del pacto entre él y su pueblo, se le recuerda al pueblo que él es el Dios viviente y que está dispuesto a perdonar la «iniquidad»: «¡Jehová, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad, que conserva su misericordia por mil generaciones, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado; pero que de ninguna manera dará por inocente al culpable; que castiga la maldad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación!» (Éxo_34:7 RVA). Dios requiere confesión de pecado: «Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis rebeliones a Jehová y tú perdonaste la maldad de mi pecado» (Sal_32:5 RVA); él también espera una actitud de confianza y fe cuando le pedimos con humildad: «Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado» (Sal_51:2).
En Isaías 53 aprendemos que Dios colocó sobre Jesucristo nuestras «iniquidades» (Isa_53:6), para que él, herido por nuestras «iniquidades» (Isa_53:5), justificara los que en él creyeren: «Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho: por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará sobre sí las iniquidades de ellos» (Isa_53:11 NRV).
El sentido de 'awon abarca las dimensiones de pecado, juicio y «castigo» por el pecado. El Antiguo Testamento enseña que el perdón divino de nuestra «iniquidad» incluye el propio pecado, la culpa del pecado, el juicio de Dios sobre este pecado y el castigo divino por el pecado: «Bienaventurado el hombre a quien Jehová no atribuye iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño» (Sal_32:2 RVA).
En la Septuaginta el vocablo tiene las siguientes acepciones: adikia («maldad; iniquidad»); hamartia («pecado; error») y anomia («sin ley; anarquía»). En las traducciones en castellano (sobre todo en las protestantes) el término «iniquidad» es bastante uniforme, aunque también se encuentra el vocablo «pecado» y términos más especializados como «culpa», «delito», «maldad» y «falta» (particularmente en traducciones católicas).
'awen (אָוֶֶן, H205), «iniquidad; infortunio, desgracia». Este nombre se deriva de una raíz que significa «fuerte», y que se encuentra únicamente en las lenguas semíticas nordoccidentales. El término aparece unas 80 veces y casi exclusivamente en lenguaje profético-poético. Isaías se destaca por su uso del vocablo. La primera vez que se encuentra es en Núm_23:21 : «él no ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto maldad en Israel. Jehová su Dios está con él; en medio de él hay júbilo de rey» (RVA).
La acepción «desgracia» o «infortunio» se pone de manifiesto en las maquinaciones de los malos en contra de los justos: «Si alguien viene a verme, habla mentira. Su corazón acumula iniquidad para sí, y saliendo afuera, lo divulga» (Sal_41:6 RVA). 'Awen en este sentido es sinónimo de 'êd, «desastre» (Job_18:12). En un sentido muy real 'awen es parte de la existencia humana, y como tal el vocablo es idéntico a 'amall, «trabajo», como en Sal_90:10 : «Los días de nuestra vida son setenta años; y en los más robustos, ochenta años. La mayor parte de ellos es duro trabajo y vanidad; pronto pasan, y volamos» (RVA).
'Awen, en un sentido más profundo, caracteriza el estilo de vida de los que no tienen a Dios: «Porque el vil habla vilezas; su corazón trama la iniquidad para practicar la impiedad y hablar perversidades contra Jehová, a fin de dejar vacía al alma hambrienta y privar de bebida al sediento» (Isa_32:6 RVA). El ser del hombre se ha corrompido por la «iniquidad». Aunque toda la humanidad está sujeta a 'awen («trabajo, afán»), hay quienes se deleitan en causar dificultades y «desgracias» para otros, tramando, mintiendo y comportándose engañosamente. El salmista describe la iniquidad como estilo de vida de la siguiente manera: «He aquí que gesta maldad, concibe afanes y da a luz mentira» (Sal_7:14 RVA; cf. Job_15:35).
