(“¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”
[Juan_1:46]). El Señor Jesús fue conocido como “el hijo del carpintero” (Mateo_13:55; Mar_6:3)
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miércoles, 20 de marzo de 2013
1Ts 4:13 El regreso del Señor[g] Hermanos, no queremos que se queden sin saber lo que pasa con los muertos, para que ustedes no se entristezcan como los otros, los que no tienen esperanza. 1Ts 4:14 Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios va a resucitar con Jesús a los que murieron creyendo en él.[h] 1Ts 4:15 Por esto les decimos a ustedes, como enseñanza del Señor, que nosotros, los que quedemos vivos hasta la venida del Señor, no nos adelantaremos a los que murieron. 1Ts 4:16 Porque se oirá una voz de mando, la voz de un arcángel[i] y el sonido de la trompeta de Dios, y el Señor mismo bajará del cielo. Y los que murieron creyendo en Cristo, resucitarán primero; 1Ts 4:17 después, los que hayamos quedado vivos seremos llevados, juntamente con ellos, en las nubes, para encontrarnos con el Señor en el aire; y así estaremos con el Señor para siempre. 1Ts 4:18 Anímense, pues, unos a otros con estas palabras.
Un Testimonio de una joven de Corea que fue al infierno..
Dan 4:34 «Al fin del tiempo, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo[j] y mi razón me fue devuelta; bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre:
»“Su dominio es sempiterno;
su reino, por todas las edades.
Dan 4:35 Considerados como nada
son los habitantes todos de la tierra;
él hace según su voluntad[k]
en el ejército del cielo
y en los habitantes de la tierra;
no hay quien detenga su mano
y le diga: ‘¿Qué haces?’ ”.[l]
Dan 4:36 »En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.
Dan 4:37 »Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas y sus caminos justos;[m] y él puede humillar a los que andan con soberbia».
Isa 50:1 Jehová ayuda a quienes confían en él Así dijo Jehová: «¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades habéis sido vendidos y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre.[a] Isa 50:2 ¿Por qué cuando vine no hallé a nadie y cuando llamé nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no poderos rescatar?[b] ¿No tengo yo poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar, convierto los ríos en desierto, y sus peces se pudren por falta de agua y mueren de sed. Isa 50:3 Visto de oscuridad los cielos y les pongo saco por cubierta». Isa 50:4 [c]Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que escuche como los sabios. Isa 50:5 Jehová, el Señor, me abrió el oído, y yo no fui rebelde ni me volví atrás. Isa 50:6 Di mi cuerpo a los heridores y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no aparté mi rostro de injurias y de esputos.[d] Isa 50:7 Porque Jehová, el Señor, me ayuda, no me avergoncé; por eso he puesto mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.[e] Isa 50:8 Muy cerca de mí está el que me salva: ¿quién contenderá conmigo? ¡Juntémonos! ¿Quién es el adversario de mi causa? ¡Acérquese a mí! Isa 50:9 He aquí que Jehová el Señor me ayudará: ¿quién podrá condenarme? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, serán comidos por la polilla.[f] Isa 50:10 ¿Quién de entre vosotros teme a Jehová y escucha la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová y apóyese en su Dios.[g] Isa 50:11 He aquí que todos vosotros encendéis fuego, os rodeáis de teas: pues andad a la luz de vuestro fuego y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto: en dolor seréis sepultados.
martes, 19 de marzo de 2013
Obama pide al papa Francisco I paz y seguridad con Ley Dominical
Apo 13:1
El monstruo del mar
Vi subir del mar un monstruo que tenía siete cabezas y diez cuernos. En cada cuerno tenía una corona, y en las cabezas tenía nombres ofensivos[a] contra Dios.
Apo 13:2 Este monstruo que yo vi, parecía un leopardo; y tenía patas como de oso, y boca como de león.[b] El dragón le dio su poder y su trono, y mucha autoridad.[c]
Apo 13:3 Una de las cabezas del monstruo parecía tener una herida mortal; pero la herida fue curada, y el mundo entero se llenó de asombro y siguió al monstruo.[d]
Apo 13:4 Adoraron al dragón porque había dado autoridad al monstruo, y adoraron también al monstruo, diciendo: “¿Quién hay como este monstruo, y quién podrá luchar contra él?”
Apo 13:5 También se le permitió al monstruo decir cosas arrogantes y ofensivas contra Dios, y tener autoridad durante cuarenta y dos meses.[e]
Apo 13:6 Y así lo hizo; habló contra Dios,[f] y dijo cosas ofensivas contra él y su santuario y contra los que están en el cielo.
Apo 13:7 También se le permitió hacer guerra contra el pueblo santo, hasta vencerlo;[g] y se le dio autoridad sobre toda raza, pueblo, lengua y nación.[h]
Apo 13:8 A ese monstruo lo adorarán todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no están escritos, desde la creación del mundo,[i] en el libro de la vida[j] del Cordero que fue sacrificado.
Apo 13:9 Si alguno tiene oídos, oiga:
Apo 13:10 “A los que deban ir presos,
se los llevarán presos;
y a los que deban morir a filo de espada,
a filo de espada los matarán.”[k]
Aquí se verá la fortaleza y la fe del pueblo santo.[l]
Apo 13:11
El monstruo de la tierra
Después vi otro monstruo, que subía de la tierra. Tenía dos cuernos que parecían de cordero, pero hablaba como un dragón.
Apo 13:12 Y tenía toda la autoridad del primer monstruo, en su presencia, y hacía que la tierra y sus habitantes adoraran al primer monstruo,[m] el que había sido curado de su herida mortal.[n]
Apo 13:13 También hacía grandes señales milagrosas. Hasta hacía caer fuego del cielo a la tierra, a la vista de la gente.
Apo 13:14 Y por medio de esas señales que se le permitía hacer en presencia del primer monstruo, engañó a los habitantes de la tierra[ñ] y les mandó que hicieran una imagen de aquel monstruo que seguía vivo a pesar de haber sido herido a filo de espada.
Apo 13:15 Y al segundo monstruo se le dio el poder de dar vida a la imagen del primer monstruo, para que aquella imagen hablara e hiciera matar a todos los que no la adorasen.
Apo 13:16 Además, hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, les pusieran una marca en la mano derecha o en la frente.[o]
Apo 13:17 Y nadie podía comprar ni vender, si no tenía la marca o el nombre del monstruo, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí se verá[p] la sabiduría; el que entienda, calcule el número del monstruo, que es un número de hombre. Ese número es el seiscientos sesenta y seis.[q]
El monstruo del mar
Vi subir del mar un monstruo que tenía siete cabezas y diez cuernos. En cada cuerno tenía una corona, y en las cabezas tenía nombres ofensivos[a] contra Dios.
Apo 13:2 Este monstruo que yo vi, parecía un leopardo; y tenía patas como de oso, y boca como de león.[b] El dragón le dio su poder y su trono, y mucha autoridad.[c]
Apo 13:3 Una de las cabezas del monstruo parecía tener una herida mortal; pero la herida fue curada, y el mundo entero se llenó de asombro y siguió al monstruo.[d]
Apo 13:4 Adoraron al dragón porque había dado autoridad al monstruo, y adoraron también al monstruo, diciendo: “¿Quién hay como este monstruo, y quién podrá luchar contra él?”
Apo 13:5 También se le permitió al monstruo decir cosas arrogantes y ofensivas contra Dios, y tener autoridad durante cuarenta y dos meses.[e]
Apo 13:6 Y así lo hizo; habló contra Dios,[f] y dijo cosas ofensivas contra él y su santuario y contra los que están en el cielo.
Apo 13:7 También se le permitió hacer guerra contra el pueblo santo, hasta vencerlo;[g] y se le dio autoridad sobre toda raza, pueblo, lengua y nación.[h]
Apo 13:8 A ese monstruo lo adorarán todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no están escritos, desde la creación del mundo,[i] en el libro de la vida[j] del Cordero que fue sacrificado.