Aquellos que participan en las obras de las tinieblas son «obreros de iniquidad», hacedores de maldad o causantes de «desgracia» y desastre. 'Awen tiene sinónimos que comunican este sentido: ra', «maldad», y ras'ha, «malos» (antónimos de «rectitud» y «justicia»). Ellos buscan la perdición de los justos (Sal_141:9). Entre Sal_5:5 y Sal_141:9 el número de alusiones a «los que obran iniquidad» llega a 16 (cf. «Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad», Sal_5:5). En el contexto de este pasaje, el mal del que se habla es mentira, derramamiento de sangre y engaño (Sal_5:6). El aspecto calificativo de «iniquidad» llega a su máxima expresión en los verbos que acompañan a 'awen. Los malos obran, hablan, engendran, piensan, conciben, recogen, cosechan y aran 'awen. La «iniquidad» se manifiesta en la «desgracia» e «infortunio» que sobreviene a los justos. A la larga, cuando las fiestas religiosas de Israel (Isa_1:13) y sus leyes (Isa_10:1) se vieron afectadas por su estilo de vida apóstata, acabaron actuando y viviendo como los gentiles. La esperanza profética se afianzó en el período posterior a la purificación de Israel, cuando el reino mesiánico traería una era de justicia y rectitud (Isaías 32) y la vanidad e impiedad de los malos se pondría de manifiesto.
La Septuaginta tiene varias traducciones: anomia («sin ley»); kopos («trabajo; obra; afán»); mataios («vacío; estéril; vano; impotente»); poneria («maldad; malicia; injusticia»); y adikia («impiedad; maldad; injusticia»). Las revisiones de la RV favorecen las siguientes traducciones: «iniquidad; vanidad; impiedad».
Michael Bayard and Ann Roach: Ancient Hebrew Chant "Shema"
ALABAR
A. Verbos
halal (הָלַל, H1984), «alabar, celebrar, glorificar, cantar, alardear». El sentido de «alabar» es, en efecto, la acepción de la forma intensiva del verbo hebreo halal, que en su modalidad activa simple significa «alardear». Este último sentido se encuentra en las formas cognadas del acádico antiguo, cuyos dialectos son las lenguas de Babilonia y de Asiria. En ugarítico, el vocablo tiene la acepción de «gritos» y tal vez de «júbilo». Encontramos halal más de 160 veces en el Antiguo Testamento y por primera vez en Gén_12:15, en donde se indica que, debido a la gran belleza de Sara, los príncipes del faraón la «alabaron» («la ponderaron», BJ, NBE) delante de él.
Aunque halal se usa a menudo solo para indicar la «alabanza» que se hace a personas, incluyendo al rey (2Cr_23:12) o la belleza de Absalón (2Sa_14:25), el término se usa mayormente para «alabar» a Dios. Es más, a todo ser viviente y todas las cosas creadas, incluyendo el sol y la luna, se les llaman a «alabar» a Dios (Sal_148:2-5, Sal_148:13; Sal_150:1). Típicamente, tal «alabanza» se expresa en el santuario, sobre todo durante las grandes fiestas (Isa_62:9).
El nombre hebreo para el libro de Salmos es sencillamente el equivalente del vocablo «alabanzas». Tiene un sentido más apropiado que «Salmos», lo cual proviene del griego y tiene que ver con cánticos acompañados por algún instrumento de cuerda. No es de extrañarse que el libro de Salmos contiene más de la mitad de los casos de halal en sus varias modalidades. A los Salmos 113—118 se les denomina tradicionalmente los «Salmos Hallel», pues tienen que ver con la alabanza a Dios por la liberación de la esclavitud egipcia bajo Moisés. Por esta razón, estos salmos forman una parte importante del culto tradicional de la Pascua. No cabe duda que se tratan de los himnos que Jesús y sus discípulos cantaron en la noche en que instituyó la Cena del Señor (Mat_26:30).
De la palabra halal proviene «Aleluya» (aleluya), una expresión hebrea de «alabanza» a Dios que se ha incorporado a casi todos los idiomas del mundo. El término hebreo se traduce más exactamente como «Alabemos a Jah» (o «Ya»), la forma abreviada de «Yahveh» (Jehová), el nombre particular israelita de Dios. El término «Jah» se encuentra en la traducción RVR de Sal_68:4, fiel al texto hebreo y la BJlo traduce «Yahveh» (Sal_68:5). [La mayoría de las versiones siguen la traducción tradicional de «Señor», según la práctica que comenzó en el judaísmo antes del Nuevo Testamento. El término hebreo «Señor» se sustituía por «Yahveh» (Jehová), que probablemente significaba «El que hace ser».] La transliteración de aleluya en griego se encuentra 4 veces en el Nuevo Testamento en forma de «Alleluia» (Apo_19:1, Apo_19:3-4, Apo_19:6). Sin duda, los himnos cristianos quedarían muy empobrecidos si se quitara de repente el término «Aleluya» de nuestro lenguaje de alabanza.