Apo 13:9 Si alguno tiene oídos, oiga:
Apo 13:10 “A los que deban ir presos,
se los llevarán presos;
y a los que deban morir a filo de espada,
a filo de espada los matarán.”[k]
Aquí se verá la fortaleza y la fe del pueblo santo.[l]
Apo 13:11
El monstruo de la tierra
Después vi otro monstruo, que subía de la tierra. Tenía dos cuernos que parecían de cordero, pero hablaba como un dragón.
Apo 13:12 Y tenía toda la autoridad del primer monstruo, en su presencia, y hacía que la tierra y sus habitantes adoraran al primer monstruo,[m] el que había sido curado de su herida mortal.[n]
Apo 13:13 También hacía grandes señales milagrosas. Hasta hacía caer fuego del cielo a la tierra, a la vista de la gente.
Apo 13:14 Y por medio de esas señales que se le permitía hacer en presencia del primer monstruo, engañó a los habitantes de la tierra[ñ] y les mandó que hicieran una imagen de aquel monstruo que seguía vivo a pesar de haber sido herido a filo de espada.
Apo 13:15 Y al segundo monstruo se le dio el poder de dar vida a la imagen del primer monstruo, para que aquella imagen hablara e hiciera matar a todos los que no la adorasen.
Apo 13:16 Además, hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, les pusieran una marca en la mano derecha o en la frente.[o]
Apo 13:17 Y nadie podía comprar ni vender, si no tenía la marca o el nombre del monstruo, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí se verá[p] la sabiduría; el que entienda, calcule el número del monstruo, que es un número de hombre. Ese número es el seiscientos sesenta y seis.[q]
Sof 1:2 II. ANUNCIO DEL DÍA DEL SEÑOR Y EXHORTACIÓN A LA HUMILDAD Y A LA JUSTICIA (1.2–2.3) Esto afirma el Señor:[c] “Voy a destruir completamente todo lo que hay sobre la tierra.[d] Sof 1:3 Destruiré a los hombres y los animales, destruiré las aves y los peces,[e] pondré tropiezo a los malvados y eliminaré de la tierra al hombre.” Esto afirma el Señor: Sof 1:4 “Extenderé mi mano[f] contra el pueblo de Judá y contra todos los que viven en Jerusalén. Borraré de este lugar todo rastro del falso dios Baal, y hasta el nombre de sus sacerdotes. Sof 1:5 Destruiré a los que suben a las azoteas para adorar a los astros,[g] y a los que se arrodillan jurando al mismo tiempo por mi nombre y por el nombre del dios Milcom.[h] Sof 1:6 También destruiré a los que se apartan de mí, a los que no me buscan ni acuden a consultarme.” Sof 1:7 ¡Guarden silencio en presencia del Señor,[i] porque el día del Señor está cerca! ¡El Señor ha dispuesto un sacrificio[j] y ha consagrado a sus invitados![k] Sof 1:8 “En el día del sacrificio castigaré a los jefes —dice el Señor—, a los hijos del rey y a todos los que visten ropa extraña. Sof 1:9 También castigaré en aquel día a los que saltan sobre los umbrales,[l] y a los que llenan de violencia y engaños la casa de sus amos.” Sof 1:10 Esto afirma el Señor: “En aquel día se oirán gritos de socorro desde la Puerta de los Pescados.[m] Gritará la gente en el Segundo Barrio[n] y habrá gran ruido de derrumbes desde las colinas. Sof 1:11 ¡Aúllen ustedes, habitantes del Barrio del Mortero,[ñ] porque todos los comerciantes[o] van a morir, todos los que trafican con dinero van a ser destruidos! Sof 1:12 “En aquel tiempo tomaré una lámpara y registraré Jerusalén.[p] Castigaré entonces a la gente que se siente tranquila como el vino reposado, y que se dice a sí misma: ‘¡El Señor no hará nada, ni bueno ni malo!’[q] Sof 1:13 Por eso, sus tesoros serán saqueados y sus casas destruidas. Construirán casas, pero no vivirán en ellas; plantarán viñas, pero no beberán de su vino.”[r] Sof 1:14 ¡Ya está cerca el gran día del Señor![s] ¡Ya está cerca, viene de prisa! El estruendo del día del Señor será amargo: ¡hasta los más valientes gritarán entonces! Sof 1:15 Será un día de ira, de angustia y aflicción, de ruina y desolación, de oscuridad y tinieblas, de nublado y sombras profundas;[t] Sof 1:16 será un día de trompeta y de clamor contra las ciudades fortificadas y sus altas torres. Sof 1:17 Dice el Señor: “Pondré en apuros a la gente. Caminarán como ciegos, porque pecaron contra mí. Su sangre será derramada como polvo, y su carne amontonada como estiércol.” Sof 1:18 En el día de la ira del Señor, no salvará a la gente ni su plata ni su oro, porque el fuego del enojo del Señor consumirá todo el país. ¡Todos los habitantes de la tierra quedarán destruidos en un solo instante!
lunes, 18 de marzo de 2013
For the love of God
Dan 4:34 «Al fin del tiempo, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo[j] y mi razón me fue devuelta; bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre:
»“Su dominio es sempiterno;
su reino, por todas las edades.
Dan 4:35 Considerados como nada
son los habitantes todos de la tierra;
él hace según su voluntad[k]
en el ejército del cielo
y en los habitantes de la tierra;
no hay quien detenga su mano
y le diga: ‘¿Qué haces?’ ”.[l]
Dan 4:36 »En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.
Dan 4:37 »Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas y sus caminos justos;[m] y él puede humillar a los que andan con soberbia».
Video Capítulo: El Hijo Pródigo Lucas 15:11-32
Luc 15:11
Parábola del hijo pródigo
También dijo: «Un hombre tenía dos hijos,
Luc 15:12 y el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”. Y les repartió los bienes.[j]
Luc 15:13 No muchos días después, juntándolo todo,[k] el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
Luc 15:14 Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad.
Luc 15:15 Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos.
Luc 15:16 Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.[l]
Luc 15:17 Volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
Luc 15:18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
Luc 15:19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros’ ”.
Luc 15:20 Entonces se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó.
Luc 15:21 El hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”.
Luc 15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Sacad el mejor vestido y vestidle; y poned un anillo en su dedo y calzado en sus pies.[m]
Luc 15:23 Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta,
Luc 15:24 porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado”. Y comenzaron a regocijarse.
Luc 15:25 »El hijo mayor[n] estaba en el campo. Al regresar, cerca ya de la casa, oyó la música y las danzas;
Luc 15:26 y llamando a uno de los criados le preguntó qué era aquello.
Luc 15:27 El criado le dijo: “Tu hermano ha regresado y tu padre ha hecho matar el becerro gordo por haberlo recibido bueno y sano”.
Luc 15:28 Entonces se enojó y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrara.
Luc 15:29 Pero él, respondiendo, dijo al padre: “Tantos años hace que te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
Luc 15:30 Pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo”.
Luc 15:31 Él entonces le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas.
Luc 15:32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto y ha revivido; se había perdido y ha sido hallado”».[ñ]
Parábola del hijo pródigo
También dijo: «Un hombre tenía dos hijos,
Luc 15:12 y el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”. Y les repartió los bienes.[j]
Luc 15:13 No muchos días después, juntándolo todo,[k] el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
Luc 15:14 Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad.
Luc 15:15 Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos.
Luc 15:16 Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.[l]
Luc 15:17 Volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
Luc 15:18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
Luc 15:19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros’ ”.
Luc 15:20 Entonces se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó.
Luc 15:21 El hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”.
Luc 15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Sacad el mejor vestido y vestidle; y poned un anillo en su dedo y calzado en sus pies.[m]
Luc 15:23 Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta,
Luc 15:24 porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado”. Y comenzaron a regocijarse.
Luc 15:25 »El hijo mayor[n] estaba en el campo. Al regresar, cerca ya de la casa, oyó la música y las danzas;
Luc 15:26 y llamando a uno de los criados le preguntó qué era aquello.