yada'h (יָדָה, H3034), «dar gracias, loor y alabanza». Este es un vocablo hebreo muy común a todos los períodos y un término muy importante en el lenguaje de la alabanza. yada'h se encuentra casi 120 veces en la Biblia hebraica. El primero de estos casos lo encontramos en la historia del nacimiento de Judá, el hijo de Jacob y Lea: «Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová; por esto llamó su nombre Judá» (Gén_29:35).
Como era de esperarse, esta palabra aparece con mayor frecuencia en el Libro de Salmos (unas 70 veces). Como expresión de gratitud o alabanza, es un elemento natural del culto ritual público, así como de la alabanza personal a Dios (Sal_30:9, Sal_30:12; Sal_35:18). Muy a menudo las alabanzas se encaminan en nombre del Señor (Sal_106:47; Sal_122:4).
Cierta variación en las traducciones puede percibirse en 1Re_8:33 : «confesar» (RV, NBE, BLA), «alabar» (BJ) su nombre.
B. Nombres
tehillah (תְּּהִלָה, H8416), «gloria; alabanza; canción de loor; acciones loables». tehillah aparece 57 veces durante todos los períodos de la historia bíblica hebrea.
Primero, el término denota una cualidad o atributo de alguna persona o cosa; significa «gloria» o «loable» : «él es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto» (Deu_10:21). Israel es la «gloria» de Dios cuando existe en un estado de exaltación y de bendición divina: «Ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra» (Isa_62:7; cf. Jer_13:11).
Segundo, en algunos casos tehillah representa las palabras o la canción en la que a Dios se alaba en público, o mediante las cuales su «gloria» se declara públicamente: «De ti será mi alabanza [es el Mesías que habla] en la gran congregación» (Sal_22:25). El Sal_22:22 es aun más claro: «Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré».
Tercero, con un matiz particular, tehillah se usa como término técnico musical para una canción (sir) que exalta o alaba a Dios: «Salmo de alabanza de David» (encabezamiento del Salmo 145, que en hebreo es el v. 1). Tal vez Neh_11:17 se refiere a un director de coro o alguien que dirige las canciones de «alabanzas»: «Y Matanías … hijo de Asaf, el principal, el que empezaba las alabanzas y acción de gracias al tiempo de la oración [quien al principio dirigía la alabanza a la hora de la oración]».
Por último, tehillah puede representar acciones dignas de «alabanza», o acciones por las que el responsable merece «alabanza y gloria». Esta acepción se encuentra en la primera vez que el vocablo aparece en la Biblia: «¿Quién como tú Jehová entre los dioses? ¿Quién como tú magnífico en santidad, temible en maravillosas hazañas [hechos loables], hacedor de prodigios?» (Éxo_15:11).
Dos nombres relacionados son mahaalal e hillûlîm. Mahaalal aparece una vez (Pro_27:21) y se refiere al grado de intensidad de la «alabanza» o bien su ausencia. Hillûlîm, que aparece 2 veces, significa «jubilación festiva» durante la cosecha del cuarto año (Lev_19:24; Jue_9:27).
tôda (תּוידָה, H8426), «acción de gracias». Esta importante modalidad sustantiva, que se encuentra unas 30 veces en el Antiguo Testamento, se usa con el sentido de «agradecer». El término se ha preservado en el hebreo moderno como la palabra usual para «dar gracias». En el texto hebreo, tôda se usa para señalar «acción de gracias» mediante canciones de adoración (Sal_26:7; Sal_42:4). A veces el vocablo se usa para referirse a un coro o procesión de alabanza (Neh_12:31, Neh_12:38). Una de las ofrendas del sacrificio de paz se denominaba la ofrenda «en acción de gracias» (Lev_7:12).
LA ADIVINACION PASTOR HUGO ALVAREZ
ADIVINACIÓN, ADIVINO
qasam (קָסַם, H7080), «adivinar, practicar la adivinación». Cognados de este vocablo aparecen en arameo tardío, en cóptico, siríaco, mandeano, etiópico y arábigo, así como la lengua de Palmira. La raíz hebrea aparece 31 veces en el texto bíblico: 11 veces como verbo, 9 como participio y 11 como nombre.
La adivinación era un paralelo pagano de la profecía: «No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación … Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis» (Deu_18:10, Deu_18:14-15 : primer uso del término).
El término qasam se refiere al acto de buscar la voluntad de los dioses a fin de conocer sus acciones futuras o conseguir su bendición para alguna acción propuesta (Jos_13:22). Es posible que los adivinadores conversaban con demonios (1Co_10:20).
En ciertos casos, la práctica de adivinación involucraba ofrendas y sacrificios sobre un altar a la divinidad (Núm_23:1 ss). A través de un hueco en la tierra, el adivinador se comunicaba también con los muertos (1Sa_28:8). O sacudía saetas, consultaba ídolos domésticos y estudiaba los hígados de animales muertos (Eze_21:21).
La adivinación era uno de los intentos humanos de conocer y controlar el mundo y el futuro, dejando de lado al Dios verdadero. Era lo opuesto a la verdadera profecía, la cual es esencialmente sumisión a la soberanía de Dios (Deu_18:14).
Tal vez el uso más ambiguo y complicado del término aparece en Números 22—23 y Pro_16:10, en donde parece ser equivalente a «profecía». Balaam tenía fama de adivino entre los paganos; al mismo tiempo, reconocía a Jehová como su Dios (Núm_22:18). Aceptó dinero por sus servicios y probablemente no tenía problemas con ajustar su mensaje al agrado de sus clientes. Esto explicaría el porqué Dios se enojó con él y lo confrontó (Núm_22:22 ss), aun cuando ya le había dicho que aceptara la comisión y acompañara a los enviados del rey (Núm_22:20). Según parece, Balaam había resuelto agradar a sus clientes. Pero, una vez que esa actitud se volvió sumisión, Dios le permitió seguir su camino (Núm_22:35).
Pastor Hugo Alvarez posesiones diabólicas
Rom 1:1 Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,
Rom 1:2 que El ya había prometido por medio de sus profetas en las santas Escrituras,
Rom 1:3 acerca de su Hijo, que nació de la descendencia de David según la carne,
Rom 1:4 y que fue declarado Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo,
Rom 1:5 por medio de quien hemos recibido la gracia y el apostolado para promover la obediencia a la fe entre todos los gentiles, por amor a su nombre;
Rom 1:6 entre los cuales estáis también vosotros, llamados de Jesucristo;
Rom 1:7 a todos los amados de Dios que están en Roma, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Rom 1:8 En primer lugar, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo por todos vosotros, porque por todo el mundo se habla de vuestra fe.
Rom 1:9 Pues Dios, a quien sirvo en mi espíritu en la predicación del evangelio de su Hijo, me es testigo de cómo sin cesar hago mención de vosotros
Rom 1:10 siempre en mis oraciones, implorando que ahora, al fin, por la voluntad de Dios, logre ir a vosotros.
Rom 1:11 Porque anhelo veros para impartiros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados;
Rom 1:12 es decir, para que cuando esté entre vosotros nos confortemos mutuamente, cada uno por la fe del otro, tanto la vuestra como la mía.
Rom 1:13 Y no quiero que ignoréis, hermanos, que con frecuencia he hecho planes para ir a visitaros (y hasta ahora me he visto impedido) a fin de obtener algún fruto también entre vosotros, así como entre los demás gentiles.
Rom 1:14 Tengo obligación tanto para con los griegos como para con los bárbaros, para con los sabios como para con los ignorantes.
Rom 1:15 Así que, por mi parte, ansioso estoy de anunciar el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.
Rom 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego.
Rom 1:17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe; como está escrito: MAS EL JUSTO POR LA FE VIVIRA.
Rom 1:18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad;
Rom 1:19 porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente.
Rom 1:20 Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.
Rom 1:21 Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido.
Rom 1:22 Profesando ser sabios, se volvieron necios,
Rom 1:23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
Rom 1:24 Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos;
Rom 1:25 porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Amén.
Rom 1:26 Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza;
Rom 1:27 y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío.