Luc 15:27 El criado le dijo: “Tu hermano ha regresado y tu padre ha hecho matar el becerro gordo por haberlo recibido bueno y sano”.
Luc 15:28 Entonces se enojó y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrara.
Luc 15:29 Pero él, respondiendo, dijo al padre: “Tantos años hace que te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
Luc 15:30 Pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo”.
Luc 15:31 Él entonces le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas.
Luc 15:32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto y ha revivido; se había perdido y ha sido hallado”».[ñ]
Letra Al que está sentado en el Trono - Marcos Brunet (Uniendo Cielo & T...
Persecuciones
“¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos.[p] Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas.
Mat 10:17 Tengan cuidado, porque los entregarán a las autoridades,[q] los golpearán en las sinagogas
Mat 10:18 y hasta los presentarán ante gobernadores y reyes por causa mía; así podrán dar testimonio de mí delante de ellos y de los paganos.
Mat 10:19 Pero cuando los entreguen a las autoridades, no se preocupen ustedes por lo que han de decir o cómo han de decirlo, porque cuando les llegue el momento de hablar, Dios les dará las palabras.
Mat 10:20 Pues no serán ustedes quienes hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.[r]
Mat 10:21 “Los hermanos entregarán a la muerte a sus hermanos, y los padres a sus hijos; y los hijos se volverán contra sus padres y los matarán.[s]
Mat 10:22 Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará.[t]
Mat 10:23 Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; pues les aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que ustedes hayan recorrido todas las ciudades de Israel.
Impactante testimonio Cesar neftali. completo
Dan 4:2 »Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo.
Dan 4:3 ¡Cuán grandes son sus señales y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno; su señorío, de generación en generación.
domingo, 17 de marzo de 2013
The LIGHT of the World (Praise Him)
Isaías 43:15
(DHH) Yo soy el Señor, el creador de Israel,
el Dios Santo y rey de ustedes.”
(DHHe (D)) Yo soy el Señor, el creador de Israel,
el Dios Santo y vuestro rey.”
(KADOSH) Yo soy YAHWEH, tu HaKadosh, °
el Creador de Yisra'el, tu Rey." °
(KJV) I am the LORD, your Holy One, the creator of Israel, your King.
(KJV+) IH589 am the LORD,H3068 your Holy One,H6918 the creatorH1254 of Israel,H3478 your King.H4428
(LBLA) Yo soy el SEÑOR, vuestro Santo, el Creador de Israel, vuestro Rey.
(NBLH) Yo soy el SEÑOR, su Santo, El Creador de Israel, su Rey."
(NTV) Yo soy el SEÑOR, tu Santo, el Creador y Rey de Israel.
(R1569) Yo Iehoua Sano vueſtro, Criador de Iſrael, Rey vueſtro.
(RV1960) Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey.
(RV1960+) Yo H589 RFSC1 Jehová, H3068 NPDSMN Santo H6918 NCcSMS vuestro, Creador H1254 VqApSM-N de Israel, H3478 NPHSMN vuestro Rey. H4428 NCcSMS
(RV1995) Yo, Jehová, Santo vuestro,
Creador de Israel, vuestro Rey.
(RVC) Yo soy el Señor, su Dios Santo, el Creador y Rey de Israel.»
(SSE) Yo soy el SEÑOR, Santo vuestro, Criador de Israel, vuestro Rey.
(TLA-D) ”Yo soy el Dios santo de Israel,
yo soy su creador y su rey”».
YIYE ÁVILA - ENOC - El Rapto (Part1)
Hay perdón, “si confesamos nuestros pecados” (1Jn_1:9). Hay bienaventuranza después de la confesión (Sal_32:1-2).
La otra forma en que se usa el término significa una declaración abierta y pública que hacemos identificándonos con Dios, con su Hijo Jesucristo, con su obra y con su pueblo. David decía: “Yo te confesaré entre las naciones” (2Sa_22:50; Sal_18:49). El pueblo de Dios recibiría la bendición del perdón si “se convirtiere, y confesare” el nombre de Dios (2Cr_6:24). Al que confiesa al Señor Jesús, él también le confesará delante de su Padre (Mat_10:32). Llegará el día cuando “toda lengua” confesará “que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Flp_2:11).