Rom 1:28 Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen;
Rom 1:29 estando llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; colmados de envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidad; son chismosos,
Rom 1:30 detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo, desobedientes a los padres,
Rom 1:31 sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor, despiadados;
Rom 1:32 los cuales, aunque conocen el decreto de Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también dan su aprobación a los que las practican.
lunes, 7 de enero de 2013
Sensualidad, fornicación y adulterio en la Iglesia. Pastor Arzu
INIQUIDAD
En el AT se traduce así el término hebreo awon, que señala al •pecado con énfasis en su depravación y perversión. También desde el punto de vista de su carácter de injusticia grande, causa de especial culpabilidad frente a Dios. Dios aborrece “a todos los que hacen i.” (Sal_5:5), pero “guarda misericordia a millares ... perdona la i., la rebelión y el pecado” (Exo_34:7-9). Tanto la acción de pecar como el resultado y la culpabilidad que de ella resultan son i. Así, se habla de “hacer i.” (Sal_14:4; Sal_53:4; Isa_29:20). En el NT i. traduce el griego anomia. Como en Rom_4:7 (“Bienaventurados aquellos cuyas i. son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos”). O en Tit_2:13-14 (“... nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda i.”). En 2Te_2:7-12 Pablo habla del “misterio de la i.” que ya actúa en el mundo y que se manifestará plenamente cuando surja “aquel inicuo ... cuyo advenimiento es por obra de Satanás...” Se trata del •anticristo, que “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2Te_2:3-4). •Pecado.
domingo, 6 de enero de 2013
Las Maquinaciones Del Enemigo Part I
SALVACIÓN
La idea básica del término "salvación" es rescatar y preservar de un peligro inminente; implica dar salud y seguridad. En su sentido más profundo, sin embargo, es un término cuyo significado está limitado cada vez más a la expresión del milagro divino de la emancipación espiritual del hombre del dominio y culpa del [Ver=] PECADO y la [Ver=] MUERTE, y al goce de una [Ver=] VIDA ETERNA de comunión renovada con Dios. En las Sagradas Escrituras el tema se desarrolla desde el concepto puramente físico, hasta el plano moral y espiritual.
Según el Antiguo Testamento, el peligro y la calamidad física persiguen al hombre hasta la muerte por a causa del pecado (Gén_4:12ss). Su situación es la de un huérfano. Dios es el único que lo puede socorrer y salvar y, cuando la salvación divina se manifiesta, tanto el individuo como la comunidad quedan liberados íntegra y vitalmente. El individuo queda libre de peligros físicos, injusticias y necesidades. La comunidad queda libre de guerras, trastornos políticos, hambres, etc.
Dios tiene en sus manos todos los medios para la salvación del hombre, y es Señor de todos los instrumentos salvadores. Salva en ocasiones por medio de una persona que usa momentáneamente y que al parecer actúa por móviles personales y humanos (1Sa_25:26-33; cf. Jue_14:1-4). Pero otras veces actúa por medio de instrumentos exclusivamente seleccionados y también en forma directa. Dios salva (Éxo_14:13) y Él es la salvación (Éxo_15:12). El [Ver=] ÉXODO es el gran paradigma de la salvación, y su significado teológico se celebra en las grandes [Ver=] FIESTAS de los israelitas (por ejemplo, la [Ver=] PASCUA).
La esperanza y doctrina de la salvación se desarrolla progresivamente. En un principio son los desvalidos y los pobres los que tienen particular motivo para esperar la salvación de Dios. El libro de los Salmos es elocuente en este sentido. Y en varias partes del Antiguo Testamento hay destellos de una salvación más allá de lo finito (por ejemplo, Job_19:26s). Pero, puesto que personal y nacionalmente el hombre trata de escapar de manos de sus enemigos, la salvación generalmente adquiere un concepto político y religioso que llega a su cenit en la presentación del sufrimiento del Siervo en Is 53. En este aspecto el Antiguo Testamento prepara la escena de la salvación en el Nuevo Testamento.
El Nuevo Testamento toma el amplio concepto del Antiguo Testamento y lo liga a la persona de Jesucristo, el [Ver=] SALVADOR que trae salvación a todos los hombres (1Ti_1:15; 1Ti_2:4ss). Jesús es la respuesta definitiva a las esperanzas de salvación del Antiguo Testamento, como se ilustra en la profecía de Simeón en Luc_2:29-32, y en la explicación del significado del nombre de Jesús (Mat_1:21).
Jesús enfoca la salvación desde la perspectiva del deber del hombre (Mat_10:22; Mar_8:35; Luc_7:50) y el significado del ministerio del [Ver=] HIJO DEL HOMBRE. Proclamó que su tarea era servir y dar su vida para la salvación de muchos (Mat_18:11; Mat_20:28; Mar_10:45; Luc_4:18).
El concepto de la salvación en el Evangelio de Juan tiene aspectos aun más significativos. Aquí se pone énfasis en el nuevo nacimiento como requisito esencial para entrar al Reino (Jua_3:5), pero a la vez la vida no es posible sin poner la confianza definitivamente en Cristo (Jn 3 Gén_14:16). El hombre que no cree "ya ha sido condenado" (Jua_3:18; [Ver=] JUICIO; INFIERNO). La salvación se presenta en un plano cristológico y Jesucristo es el agente de la misma. Para ser salvo es necesario volverse a Él, por la fe, en esperanza y confesión.
Pablo da al tema su máximo desarrollo en sus cartas, haciendo destacar que la salvación es gratuita y no la puede merecer ningún hombre por sus buenas [Ver=] OBRAS ni por el cumplimiento de la Ley (Gál_2:21; Gál_3:11), sino que estos más bien son la manifestación externa de una salvación interna (Efe_2:10). Todo es de [Ver=] GRACIA (Efe_2:5); la [Ver=] CONVERSIÓN que produce la salvación en el individuo la opera el [Ver=] ESPÍRITU SANTO de Dios (Rom_8:1ss); y es un cambio de vida tan radical como de la noche al día (2Ti_1:10; 2Ti_1:1 P 2.9; [Ver=] RENACIMIENTO). El hombre pecador puede valerse de la salvación únicamente identificándose por la [Ver=] FE con Cristo, el [Ver=] CORDERO DE DIOS, quien expió la culpa del mundo ([Ver=] EXPIACIÓN; SACRIFICIO) y quien por su muerte y [Ver=] RESURRECCIÓN se califica como único salvador y mediador del [Ver=] PACTO entre Dios y la humanidad (1Ti_2:5).
Un elemento enteramente específico de la salvación neotestamentaria es su carácter escatológico. La salvación constituye el objeto de la herencia cristiana, la posesión de la gloria divina (2Ti_2:10), sin que esto quiera decir que esa vida no sea ya posesión actual nuestra (escatología anticipada, Efe_2:5-8) porque no estamos plenamente salvados más que en esperanza (Mat_10:22; Mar_13:13; Rom_8:24). ([Ver=] ELECCIÓN; JUSTIFICACIÓN; SANTIFICACIÓN.)
La idea básica del término "salvación" es rescatar y preservar de un peligro inminente; implica dar salud y seguridad. En su sentido más profundo, sin embargo, es un término cuyo significado está limitado cada vez más a la expresión del milagro divino de la emancipación espiritual del hombre del dominio y culpa del [Ver=] PECADO y la [Ver=] MUERTE, y al goce de una [Ver=] VIDA ETERNA de comunión renovada con Dios. En las Sagradas Escrituras el tema se desarrolla desde el concepto puramente físico, hasta el plano moral y espiritual.
Según el Antiguo Testamento, el peligro y la calamidad física persiguen al hombre hasta la muerte por a causa del pecado (Gén_4:12ss). Su situación es la de un huérfano. Dios es el único que lo puede socorrer y salvar y, cuando la salvación divina se manifiesta, tanto el individuo como la comunidad quedan liberados íntegra y vitalmente. El individuo queda libre de peligros físicos, injusticias y necesidades. La comunidad queda libre de guerras, trastornos políticos, hambres, etc.
Dios tiene en sus manos todos los medios para la salvación del hombre, y es Señor de todos los instrumentos salvadores. Salva en ocasiones por medio de una persona que usa momentáneamente y que al parecer actúa por móviles personales y humanos (1Sa_25:26-33; cf. Jue_14:1-4). Pero otras veces actúa por medio de instrumentos exclusivamente seleccionados y también en forma directa. Dios salva (Éxo_14:13) y Él es la salvación (Éxo_15:12). El [Ver=] ÉXODO es el gran paradigma de la salvación, y su significado teológico se celebra en las grandes [Ver=] FIESTAS de los israelitas (por ejemplo, la [Ver=] PASCUA).