YIYE ÁVILA - Dios Habla Hoy (Part1)
Mat 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
Mat 16:25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Mat 16:26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
Mat 16:27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
Mat 16:28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.
Yiye Avila-El varon de Dios orando x los enfermos.
Mat 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
Mat 16:25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Mat 16:26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
Mat 16:27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
Mat 16:28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.
viernes, 15 de marzo de 2013
Luc 4:17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: Luc 4:18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; Luc 4:19 A predicar el año agradable del Señor. Luc 4:20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Luc 4:21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Luc 4:22 Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? Luc 4:23 El les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. Luc 4:24 Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra. Luc 4:25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; Luc 4:26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón. Luc 4:27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. Luc 4:28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; Luc 4:29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. Luc 4:30 Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue.
martes, 12 de marzo de 2013
Worldwide Human Tracking System -- Implantable RFID Chips Mark of the Be...
Apo 13:16 Además, hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, les pusieran una marca en la mano derecha o en la frente.
Apo 13:17 Y nadie podía comprar ni vender, si no tenía la marca o el nombre del monstruo, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí se verá la sabiduría; el que entienda, calcule el número del monstruo, que es un número de hombre. Ese número es el seiscientos sesenta y seis
Antonio Bolainez : El 666 en el Mundo
Apo 13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
Apo 13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
El Sello De la bestia - Dr. Antonio Bolainez (audio only)
Apo 13:1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.
Apo 13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.
Apo 13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia,
Apo 13:4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
Apo 13:5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.
Apo 13:6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.
Apo 13:7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.
Apo 13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
Apo 13:9 Si alguno tiene oído, oiga.
Apo 13:10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.
Apo 13:11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.
Apo 13:12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.
Apo 13:13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
Apo 13:14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
Apo 13:15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
Apo 13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
Apo 13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
Apo 13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.
Apo 13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia,
Apo 13:4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
Apo 13:5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.
Apo 13:6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.
Apo 13:7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.
Apo 13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
Apo 13:9 Si alguno tiene oído, oiga.
Apo 13:10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.
Apo 13:11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.
Apo 13:12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.
Apo 13:13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
Apo 13:14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
Apo 13:15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
Apo 13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
Apo 13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apo 13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
VATICANO - 10 REGIONES ECONOMICAS - NUEVO ORDEN MUNDIAL
Gén 1:1
La creación
Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
Gén 1:2 La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu[a] de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas.
Gén 1:3 Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!» Y la luz llegó a existir.
Gén 1:4 Dios consideró que la luz era buena y la separó de las tinieblas.
Gén 1:5 A la luz la llamó «día», y a las tinieblas, «noche». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.
Gén 1:6 Y dijo Dios: «¡Que exista el firmamento en medio de las aguas, y que las separe!»
Gén 1:7 Y así sucedió: Dios hizo el firmamento y separó las aguas que están abajo, de las aguas que están arriba.
Gén 1:8 Al firmamento Dios lo llamó «cielo». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el segundo día.
Gén 1:9 Y dijo Dios: «¡Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un solo lugar, y que aparezca lo seco!» Y así sucedió.
Gén 1:10 A lo seco Dios lo llamó «tierra», y al conjunto de aguas lo llamó «mar». Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:11 Y dijo Dios: «¡Que haya vegetación sobre la tierra; que ésta produzca hierbas que den semilla, y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie!» Y así sucedió.
Gén 1:12 Comenzó a brotar la vegetación: hierbas que dan semilla, y árboles que dan su fruto con semilla, todos según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:13 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el tercer día.
Gén 1:14 Y dijo Dios: «¡Que haya luces en el firmamento que separen el día de la noche; que sirvan como señales de las estaciones, de los días y de los años,
Gén 1:15 y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra!» Y sucedió así.
Gén 1:16 Dios hizo los dos grandes astros: el astro mayor para gobernar el día, y el menor para gobernar la noche. También hizo las estrellas.