La esperanza y doctrina de la salvación se desarrolla progresivamente. En un principio son los desvalidos y los pobres los que tienen particular motivo para esperar la salvación de Dios. El libro de los Salmos es elocuente en este sentido. Y en varias partes del Antiguo Testamento hay destellos de una salvación más allá de lo finito (por ejemplo, Job_19:26s). Pero, puesto que personal y nacionalmente el hombre trata de escapar de manos de sus enemigos, la salvación generalmente adquiere un concepto político y religioso que llega a su cenit en la presentación del sufrimiento del Siervo en Is 53. En este aspecto el Antiguo Testamento prepara la escena de la salvación en el Nuevo Testamento.
El Nuevo Testamento toma el amplio concepto del Antiguo Testamento y lo liga a la persona de Jesucristo, el [Ver=] SALVADOR que trae salvación a todos los hombres (1Ti_1:15; 1Ti_2:4ss). Jesús es la respuesta definitiva a las esperanzas de salvación del Antiguo Testamento, como se ilustra en la profecía de Simeón en Luc_2:29-32, y en la explicación del significado del nombre de Jesús (Mat_1:21).
Jesús enfoca la salvación desde la perspectiva del deber del hombre (Mat_10:22; Mar_8:35; Luc_7:50) y el significado del ministerio del [Ver=] HIJO DEL HOMBRE. Proclamó que su tarea era servir y dar su vida para la salvación de muchos (Mat_18:11; Mat_20:28; Mar_10:45; Luc_4:18).
El concepto de la salvación en el Evangelio de Juan tiene aspectos aun más significativos. Aquí se pone énfasis en el nuevo nacimiento como requisito esencial para entrar al Reino (Jua_3:5), pero a la vez la vida no es posible sin poner la confianza definitivamente en Cristo (Jn 3 Gén_14:16). El hombre que no cree "ya ha sido condenado" (Jua_3:18; [Ver=] JUICIO; INFIERNO). La salvación se presenta en un plano cristológico y Jesucristo es el agente de la misma. Para ser salvo es necesario volverse a Él, por la fe, en esperanza y confesión.
Pablo da al tema su máximo desarrollo en sus cartas, haciendo destacar que la salvación es gratuita y no la puede merecer ningún hombre por sus buenas [Ver=] OBRAS ni por el cumplimiento de la Ley (Gál_2:21; Gál_3:11), sino que estos más bien son la manifestación externa de una salvación interna (Efe_2:10). Todo es de [Ver=] GRACIA (Efe_2:5); la [Ver=] CONVERSIÓN que produce la salvación en el individuo la opera el [Ver=] ESPÍRITU SANTO de Dios (Rom_8:1ss); y es un cambio de vida tan radical como de la noche al día (2Ti_1:10; 2Ti_1:1 P 2.9; [Ver=] RENACIMIENTO). El hombre pecador puede valerse de la salvación únicamente identificándose por la [Ver=] FE con Cristo, el [Ver=] CORDERO DE DIOS, quien expió la culpa del mundo ([Ver=] EXPIACIÓN; SACRIFICIO) y quien por su muerte y [Ver=] RESURRECCIÓN se califica como único salvador y mediador del [Ver=] PACTO entre Dios y la humanidad (1Ti_2:5).
Un elemento enteramente específico de la salvación neotestamentaria es su carácter escatológico. La salvación constituye el objeto de la herencia cristiana, la posesión de la gloria divina (2Ti_2:10), sin que esto quiera decir que esa vida no sea ya posesión actual nuestra (escatología anticipada, Efe_2:5-8) porque no estamos plenamente salvados más que en esperanza (Mat_10:22; Mar_13:13; Rom_8:24). ([Ver=] ELECCIÓN; JUSTIFICACIÓN; SANTIFICACIÓN.)
Testimonio De Una Niña De 8 Años Que Vio el Cielo El Infierno y La Gran ...