Gén 1:17 Dios colocó en el firmamento los astros para alumbrar la tierra.
Gén 1:18 Los hizo para gobernar el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:19 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el cuarto día.
Gén 1:20 Y dijo Dios: «¡Que rebosen de seres vivientes las aguas, y que vuelen las aves sobre la tierra a lo largo del firmamento!»
Gén 1:21 Y creó Dios los grandes animales marinos, y todos los seres vivientes que se mueven y pululan en las aguas y todas las aves, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:22 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares. ¡Que las aves se multipliquen sobre la tierra!»
Gén 1:23 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el quinto día.
Gén 1:24 Y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos, animales salvajes, y reptiles, según su especie!» Y sucedió así.
Gén 1:25 Dios hizo los animales domésticos, los animales salvajes, y todos los reptiles, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:26 y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes,[b] y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó,
Gén 1:28 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:29 También les dijo: «Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto les servirá de alimento.
Gén 1:30 Y doy la hierba verde como alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra.» Y así sucedió.
Gén 1:31 Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno. Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el sexto día.
La creación
Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
Gén 1:2 La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu[a] de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas.
Gén 1:3 Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!» Y la luz llegó a existir.
Gén 1:4 Dios consideró que la luz era buena y la separó de las tinieblas.
Gén 1:5 A la luz la llamó «día», y a las tinieblas, «noche». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.
Gén 1:6 Y dijo Dios: «¡Que exista el firmamento en medio de las aguas, y que las separe!»
Gén 1:7 Y así sucedió: Dios hizo el firmamento y separó las aguas que están abajo, de las aguas que están arriba.
Gén 1:8 Al firmamento Dios lo llamó «cielo». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el segundo día.
Gén 1:9 Y dijo Dios: «¡Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un solo lugar, y que aparezca lo seco!» Y así sucedió.
Gén 1:10 A lo seco Dios lo llamó «tierra», y al conjunto de aguas lo llamó «mar». Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:11 Y dijo Dios: «¡Que haya vegetación sobre la tierra; que ésta produzca hierbas que den semilla, y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie!» Y así sucedió.
Gén 1:12 Comenzó a brotar la vegetación: hierbas que dan semilla, y árboles que dan su fruto con semilla, todos según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:13 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el tercer día.
Gén 1:14 Y dijo Dios: «¡Que haya luces en el firmamento que separen el día de la noche; que sirvan como señales de las estaciones, de los días y de los años,
Gén 1:15 y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra!» Y sucedió así.
Gén 1:16 Dios hizo los dos grandes astros: el astro mayor para gobernar el día, y el menor para gobernar la noche. También hizo las estrellas.
Gén 1:17 Dios colocó en el firmamento los astros para alumbrar la tierra.
Gén 1:18 Los hizo para gobernar el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios consideró que esto era bueno.
Gén 1:19 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el cuarto día.
Gén 1:20 Y dijo Dios: «¡Que rebosen de seres vivientes las aguas, y que vuelen las aves sobre la tierra a lo largo del firmamento!»
Gén 1:21 Y creó Dios los grandes animales marinos, y todos los seres vivientes que se mueven y pululan en las aguas y todas las aves, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:22 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares. ¡Que las aves se multipliquen sobre la tierra!»
Gén 1:23 Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el quinto día.
Gén 1:24 Y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos, animales salvajes, y reptiles, según su especie!» Y sucedió así.
Gén 1:25 Dios hizo los animales domésticos, los animales salvajes, y todos los reptiles, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno,
Gén 1:26 y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes,[b] y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó,
Gén 1:28 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Gén 1:29 También les dijo: «Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto les servirá de alimento.
Gén 1:30 Y doy la hierba verde como alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra.» Y así sucedió.
Gén 1:31 Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno. Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el sexto día.
lunes, 11 de marzo de 2013
Los 4 Caballos del Apocalipsis 1 de 11.
Apo 1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,
Apo 1:2 que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.
Apo 1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.
¡¡IMPRESIONANTE!!, REVELACION- Miré, y he aquí un caballo amarillo,(AP 6:7)
Apo 6:8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.
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