VENIR
bô' (בּויא, H935), «entrar, venir, ir». Esta raíz se encuentra en la mayoría de las lenguas semíticas, aunque con diversos significados. Por ejemplo, la acepción «venir» aparece en las cartas babilónicas con el reino de Mari (1750—1697 a.C.). El término ugarítico que corresponde a este (1550—1200 a.C.) significa lo mismo que en su equivalente hebreo, mientras que la raíz fenicia (a partir de ca. 900 a.C.) quiere decir «aparecer». Bô' se encuentra unas 2.570 veces en el Antiguo Testamento hebreo.
Primero, el verbo connota movimiento de un lugar a otro. La acepción «entrar» se encuentra en Gén_7:7, donde dice que Noé y su familia «entraron» al arca. En su modalidad causativa, el verbo puede significar «meter, introducir» (Gén_6:19) o «traer a» (este es el significado la primera vez que aparece en la Biblia: Gén_2:19). En Gén_10:19 el verbo tiene un uso más absoluto en la frase «en dirección de Sodoma». Como dato interesante, el verbo puede significar tanto «venir» como «regresar». Abram y su familia «partieron hacia la tierra de Canaán» (Gén_12:5), mientras que en Deu_28:6 Dios bendice a los justos en su «salida» (para trabajar en la mañana) y «salida» o «regreso» (a sus hogares en la noche).
A veces bô' se refiere a la «puesta» del sol (Gén_15:12). Puede connotar «morir», en el sentido de «partir para estar con los antepasados» (Gén_15:15). Otro uso especial tiene que ver con «entrar» a su mujer, o sea, cohabitar con ella (Gén_6:4). Bô' puede usarse con relación a movimientos del tiempo. Por ejemplo, los profetas hablaron de los días de juicio que «vendrían» (1Sa_2:31). Y para concluir este uso, el verbo puede indicar la «venida» de un acontecimiento tal como una señal que un falso profeta vaticinó (Deu_13:2).
Hay tres sentidos en que se dice que Dios «viene». «Viene» (aparece) a través de un ángel (Jue_6:11) o de algún otro ser encarnado (cf. Gén_18:14). Dios «aparece» y habla con los seres humanos mediante sueños (Gén_20:3) y también con otras manifestaciones concretas (Éxo_20:20). Por ejemplo, durante el éxodo, Dios «apareció» en la nube y el fuego que anduvo delante del pueblo (Éxo_19:9).
Segundo, Dios promete «venir» a los fieles cuando y dondequiera que le adoren debidamente (Éxo_20:24). Los filisteos creyeron que Dios había «venido» («entrado») al campamento israelita cuando llegó el arca del testimonio (1Sa_4:7). Tal vez Sal_24:7 tenga que ver con este uso, relacionándolo con el culto formal, cuando dice que las puertas de Sion se abren para que «entre» el Rey de gloria en Jerusalén. También, el Señor ha de «regresar» («venir de vuelta») a su nuevo templo descrito en Eze_43:2.
Por último, hay un grupo de imágenes proféticas de las «venidas» de Dios. Este tema puede haber surgido en los himnos que se cantaban acerca de la «venida» de Dios para ayudarles en la batalla (cf. Deu_33:2). En los salmos (p. ej.,Sal_50:39) y profetas (p. ej., Isa_30:27) el Señor «viene» con juicio y bendición; este es un lenguaje poético figurado que se tomó prestado de la mitología del Oriente Medio (cf. Eze_1:4).
También se usa bô' para hablar de la «venida» del Mesías. Dice Zac_9:9 que el rey mesiánico «vendrá» montado en un pollino de asna. Algunos de los pasajes nos plantean problemas que son particularmente difíciles. Un ejemplo se encuentra en Gén_49:10 donde se profetiza que el cetro permanecerá en Judá «hasta que venga Siloh». Otro pasaje difícil es Eze_21:27 : «Hasta que venga aquel cuyo es el derecho». Una profecía muy conocida que usa el término bô' es la que habla concerniente a la «venida» del Hijo del Hombre (Dan_7:13). Un último ejemplo es la «venida» del día final (Amó_8:2) y del día del Señor (Isa_13:6).
La Septuaginta traduce este verbo con muchos términos griegos paralelos a las connotaciones del verbo hebreo; pero en particular usa vocablos que significan «venir», «entrar» e «ir».
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